Tras nueve años al frente de la Asociación Nacional de Laboralistas (ASNALA), su presidenta la abogada Ana Gómez hace balance de una etapa clave marcada por el fortalecimiento de la entidad, la incorporación de nuevos colectivos como los jóvenes y graduados sociales, y la consolidación de su tradicional Congreso Laborium, que este año celebra su próxima cita en León del 23 al 25 de octubre.
Gómez afrontará su cuarto mandato con el propósito de seguir mejorando los servicios a los socios, impulsar su participación y acompañarlos ante los cambios de la profesión. Lo hará en una asociación que ha duplicado su número de miembros durante su presidencia: de 510 en el ejercicio 2017-2018 a 1.176 en 2024-2025, un crecimiento del 130,6 %.
ASNALA ha proclamado la candidatura de Ana Gómez a la presidencia para los próximos tres años, en el marco del proceso electoral iniciado el pasado 7 de septiembre. Su candidatura fue la única presentada, siguiendo los Estatutos de la asociación será proclamada presidenta el 23 de octubre, durante la Asamblea General Extraordinaria de Laborium 2026, sin necesidad de votación.
En esta conversación, la presidenta aborda los grandes retos normativos y sociales del sector: desde el impacto del absentismo laboral y la subida del salario mínimo hasta el futuro del diálogo social y la expansión internacional de la asociación. Apela al entendimiento entre patronal y sindicatos para que puedan resolverse los problemas laborales serios que hay en nuestro país


Ana y su Junta Directiva que posan con Martin Godino, presidente honorario, (ambos en el centro de la imagen) han sido claves en el desarrollo de ASNALA como asociación de laboralistas
Una asociación fortalecida y con vocación de futuro
Echando la vista atrás tras nueve años de mandato, ¿qué balance positivo de lo conseguido en ASNALA?
Estoy muy satisfecha de la ASNALA que tenemos hoy. Es una asociación muy fortalecida, donde hay un gran orgullo de pertenencia y se han unido colectivos que antes no estaban o tenían poca representación, como los jóvenes y los graduados sociales.
Esto último aporta una garantía fundamental de sostenibilidad y futuro. Contamos con más de 1.100 socios fieles que participan activamente tanto en las actividades formativas como en los congresos presenciales.
Lo más importante ha sido lograr que ASNALA se perciba no solo como una asociación profesional, sino como una auténtica segunda familia. Para mí, gestionar la entidad ha estado siempre guiado por la cercanía humana y el compromiso con los asociados.
En un entorno profesional cada vez más digitalizado, ¿cuál diría que es el principal valor diferencial de ASNALA?
La presencialidad en nuestro congreso y jornadas fomenta una unidad y un compañerismo muy genuinos. ASNALA no agrupa únicamente a abogados, sino a todo el ecosistema laboralista del país: graduados sociales, jueces, inspectores de trabajo, profesores universitarios y académicos. Compartimos los mismos problemas y el Laborium se ha convertido en el punto de encuentro natural para un ecosistema que tradicionalmente ha estado muy separado en gremios estancos.
Se ha conseguido consolidar un espacio muy plural que integra a todo el ecosistema laboralista, desde abogados y graduados sociales hasta la judicatura y la academia…
Sí, y ese era uno de los grandes retos. Durante mucho tiempo, los diferentes gremios que giran en torno al derecho del trabajo han permanecido muy separados en espacios estancos, casi con reticencias a mezclarse. Ver hoy que ASNALA es el punto de encuentro natural donde inspectores de trabajo, catedráticos, magistrados, abogados y graduados sociales se sienten cómodos compartiendo inquietudes es, sin duda, nuestro mayor éxito.
De cara al futuro inmediato, ¿habrá renovación en la junta directiva?
Después de nueve años, los años pasan factura y algunos miembros de mi equipo, a quienes tanto debo, no van a seguir por motivos profesionales. Por ello, afrontaremos una renovación parcial de la junta para inyectar nuevos aires y enriquecer la asociación con perspectivas renovadas..
