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Paloma Zabalgo e Isabel Winkels, abogadas coorganizadores de este II Congreso de Derecho de Familia y Sucesiones, explican los detalles de este evento a nuestro medio.

  • Del 5 al 6 de noviembre operadores jurídicos vinculados al derecho de familia debatirán sobre los temas de actualidad que preocupan a estos profesionales

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) celebrará los próximos 5 y 6 de noviembre de 2026 la segunda edición de su Congreso de Familia y Sucesiones, una cita presencial y especializada que, tras el éxito de su primera convocatoria, regresa con un programa centrado en las principales novedades jurídicas y profesionales de esta área del Derecho.

Durante las dos jornadas participarán magistrados y magistradas del Tribunal Supremo, Audiencias Provinciales y juzgados especializados, junto con notarios, especialistas en fiscalidad, profesionales de la psicología forense y abogados y abogadas de reconocido prestigio. Son Isabel Winkels, vicedecana del ICAM y Paloma Zabalgo, presidenta de la sección de Derecho de Familia y Sucesiones de la entidad colegial, las coorganizadoras del mismo y quienes nos explican algunos detalles del mismo

La celebración de este Congreso de Familia y Sucesiones llega en un contexto distinto al de otros años. Hay un adelanto electoral de por medio, lo que ha hecho que iniciativas como el proyecto de ley de protección de menor en entornos digitales o la proposición de ley del Parlamento para debatir sobre la exclusión de los MASC en familia, haya decaído. Un contexto en el que la incorporación de los MASC ha dilatado muchos asuntos y su coincidencia en el tiempo con la reforma de la ley 1/2025 está generando retrasos y colapsos.

Según nos comentan estas juristas, este Congreso pretende precisamente ofrecer un espacio de reflexión útil: reunir a la abogacía, la judicatura, el notariado y otros profesionales para analizar los problemas reales con rigor técnico y una mirada centrada en las personas.

En este sentido Isabel Winkels destaca que está muy ilusionada con el programa de este II Congreso:. “Creo que hemos conseguido abordar temas muy actuales, con los mejores ponentes para tratarlos. Desgraciadamente, ha terminado la legislatura sin tiempo para aprobar la eliminación de los MASC en los procedimientos de familia y de los internacionales. Tendremos que seguir lidiando con ellos hasta que el nuevo legislador aborde de nuevo el problema”.

Desde su punto de vista, “la vivienda es siempre un tema crítico en todos los conflictos, la IA ha llegado para quedarse, y las sucesiones deben ser planificadas cada vez con más detalle: la movilidad internacional, o la realidad de los nuevos modelos de familias obligan a los abogados a “echarle imaginación” al Código Civil”.

Por su parte, Paloma Zabalgo considera que el Congreso llega en un momento de transformación muy relevante para el Derecho de Familia. No solo porque se han producido reformas procesales importantes, sino porque las familias afrontan realidades cada vez más complejas: nuevas estructuras familiares, conflictos transfronterizos, dificultades de acceso a la vivienda, una mayor sensibilidad hacia la protección de los hijos menores de edad y una presencia constante de la tecnología en la vida cotidiana.

 “Los MASC, que aún siguen vigentes, han introducido una lógica que puede ser positiva: intentar que las partes dialoguen antes de judicializar el conflicto. Pero en Derecho de Familia no pueden aplicarse de forma automática ni convertirse en un trámite vacío. Cuando hay hijos menores de edad, urgencia, una situación de violencia o una desigualdad relevante entre las partes, la protección debe ser prioritaria. El debate no es si el acuerdo es deseable —lo es cuando es libre, informado y seguro—, sino cuándo es verdaderamente adecuado y cuándo el acceso inmediato al juez debe estar garantizad”, indica

 “También es un momento decisivo para abordar la protección de la infancia en el entorno digital. Conviene precisar que no existe todavía una ley vigente específica con ese título: el proyecto legislativo sobre protección de las personas menores de edad en los entornos digitales ha decaído con la disolución de las Cortes. Necesitamos respuestas jurídicas que protejan a los hijos menores de edad sin trasladar toda la carga a las familias y que exijan también responsabilidad a las plataformas y a los poderes públicos”, revela

Por segundo año consecutivo el ICAM celebra su Congreso de Familia y Sucesiones. En esta imagen la intervención de Encarna Roca, catedrática de derecho civil y socia of counsel de Aba Abogadas, el pasado año.

