- El informe de este jurista recoge los aspectos más significativos de las relaciones laborales en los últimos cinco años Según el autor, en España es necesario un repliegue normativo, así como mayor atención a la hora de ampliar y reforzar derechos laborales.
La avalancha normativa laboral asfixia a las empresas, empobrece su actividad y frena el diálogo social. El estudio presentado en CEOE por Federico Durán, Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, “El hilo de Ariadna. Orientarse en el laberinto normativo laboral” ha dejado en evidencia la situación actual que para Rosa Santos, directora del Departamento de Empleo, Diversidad y Protección Social de CEOE; que también intervino en el evento, viene ya desde el 2022 desde que el Gobierno ha tenido que cumplir diversos hitos para acceder a fondos europeos.
Desde CEOE se ve con preocupación esa situación en la que la falta de diálogo social va a hacer que se presente un nueva reforma, en esta ocasión de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, sin el apoyo de la patronal. Un proyecto de ley que este martes conoceremos parte de su contenido. “Con el diálogo social se lograron una veintena de acuerdos importantes en los últimos años, pero la falta ahora genera que muchas cuestiones se aprueben sin consenso”, comento Santos.
Como mensaje central, el autor ha apelado a la sensatez interpretativa y a la lealtad al diálogo social, reivindicando la negociación colectiva como eje del sistema, con menor intervención administrativa y judicial. En este sentido, ha defendido reducir y simplificar la normativa laboral y avanzar en derechos teniendo en cuenta las necesidades de las empresas, clave para sostener el empleo y el Estado del bienestar.
Por su parte, otra catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social como Yolanda Valdeolivas, también presente en el evento, manifestó su coincidencia con las tesis de Durán “las prisas hacen que las normas tengan una mala técnica legislativa. El trabajo que hoy presentamos hay que verlo como un análisis jurídico del ordenamiento jurídico que hay que mejorar. Al mismo tiempo es necesario recuperar el dialogo social y esa lealtad que se señala en el estudio para que determinados temas no se reinterpreten de nuevo”.
Esta experta ha puesto en valor la trayectoria de Federico Durán López y su capacidad para ofrecer una visión global del sistema laboral, integrando los distintos intereses en un entorno cada vez más complejo y heterogéneo. En línea con la crítica a la sobrerregulación, ha subrayado la necesidad de aplicar el principio de que “menos es más”, reforzar el papel de la negociación colectiva, evitar intrusiones normativas y recuperar una técnica legislativa basada en la lealtad, la responsabilidad y las verdaderas necesidades del mercado laboral.
Hay problemas interpretativos serios
En su intervención, Federico Durán, presentado por el presidente del Instituto de Estudios Económicos, Iñigo Fernández de Mesa, explico las bases del estudio sobre la normativa laberíntica en nuestro país, sobre todo la reforma laboral aprobada en el 2021.
. En su opinión, dicha normativa no ha estado apoyada en el diálogo social, y más, como ha sido frecuente, cuando ha utilizado atajos para eludir la labor de los órganos consultivos e incluso el propio debate parlamentario, ha creado complejos problemas interpretativos y ha afectado negativamente al conocimiento y aplicación de las normas jurídicas, perjudicando la claridad y la certeza del derecho.
Para este jurista, no se trata de sobrevivir en este entorno laberintico de excesivas normas que incluso regulan cuestiones como los permisos y reducciones de jornada. “Hay que salir del laberinto, matando al minotauro hiperregulador o, al menos, evitando que nos mate. Y para ello es preciso desbrozar la mala hierba legislativa, recuperar, a través del diálogo social, el gobierno conjunto de la ordenación de las relaciones laborales y erradicar el uso político o partidista de las iniciativas reguladoras provenientes de los poderes públicos.
Desde su punto de vista, “la ampliación continua de los derechos de conciliación deja traslucir que son conflictos de intereses y no jurídicos. Así se ve en las sentencias recientes donde no hay argumentación jurídica estricta. En este sentido estos problemas de conciliación deberían sacarse de la jurisdicción social y establecer sistema de arbitraje internos en la empresa para su solución”
Para Federico Durán, “estos sistemas de arbitraje contarían con la participación de los trabajadores. Son conflictos civiles internos a los trabajadores hay que ver la forma de resolverlo pero la empresa no puede ser el árbitro de estas situaciones. Igual pasa con el proyecto de Movilidad Sostenible que establece que las empresas tengan un Delegado en esta materia. Otro gasto importante inasumible para las empresas”.

