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Rocio Sampere Meneses, presidenta  Presidenta AMM y de REDFEMAS

La Asociación Madrileña de Mediación (AMM) ha concedido a la Ciudad Autónoma de Ceuta uno de los Premios AMMI 2026, en reconocimiento a los valores de convivencia, respeto a la diversidad cultural y paz social que representa este territorio. Su presidente, Juan Jesús Vivas Lara, ha aceptado el galardón y ha confirmado su asistencia a la ceremonia de entrega, que se celebrará el próximo 16 de noviembre, a las 18:00 horas, en el Cine Fuencarral de Madrid.

Ceuta es mucho más que un territorio singular por su situación geográfica. Es un espacio de encuentro entre culturas, religiones, tradiciones y formas diferentes de comprender la vida. Una ciudad que nos invita a reflexionar sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: cómo convivir sin exigir al otro que renuncie a su identidad.

La convivencia no significa uniformidad. Tampoco consiste en tolerar pasivamente las diferencias. Convivir exige reconocer que cada persona tiene una historia, unas creencias, unas costumbres y un vínculo con el territorio que merecen respeto, siempre dentro del marco de los derechos fundamentales.

Respetar una cultura no significa imponerla. Respetar las costumbres no significa compartirlas. Respetar un territorio significa comprender lo que representa para quienes lo habitan.

Estos principios forman parte de la filosofía que inspira a la Asociación Madrileña de Mediación y justifican el reconocimiento concedido a Ceuta.

La mediación como instrumento de pacificación social

La mediación no es únicamente un procedimiento para resolver controversias. Es también una forma de entender las relaciones humanas y un instrumento de pacificación social.

Los conflictos son inevitables allí donde conviven personas con intereses, necesidades y sensibilidades diferentes. Lo verdaderamente importante es cómo los gestionamos: desde la confrontación y la imposición o desde la escucha, el reconocimiento y el diálogo.

La paz social no consiste en la ausencia de conflictos, sino en la capacidad de una comunidad para afrontarlos sin romper sus vínculos.

En esta tarea desempeñan también un papel esencial las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los bomberos y los servicios de emergencia. Su presencia representa un mensaje de protección colectiva: la seguridad, el auxilio y el respeto a la vida pertenecen a toda la ciudadanía, sin distinción de origen, religión o cultura.

Cuando estos servicios actúan desde la proximidad, la sensibilidad y el respeto, contribuyen no solo a garantizar la seguridad, sino también a generar confianza y prevenir enfrentamientos.

La mediación comparte esa vocación preventiva y pacificadora. Ambas actuaciones, desde responsabilidades diferentes, contribuyen a construir comunidades más seguras, cohesionadas y humanas.

Con este Premio AMMI 2026 queremos reconocer el valor de una ciudad que simboliza el desafío cotidiano de compartir un territorio desde la pluralidad, sin perder la identidad propia ni negar la ajena.

Porque la dignidad no exige que todos pensemos igual, sino que aprendamos a respetarnos siendo diferentes.

Y porque una sociedad verdaderamente pacífica no es aquella que elimina las diferencias, sino aquella que consigue que ninguna diferencia se convierta en motivo de exclusión.

Ceuta nos recuerda que el respeto es el principio de la convivencia, el diálogo es su herramienta y la paz social, su mayor conquista.