- Es la primera vez en la historia del colegio valenciano que un decano es reelegido sin una campaña electoral contra otras candidaturas
José Soriano se mantendrá al frente del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia (ICAV) durante los próximos cuatro años, tras la presentación de una única candidatura para la renovación parcial de su Junta de Gobierno. La candidatura, proclamada este miércoles, permitirá dar continuidad a su mandato sin necesidad de celebrar las votaciones previstas para el 20 de noviembre.
La Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Valencia ha proclamado este miércoles la única candidatura presentada al proceso electoral convocado para renovar los cargos de decano, vicedecano y los seis diputados impares, así como el de tesorero, que se encontraba vacante.
La candidatura está encabezada por el actual decano, José Soriano que asumirá un segundo mandato al frente de la institución. En esta entrevista que concede a nuestro medio, nos hace un resumen de la gestión y al mismo tiempo un análisis del momento por el que pasa la abogacía en nuestro país, rodeada de reformas que lo único que han hecho ha sido colapsar nuestros juzgados aún más.

Soriano, en pleno discurso en la jura de 222 abogados del ICAV en abril del 2025
¿Qué balance puede hacer de estos cuatro de años como decano del ICAV de Valencia?
Nunca se puede estar del todo satisfecho con el trabajo realizado. Siempre queda algo por hacer, por resolver, por cambiar. Aun con ello hemos cumplido prácticamente con todo el programa electoral que presentáramos hace ahora cuatro años y luchar contra imponderables como la riada en Valencia. Sin olvidar nunca a los colegiados, se ha conseguido que el colegio vuelva a estar en la sociedad civil valenciana y que se nos reconozca como parte importante de ella.
El principal objetivo, la reducción de cuotas y la ampliación de servicios, se ha cumplido. Evidentemente han quedado cosas por hacer. Incluso por deshacer.
Hablando del tema de la riada en Valencia, usted lideró como decano el ICAV el mayor movimiento de abogados del Turno de Oficio que se conoce. ¿Qué enseñanzas guarda de ello?
Demostramos que los colegios, todos los colegios, estamos obligados a intervenir y auxiliar en todas aquellas situaciones en las que seamos necesarios.
Aprendimos, y mucho, con origen en una situación dramática para todos los valencianos y a la que regresamos cada vez que suena una alarma.
Tuvimos ya aquel antecedente de auxilio al atender a los afectados en el incendio del edificio de Nou Campanar, con casi 450 afectados, el 22 de febrero de 2024.
Nadie podía prever que ocho meses después sufriéramos aquellas inundaciones que nos pusieran a prueba a todos. También al Colegio y a su Junta de Gobierno.
Pusimos en marcha, tal vez, el mayor operativo de auxilio legal que habíamos conocido con aquel servicio de orientación jurídica sin precedentes para auxiliar a todos los afectados.
Aunque todavía por mejorar, y mucho, se cuenta ya con protocolos de actuación para estos casos. Lo que no supo ni quiso hacer aquella Sala de Gobierno de nuestro TSJ, se hace ahora y aunque, reitero, muy mejorable, mucho, ese protocolo ya existe.
La comunicación con la Sala de Gobierno del TSJ ha mejorado y, con toda seguridad, seguirá mejorando. Se hace necesario saber qué hacer cuando una administración decreta una alerta roja y son imposibles los desplazamientos. Fácil: no acudir.
¿Cuántos abogados se movilizaron en esos días, José?
Los abogados que se movilizaron estos días fueron casi mil quinientos, el departamento del turno de oficio, todos los trabajadores del Colegio, el propio Consejo Valenciano, la Junta de Gobierno, los Colegios de la Abogacía de Alzira y de Sueca, las distintas secciones del colegio implicadas, siempre, en el auxilio a afectados.
Todos los colegios, y todos los colegiados de España se pusieron a nuestra disposición. También el de procuradores con el que tuvimos que coordinar suspensiones de vistas y plazos. Como lo hizo el CGAE y sus comisiones.
