¿Cómo afecta la negativa a negociar a las costas?
Desde el abril de 2025, la Ley Orgánica 1/2025 ha introducido cambios relevantes en la forma de acudir a los tribunales en asuntos civiles y mercantiles. En muchos casos, antes de presentar una demanda será necesario acreditar que se ha intentado resolver el conflicto mediante un medio adecuado de solución de controversias. Estos medios pueden incluir, entre otros, la mediación, la conciliación, la negociación directa entre las partes, la intervención de una persona experta independiente, una oferta vinculante confidencial o el derecho colaborativo. Según el Ministerio de Justicia, esta medida busca reducir el número de litigios, agilizar la tramitación de conflictos y fomentar una cultura del acuerdo antes de acudir a los tribunales.
La negativa injustificada a participar en un medio adecuado de solución de controversias puede tener consecuencias en materia de costas. Si una parte rechaza participar en un intento de acuerdo antes del juicio o durante el procedimiento, el juez puede tenerlo en cuenta al decidir quién paga las costas. Incluso puede ocurrir que una parte gane el pleito, pero no tenga derecho a recuperar sus gastos si se negó sin causa justificada a intentar una solución extrajudicial. También puede suceder lo contrario: si una persona intenta negociar antes de presentar la demanda y la otra parte se niega injustificadamente, el juez puede valorar esa conducta al resolver sobre las costas.
Por ejemplo, si una persona reclama a una empresa el cumplimiento de un contrato. Antes de demandar, propone una mediación, pero la empresa se niega sin motivo. Si finalmente el asunto llega a juicio, esa negativa puede influir en la decisión sobre las costas.
¿Cómo se calculan las costas judiciales?
Las costas no se calculan de forma automática ni equivalen necesariamente a todo lo que una parte ha pagado a sus profesionales. Para reclamarlas, debe solicitarse la tasación de costas, un procedimiento en el que el Letrado de la Administración de Justicia revisa los conceptos incluidos y fija el importe que corresponde.
- En el caso de los honorarios de abogado y otros profesionales no sujetos a arancel, la Ley de Enjuiciamiento Civil establece un límite: la cantidad que debe pagar la parte condenada no puede superar, por esos conceptos, la tercera parte de la cuantía del procedimiento. Cuando el proceso no tiene una cuantía determinada, la ley toma como referencia 24.000 euros, salvo que el tribunal establezca otra cosa por la complejidad del asunto.
- Los procuradores y otros profesionales sujetos a arancel se rigen por sus propias normas, mientras que otros gastos se justifican mediante las facturas correspondientes.
¿Qué ocurre si no se pagan las costas?
Una vez aprobada la tasación de costas, la parte obligada debe pagarlas. Si no lo hace voluntariamente, la parte beneficiada puede iniciar un procedimiento de ejecución para reclamar el importe.
En esa fase, el juzgado puede acordar medidas de averiguación patrimonial y, si procede, embargos sobre cuentas, salarios, bienes o derechos de la persona condenada al pago.
¿Y si tengo derecho a justicia gratuita?
La justicia gratuita permite a quienes acrediten insuficiencia de recursos acceder a abogado, procurador y otros servicios sin tener que asumir inicialmente esos costes.
Ahora bien, si una persona beneficiaria de justicia gratuita es condenada en costas, no estará obligada a pagarlas salvo que, dentro de los tres años siguientes a la terminación del proceso, mejore sustancialmente su situación económica.
Consejos antes de iniciar un procedimiento judicial
Antes de acudir a los tribunales, conviene:
- Valorar las posibilidades reales de éxito del caso.
- Calcular los costes aproximados del procedimiento.
- Comprobar si es obligatorio intentar antes una vía negociada.
- Guardar pruebas de cualquier intento de acuerdo.
- Pedir asesoramiento profesional antes de presentar una demanda.
- Revisar si se cumplen los requisitos para solicitar justicia gratuita.
Un juicio puede ser necesario para defender un derecho, pero también implica riesgos económicos. Por eso, informarse bien antes de actuar es la mejor forma de evitar sorpresas.
Preguntas frecuentes sobre costas judiciales
¿Puedo recuperar lo que he pagado a mi abogado si gano el juicio?
Depende. Si el juez condena en costas a la otra parte, podrás reclamar determinados gastos dentro del procedimiento de tasación de costas. Sin embargo, puede que no recuperes todo lo abonado, ya que existen límites legales y el importe debe ser aprobado por el Letrado de la Administración de Justicia.
¿Qué significa que las costas sean “excesivas”?
Una parte puede considerar que los honorarios incluidos en la tasación son demasiado altos y discutirlos por excesivos. En ese caso, existe un procedimiento específico para impugnar la tasación y revisar si la cantidad reclamada es adecuada.
¿La condena en costas aparece siempre en la sentencia?
Cuando procede, el juez debe pronunciarse sobre las costas en la resolución. Puede imponerlas a una parte, decidir que cada una asuma las suyas o establecer otro criterio en función del resultado del procedimiento y de la conducta procesal de las partes.
¿Un acuerdo extrajudicial puede evitar las costas?
Sí. Alcanzar un acuerdo antes de llegar a juicio puede evitar muchos de los gastos asociados al procedimiento. Además, desde la reforma de 2025, intentar una solución negociada puede ser obligatorio en determinados asuntos civiles y mercantiles antes de presentar una demanda.
Las costas judiciales son una parte importante de cualquier procedimiento, porque pueden aumentar de forma significativa el coste de un juicio. En general, las paga quien pierde, aunque existen excepciones cuando el caso presenta dudas jurídicas, cuando la demanda se estima solo en parte o cuando alguna de las partes ha actuado de forma temeraria.
En definitiva, antes de acudir a juicio es fundamental conocer no solo las opciones legales, sino también los costes y riesgos económicos que pueden derivarse del procedimiento.