Panorámica esta mañana en CEOE, donde laboralistas, empresas y medios de comunicación hemos conocido mejor el laberinto normativo existente por boca de Federico Durán FOTOS IEE
Cinco claves para salir del laberinto
En su intervención este reconocido jurista dio a conocer cinco claves que se desprende de la lectura de esta monografía sobre nuestra compleja normativa laboral
1. Lo prioritario es el repliegue normativo. Es necesario reducir y simplificar la normativa laboral. Y es necesario recuperar el protagonismo del diálogo social y de la negociación colectiva. Menos normas, más simples y mejor redactadas y más espacio para el gobierno conjunto de las relaciones laborales.
2. Más atención a la hora de ampliar y reforzar derechos laborales, a las necesidades organizativas y productivas de las empresas y a las exigencias del sistema productivo. La productividad del trabajo y la competitividad de las empresas y del sistema económico en su conjunto son necesarias para asentar el Estado del bienestar y asegurar un sólido sistema de derechos y garantías laborales.
3. Un diálogo social basado en la lealtad institucional y en la buena fe, que deje espacio al debate científico y social y reconozca y valore la labor de los órganos consultivos, es la apuesta más firme por la sostenibilidad del sistema de relaciones laborales y por el respeto de los equilibrios en los que debe fundamentarse.
La búsqueda de atajos, al albur de pretendidos mandatos internacionales, o la explotación de posiciones de ventaja derivadas de la cercanía, por afinidades ideológicas, con los titulares coyunturales de los poderes públicos, hacen un flaco favor, a medio y largo plazo, al diálogo social y a la participación de todos los interesados en el gobierno de las relaciones laborales.
4. El repliegue normativo hay que exigirlo en España y promoverlo en Europa. Los excesos normativos europeos son ya alarmantes. Cuando se ha dicho que Estados Unidos crea o inventa, que China copia y que Europa regula se está poniendo, más allá de algunas imprecisiones, el dedo en la llaga. Europa carece de un jugador significativo en el ámbito de la inteligencia artificial y de sus desarrollos, pero tiene el acervo legislativo y burocrático (europeo y nacional) más voluminoso al respecto.
El choque con la realidad está ya provocando un cierto repliegue, incluso de la Comisión Europea, por ejemplo, en materia de inteligencia artificial o de exigencia de transparencia y sostenibilidad a las empresas a lo largo de toda la cadena de suministro y subcontratación, que si no llega a ser una rectificación de los excesos normativos sí que plantea una flexibilización de su aplicación.
5. Es la hora de la negociación y del diálogo, no de imposiciones normativas, dictadas, muchas veces, por mero cálculo político de quien las promueve y que pueden propiciar una carrera demagógica que puede tener consecuencias muy perjudiciales.
A juicio de este Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social la ordenación normativa de nuestras relaciones laborales, todavía muy tributaria del pasado, debe, sin duda, ser objeto de una profunda revisión y hemos de ir a una regulación adaptada a los significativos cambios sociales, económicos y productivos de los últimos años.
Sobre la regulación, Durán insistió en que sobre la regulación en la que el papel protagonista lo tiene que asumir la negociación colectiva, cuya relevancia constitucional es ignorada por algunos planteamientos reguladores recientes.
Cuidado con el intervencionismo
Desde su punto de vista, recuperar la «valoración de puestos de trabajo» o el concepto de categoría profesional, seguir en el empeño de una laboralización a ultranza ignorando la nueva realidad del trabajo autónomo, o empeñarse en esquemas del pasado en cuanto a la jornada de trabajo y a su control, son manifestaciones de un intervencionismo desfasado, sumamente perjudicial para las relaciones laborales.
En definitiva, solo un sistema laboral más libre y autónomo sería capaz de dar respuesta a los desafíos actuales y de garantizar una avanzada normativa de garantías laborales compatible con la necesaria eficiencia empresarial, sin la que tales garantías, a la larga, no podrían subsistir.
En resumen, Federico Durán en este Punto de Vista, ha recogido las reflexiones con las que pretenden ofrecer una guía que ayude a orientarse en el laberinto y a facilitar la salida del mismo, reclamando el sentido común como orientador de la labor interpretativa, el respeto al principio de libertad de empresa, y confiando en la negociación colectiva y en el diálogo social.
Este entorno laberíntico está creando nuevas obligaciones que las empresas tienen que asumir, a las figuras del Delegado de Protección de Datos, otro de Compliance y posiblemente otro responsable del canal de denuncias tras la aprobación de la ley de protección al denunciante. Esto genera un esfuerzo económico para las empresas muy notable”. De esta forma, las empresas tienen que lidiar con el impacto de los planes de igualdad, ahora llegan los de diversidad. Eso generará que las empresas tengan un delegado de Igualdad, al igual que también habrá otro responsable de Diversidad en el futuro”.