Por otro lado, la Fundación Don Eduardo Calabuig-ICAV ayudó económicamente a los colegiados que pidieron auxilio económico para volver a poner en marcha sus despachos. Se puso en marcha un servicio de despachos de acogida.
También se dispuso, en pocos días, de un servicio de atención telefónica a los ciudadanos que podía atender hasta quinientas llamadas a la vez que eran derivadas a otros quinientos letrados que iban resolviendo esas consultas, gracias al buen trabajo del Secretario Técnico de nuestro consejo autonómico.
Y se acudió personalmente, una vez se pudo acceder a los municipios, a todas las poblaciones donde se pudo instalar ese servicio de orientación jurídica.
Solo esperamos que nada de todo ello vuelva a ser necesario.
“”Cada día es más complicado desarrollar nuestra profesión de abogado como cada día es mucho más complicado ejercer”.

José Soriano participaba en julio del 2026 en una reunión de trabajo en la Conselleria de Justicia junto con la Presidenta del CVCA para trasladar las reivindicaciones de la abogacía valenciana
Tiempos difíciles para ser abogado
Son tiempos complicados y la justicia pasa por uno de sus peores momentos. Como vive un abogado como usted, además decano del 3º Colegio mayor de España esta situación?
La Justicia para por su peor momento y cada día es más complicado desarrollar nuestra profesión como cada día es mucho más complicado ejercer.
Hemos aceptado, como hemos asumido, sin más, unas reformas legislativas vergonzosas, resueltas por aquellos que no han pisado, en su vida, un Tribunal pero que se han permitido, por que entre todos se lo hemos permitido, exigir, sin preguntar por cierto y sin dotación económica para ello, que ha permitido tener, ahora mismo, la justicia más lenta y más complicada de la historia de este país.
El desprecio al derecho ha sido, y sigue siendo, digno de habernos sacado a las calles a todos. Aun me pregunto qué ocurrió para que no lo hiciéramos entonces, como me pregunto que permite que sigamos sin hacerlo hoy.
Las críticas son unánimes de que es una reforma poco pensada y que esta generando mucho problemas. ¿Usted que piensa?
Es una reforma nefasta, improvisada, que ataca directamente a las profesiones jurídicas, al derecho y a ese papel fundamental del ejercicio de defensa.
Nos hemos sometido a una legislación absolutamente contraria a lo que la justicia necesita y a lo que el ciudadano que recurre a ella exige. De eficiencia tiene nada y de eficaz tiene poco.
Que existan ya señalamientos para 2029 es el mejor ejemplo para saber cuánto de eficiente ha sido la reforma que seguimos sufriendo.
Junto con esta reforma de la justicia han llegado los MASC y su requisito de procedibilidad, otro elemento muy polémico
He mostrado claramente mi oposición, siempre que he podido, a su implementación. Desde luego que no, y nunca, a tener siempre como referencia una solución negociada de los conflictos.
La mediación es, con toda seguridad, la solución, aunque se nos engañó al diluir la mediación entre aquellos otros sistemas alternativos que se le fueron ocurriendo al legislador y que ha permitido que el requisito de procedibilidad se resuelva por “código postales”.
Los MASC deben desaparecer como obligación legal, comenzando por el Derecho de Familia, en todos aquellos procedimientos del Libro IV de la LEC.
Los problemas de la justicia son cada vez mayores. ¿ Que opinión tiene del papel de legislador hasta el momento?
Su torpeza es notable. Su desprecio a todo lo que suene a “jurídico” evidente. Su desconocimiento insuperable, aunque, no lo dudo, se puede hacer peor. No se puede legislar desde la soberbia y la ceguera. El legislador es, cada día, más político y menos jurista.
No se legisla. Se ordena sin consultar, sin preguntar, sin saber lo que se dice y, sobre todo, a quien se le dice. No se puede legislar de espaldas al derecho y menos aún, de espaldas a los profesionales.