Contamos con una base sólida de más de 1.100 socios muy fieles, una participación activa envidiable —incluso en un mundo hiperdigitalizado donde las jornadas presenciales siguen llenando aforos— y una fuerte apuesta por incorporar el talento joven. Todo ello nos da la tranquilidad de saber que la asociación tiene una garantía de futuro firme y sostenible.
De Sevilla a León, Laborium, el Congreso de ASNALA volverá a abordar este año los aspectos claves de las relaciones laborales
Retos del mercado laboral
Uno de los temas que más preocupa actualmente a las empresas es el absentismo laboral. ¿Cómo valora que este debate esté por fin sobre la mesa?
Lo positivo es que el absentismo ya forma parte del debate público y se está mirando de frente para tomar medidas de choque. Es innegable que debemos partir siempre de la protección y garantía de las personas enfermas.
El problema radica en cómo acortar de manera eficaz los procesos de baja que se alargan debido a la falta de recursos y retrasos en los tratamientos médicos.
“En este sentido, la postura de los sindicatos de negar o minimizar el problema del absentismo no ayuda a buscar soluciones reales”
En el ámbito normativo, la regulación del registro de jornada y la posible subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) siguen generando incertidumbre entre los empleadores…
Con respecto al control horario, las empresas necesitan periodos de transición razonables, como apuntan algunos ministerios, en lugar de plazos excesivamente cortos que ahogan a los asesores y departamentos de recursos humanos.
En cuanto al SMI, estoy a favor de que los trabajadores perciban salarios dignos, pero hay que atender a la realidad económica de las empresas, especialmente las pequeñas y medianas que no siempre pueden asumirlo.
Además, preocupa que se impida a las empresas compensar la subida del SMI con los complementos salariales ya existentes, lo que neutralizaba tradicionalmente el incremento y evitaba tensiones en la estructura salarial.
Con un clima social tan convulso y la convocatoria de huelga general sobre la mesa, ¿cómo se vive desde la perspectiva jurídica y asociativa este pulso entre sindicatos, patronal y Gobierno?
Nos encontramos en un momento muy delicado de confrontación social donde la falta de un diálogo fluido entre los agentes sociales se echa verdaderamente en falta.
Respecto a la huelga general, hay que partir siempre de un principio democrático fundamental: el derecho de huelga es un derecho constitucional amparado por nuestra normativa y respaldado por el Tribunal Constitucional, con antecedentes previos de distinta índole jurídica.
Desde el punto de vista práctico para las empresas y los asesores, ¿qué impacto real se prevé?
Dependerá mucho de cómo se formule jurídicamente la convocatoria y de cada sector productivo. Las empresas más sindicalizadas o del sector industrial, que ya arrastran un contexto de ralentí debido a la inestabilidad geopolítica internacional, los costes de las materias primas y los aranceles, sufrirán sin duda un mayor impacto operativo.
Sin embargo, más allá de la jornada de huelga en sí, el verdadero desafío estructural sigue siendo encauzar los problemas reales del mercado de trabajo —como el absentismo o la tensión en los costes salariales— mediante un entendimiento real y constructivo que ahora mismo brilla por su ausencia.

El Premio Santander Justicia es otro de los referentes del panorama jurídico. Ana Gómez aparece con los galardonados de este 2026 Daniel Cifuentes y Maria del Mar Ayala, junto con otros laboralistas IMÁGENES ASNALA
Proyección internacional: Europa y Latinoamérica
En los últimos años, ASNALA ha dado un salto cualitativo importante en su estrategia internacional. ¿Hacia dónde se dirige esta expansión?
Nuestro eje principal en Europa está firmemente consolidado a través de alianzas estratégicas en la zona mediterránea. Hemos formalizado acuerdos con la Asociación de Laboralistas Italiana (ANALI) y la asociación griega AIDEKA, con las que pusimos en marcha el primer Labor Summit en inglés en Madrid. Es un paso histórico que tendrá su continuidad el próximo año en Italia, estrechando lazos y compartiendo sinergias jurídicas a nivel europeo.