 El problema de la vivienda

Para Isabel Winkels, sobre la problemática de la vivienda, entiende que “toca regularlo y desvincular la atribución del uso de la custodia. Una parte relevante de los conflictos en torno a la custodia tiene su origen en la vivienda: los niños son caracoles, quien tiene la custodia “le toca la casa”.

“Si desapareciera el automatismo del artículo 96 del Código Civil, que ya tuvo una relevante actualización el año 2021 al limitar el uso a la mayoría de edad, sería más sencillo alcanzar acuerdos. Pero mientras el tenor literal del artículo siga indicando que en defecto de acuerdo…, el uso de la vivienda familiar … corresponderá a los hijos comunes menores de edad y al cónyuge en cuya compañía queden, el conflicto pervivirá, ya que la vivienda es el principal activo de toda pareja.”

Esta abogada considera que “una de las vertientes más peliagudas, no resuelta por el legislador, es la atribución del uso en la custodia compartida, y ello pese a que el año pasado, según el INE, más de la mitad de las custodias fueron compartidas”.

“Obviamente, el trofeo hasta la fecha inaccesible, el auténtico desiderátum, es la promulgación de un Código de Familia como el que existe en Cataluña, con sus propias leyes procesales, continúa Winkels. Mientras tanto, es el Tribunal Supremo quien va adaptando las leyes a la realidad social, como les autoriza el art. 3 del Código Civil”, advierte esta jurista.

 En opinión de Paloma Zabalgo, “es necesaria modificarla. La regulación actual resulta insuficiente para dar respuesta a la realidad social de muchas familias. La vivienda familiar es uno de los puntos más sensibles de una separación o un divorcio porque en ella confluyen la protección de los hijos, la necesidad económica de cada progenitor, el derecho de propiedad y, hoy, una realidad de mercado especialmente difícil”.

 Para esta letrada, el artículo 96 del Código Civil ofrece un marco de protección necesario, pero el Derecho civil común necesita una reforma profunda. En demasiadas ocasiones se ha ido adaptando mediante reformas parciales y la respuesta acaba dependiendo de soluciones jurisprudenciales construidas caso a caso. Eso genera inseguridad en asuntos que afectan de forma inmediata a la vida cotidiana de las familias”.

 Zabalgo destaca que , “el Código Civil de Cataluña demuestra que es posible ofrecer una regulación más completa y más útil para afrontar las consecuencias de la ruptura. No se trata de trasladar mecánicamente un modelo a otro, sino de asumir que el uso de la vivienda exige criterios legales más claros: duración de la atribución, alternativas habitacionales, revisión de medidas, custodia compartida y equilibrio entre las necesidades de los hijos y la situación de ambos progenitores”.

 Para esta jurista, la vivienda no puede analizarse solo como un bien patrimonial.” Es el lugar donde se desarrolla la vida cotidiana de los hijos y puede condicionar de forma decisiva la viabilidad económica de los dos progenitores después de la ruptura. Necesitamos una regulación que aporte seguridad, reduzca litigios innecesarios y mantenga siempre en el centro el interés superior de los hijos menores de edad”.

El problema de la vivienda, su uso  y disfrute en caso de separación o divorcio será otro de los temas de este Congreso

El papel de la IA en los despachos de Familia

A juicio de Winkels, es evidente que quien no lo utilice se va a quedar atrás. Es imprescindible su utilización En este contexto, la llegada de la tecnología, general, y de la IA en particular, parece que puede acortar distancias y mejorar la cualificación y formación de cualquier profesional. “La IA no es ni buena ni mala. Es neutra, depende del uso que hagamos de ella. Es importante evitar que cronifique sesgos y patrones sino que los puede ampliar. Da por hecho determinadas pautas introducidas en esos miles de datos que el algoritmo procesa y que luego nos lanza. Ahí es importante el trabajo del factor humano y la perspectiva de género a la hora de detectar esos sesgos”, comenta

Precisamente una de las cuestiones que se observa es la violencia digital generada por ese uso irregular de la IA, que afecta sobre todo a mujeres habitualmente. Para esta experta “esto es algo que hay que frenar porque es importante. Lo vemos ahora en muchos colegios de España donde está a la orden del día. Precisamente una de las razones de crear en el ICAM, una Guia del uso de la IA fue para orientar a los profesionales de un uso responsable y ético de la IA. El proyecto de dicha Guia arrancó tras la celebración de la Cumbre de Mujeres juristas del 2025 donde se habló de Igualdad y Derechos Humanos, en una de las mesas abordamos el tema”.