Es difícil ser abogado en estos momentos, ¿Verdad?
Es el momento más complicado para ejercer y desarrollar nuestra profesión.
Para comenzar, la propia relación con el cliente ha cambiado mucho con las nuevas tecnologías de por medio. Para continuar la inseguridad legal y jurídica es absoluta.
Añadamos a ello los años de espera para encontrar la solución de los asuntos, da igual la jurisdicción, y los propios problemas que tienen los letrados para asumir y afrontar su día a día legal y profesional. No es, desde luego, un momento “simpático” para la abogacía.
“Necesitamos un reglamento que desarrolle la Pasarela al RETA. Es incomprensible que aún no esté aprobado. Nos jugamos mucho”.

El decano del ICAV explica a este medio su gestion hasta el momento en la entidad colegial y su visión de los problemas de la justiciaFotos ICAV, DPTO Comunicación
Pasarela al RETA
Usted ha sido uno de los decanos más involucrados en este tema. Le hemos visto en manifestaciones, al lado de sus colegiados. Parece que a falta de una semana no habrá Reglamento de la Pasarela al Reta…
Es incompresible. Todos hemos sido espectadores de esas soluciones legales que, cuando interesan, se resuelven, de una u otra forma, en pocos días. Se termina de aprobar un estatuto del estudiante universitario y se terminan de reconocer las pensiones de los deportistas de élite, pero parece que no se termina de “acertar” en la redacción de ese reglamento.
Fuimos uno de los primeros colegios, y una de las primeras Juntas de Gobierno, que acudimos a Madrid para reivindicar y denunciar la situación que sufrimos. He asistido, personalmente, a todas las manifestaciones convocadas, salvo a la de esta pasada semana.
Es obligado disponer de ese reglamento. No queda tiempo.
Los abogados independientes son un problema para cualquier Gobierno. Da la sensación que la abogacía incomoda al poder ejecutivo…
Desde hace algunos años somos incomodos. No interesa la justicia, como tampoco interesan los profesionales de la justicia.
Aun con ello la relación, ahora mismo, con nuestra Conselleria de Justica pasa, esta sí y lo puedo decir, por su mejor momento. Los pagos del turno de oficio son ahora puntuales. La relación es, como le decía, excelente. Aunque queda mucho por hacer y, sintiéndolo mucho, por reivindicar, se nos escucha de forma inmediata cada vez que algo necesitamos.
¿Como vislumbra el decano del ICAV de Valencia el futuro de la abogacía como profesión?
Debemos regresar a ese lugar que hemos perdido, y que nos han hecho perder.
El respeto a la profesión, y al profesional que la desarrolla, debe ser el principal objetivo. La protección y el amparo a los profesionales. La defensa de la defensa, sin duda.
Somos la única profesión que se repite en nuestra Constitución cinco veces y eso, con toda seguridad, dice mucho de la abogacía.
Cada día, ya lo hemos indicado, es más complicada nuestra función de defender al ciudadano. Se deben respetar a todas las profesiones, la nuestra entre ellas, que dan forma al Estado de Derecho.
De cara a su próximo mandato en el ICAV, Qué objetivos se ha planteado a estos próximos cuatro años?
No ha sido posible trasladar nuestro programa, dada la no concurrencia de otras candidaturas. En todo caso los colegiados siguen confiando en la gestión como siguen confiando en las personas que deben de llevar a cabo la misma.
El eslogan de campaña era simple: servir. Servir por estar al servicio de los compañeros, siempre. Y servir por ser útiles, por tener utilidad.
Hay que perseguir y erradicar ese “maltrato” a la profesión y, especialmente, a los profesionales. Como creo lo hemos venido haciendo durante estos últimos años y como, sin duda, estamos obligados a hacerlo en estos próximo cuatro años.
Ese ha sido, de nuevo, el encargo realizado por los colegiados de Valencia.
Vamos a cumplirlo.