Y cruzando el Atlántico, ¿qué pasos se están dando en el ámbito iberoamericano?
Ese es el gran objetivo en el que ya estamos trabajando: abrir el puente con Latinoamérica. En julio firmamos un convenio marco con la Asociación Iberoamericana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, y el siguiente paso pasa por consolidar la participación recíproca en congresos y foros de debate.
Para una asociación como la nuestra, esta expansión internacional representa una oportunidad inigualable de enriquecimiento mutuo, transferencia de conocimiento y creación de redes globales para los profesionales del derecho laboral.
“Nuestra expansión internacional como asociación puede ayudar a crear redes globales para los profesionales de derecho laboral”
Hacia el Congreso de León
Me imagino que ya está todo preparado para el Congreso anual de ASNALA que tendrá lugar en unos días en León…
Sí, partimos con una ilusión inmensa hacia León, donde se va a celebrar Laborium 2026 una ubicación con la que también hacemos un guiño a la España rural y descentralizada.
Hemos preparado un programa científico de primer nivel que arrancará con la ponencia inaugural del magistrado de la Sala Social del Tribunal Supremo Sebastián Moralo, junto a destacados catedráticos y expertos del sector. Será, una vez más, el punto de reencuentro de nuestra gran familia laboralista.
¿Qué supone esta elección y qué expectativas hay para esta vigesimosexta edición?
León nos hace una ilusión inmensa porque significa reunir de nuevo a nuestra gran familia laboralista, haciendo también un guiño muy especial a la España descentralizada. Además, tiene un significado muy entrañable, ya que es un reconocimiento y un regalo para alguien de la junta a quien aprecio muchísimo, el leonés de pro José Ramón Fernández García.
A nivel científico, el programa cuenta con figuras de primer orden del ámbito judicial y académico.
R A lo largo de las jornadas abordaremos los temas que marcan la actualidad de la profesión de la mano de destacados expertos y catedráticos: desde las últimas tendencias judiciales que reescriben las relaciones laborales y los desafíos de la transparencia retributiva —con figuras como la catedrática Susana Rodríguez Escanciano o el magistrado del Supremo Rafael López Parada— hasta los límites de la libertad de expresión en la empresa o el impacto de la Inteligencia artificial como causa de reorganización laboral.
Entre los temas de plena actualidad jurídica, destacan asimismo los límites informativos en la empresa y la libertad de expresión.
Así es. Dedicamos espacios muy específicos a cuestiones complejas del día a día de los despachos y las corporaciones. Por un lado, abordaremos las líneas rojas del artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores en materia de información, consulta y conflicto con la magistrada de la Audiencia Nacional Ana Sancho y el catedrático Jesús Mercader.
Por otro, profundizaremos en los límites de la libertad de expresión y la delgada línea entre la crítica corporativa y la deslealtad junto al presidente de la Sala de lo Social del TSJ de Castilla y León, Jesús Carlos Galán , y la magistrada especialista del TSJ de Madrid, Raquel Vicente.
Y con la mirada puesta en el futuro inmediato de las organizaciones, la tecnología y la IA ocupan un lugar estelar.
Totalmente. No podíamos pasar por alto el impacto disruptivo de la tecnología. Contaremos con la catedrática Henar Álvarez y el profesor Fermín Gallego para debatir sobre cómo la Inteligencia Artificial se está convirtiendo en una nueva causa de reorganización laboral y cuáles son sus consecuencias directas sobre el empleo.
Laborium, un año más se constituye en un foro diseñado para dotar a los laboralistas de las mejores herramientas de análisis ante los profundos cambios que ya estamos viviendo. Confiemos que se genera un debate productivo y resolvamos sobre la marcha las dudas que se planteen en las mesas redondas.