Isabel Winkels es consciente que la IA ya ha entrado de lleno en nuestra sociedad. De forma anecdótica nos indica que puede ayudar a que hagamos recetas de galletas, entre uno de sus múltiples usos. “Está en nuestras vidas de alguna manera y tenemos que saber utilizarla sin depender de ella”. En su opinión el uso de la IA puede ayudar a una mejor gestión del despacho de abogado y a que el abogado de familia se centre en lo más importante “sin embargo esa relación de confianza que hay con nuestro cliente siempre tiene un sello personal”, apunta.

Por su parte, Zabalgo subraya que la inteligencia artificial ya está transformando la forma de trabajar de los despachos y no tiene sentido ignorarlo. Un despacho de Derecho de Familia también necesita organizar documentación, procesos, agenda, comunicación y gestión interna como cualquier otro despacho. La IA puede ayudar mucho en esa parte: ordenar información, agilizar tareas repetitivas, mejorar procesos y liberar tiempo para el trabajo de mayor valor.

“Pero la gestión no sustituye lo esencial. En Derecho de Familia, el criterio jurídico y la estrategia son tan importantes como una buena organización. Trabajamos con decisiones que afectan a hijos, relaciones personales, vulnerabilidad económica, intimidad y, en ocasiones, situaciones de violencia. Una herramienta puede procesar información, pero no puede asumir la responsabilidad profesional ni valorar por sí sola qué solución jurídica necesita una familia concreta”. apunta

En su opinión, la incorporación de la tecnología debe hacerse con criterios claros: confidencialidad, protección de datos, calidad de la información, supervisión humana y transparencia. La IA debe ayudarnos a gestionar mejor y a trabajar con mayor eficiencia, pero nunca a perder la escucha, el juicio profesional, la estrategia y el rigor que exige esta especialidad.

El uso de la IA en los despachos de familia es una realidad, sobre todo para ser más eficientes. IMÁGENES ICAM

Despachos de abogados y sucesiones

En este Congreso se profundizará en la actividad de las Sucesiones, como algo inherente a esta práctica del Derecho de Familia. Para Winkels, “hablar de sucesiones supone hablar de la complejidad de las familias y estos nuevos modelos que se han asentado en nuestra sociedad hacen imprescindibles que los despachos de abogados nos especialicemos en ofrecer a los clientes unos modelos de sucesión que se adapten a sus necesidades reales y que se aparten del formalismo excesivo de nuestro Código Civil actual”.

Esta jurista cree que “es el momento de modificar el Código Civil en lo que respecta a sucesiones y poder ofrecer a la ciudadanía soluciones que se adapten a nuestra realidad actual. En estos momentos una gran mayoría de despachos de familia no está en condiciones de afrontar esa realidad”.

 Por su parte, Paloma Zabalgo, recalca que “la sucesión no es una cuestión que empiece cuando fallece una persona. Forma parte de la planificación de una familia: cómo se protege a los hijos, cómo se organiza el patrimonio, qué ocurre con la vivienda, cómo se atiende a una persona vulnerable, cómo se previenen conflictos entre generaciones o cómo se asegura la continuidad de un proyecto familiar o empresarial”.

 “Por eso, la planificación sucesoria exige una mirada mucho más amplia que la mera redacción de un testamento. Requiere conocer la estructura familiar, escuchar las necesidades de cada persona, prever situaciones de discapacidad, necesidad de apoyos o dependencia y coordinar, cuando sea necesario, la vertiente civil, fiscal, notarial y patrimonial. Una buena planificación no consiste únicamente en disponer de bienes; consiste en reducir incertidumbres y evitar que un momento difícil para una familia se convierta además en un conflicto jurídico”

 Como colofón final indica que “los despachos están cada vez más preparados, pero esta materia exige especialización y coordinación. No basta con conocer una figura jurídica de forma aislada. Hace falta comprender la conexión entre Familia y Sucesiones, trabajar con previsión y saber cuándo debe intervenir un equipo multidisciplinar. Ese es uno de los objetivos del Congreso: reforzar una práctica jurídica más preventiva, más técnica y más útil para las familias”-