JUC


Maria Pérez Galván. Abogada de Familia. Exvicepresidenta de AEAFA

Hemos concluido una etapa de 30 años de las Jornadas de Derecho de Familia de Sevilla que, edición tras edición, se han consolidado como un referente para actualizarse y debatir sobre las distintas reformas procesales y sustantivas de nuestra materia.

Al mismo tiempo, han sido un punto de encuentro fundamental para conectar, compartir experiencias y fomentar el crecimiento común; una oportunidad para conocernos y entablar relaciones, algunas de ellas para toda la vida.

A lo largo de estas tres décadas hemos contado con el respaldo inestimable de la AEAFA y del Colegio de la Abogacía de Sevilla. Con su apoyo, hemos elaborado programas atractivos y pegados a la actualidad, asumiendo siempre el gran reto que supone reunir a ponentes que no solo aporten excelencia técnica y textos por escrito, sino que también posean una gran capacidad de transmisión y disponibilidad en sus agendas.

Nuestro objetivo ha sido siempre lograr un equilibrio perfecto, reuniendo a abogados, magistrados, fiscales y docentes para abordar, desde todas las perspectivas, las últimas reformas y la jurisprudencia más reciente.

Por la tribuna de Sevilla han pasado magistrados especialistas de la Sala 1.ª del Tribunal Supremo, presidentes de audiencias provinciales, académicos y abogados de reconocido prestigio. Además, hemos dado un protagonismo especial a los asistentes, quienes, a través del foro abierto, siempre han tenido voz para plantear dudas y enriquecer el debate común.

En paralelo a las Jornadas, la AEAFA también ha experimentado un notable crecimiento. Muchos compañeros nos han descubierto en Sevilla y han comprobado de primera mano los beneficios de asociarse. A ello se suma el orgullo de saber que la magistratura valora especialmente nuestro compromiso con la formación continua, forjando alianzas para construir juntos un Derecho de Familia mejor.

El impulso para dirigir este proyecto año tras año lo he encontrado en el apoyo incondicional de las distintas juntas de gobierno de la AEAFA, cuyos presidentes nunca han faltado a la cita.

También ha sido vital la fidelidad de los compañeros, que esperaban este encuentro como la verdadera apertura del curso judicial, así como la de aquellos que se acercaron por primera vez y decidieron repetir.

Ahora que las nuevas reformas procesales exigen la negociación previa, apreciamos más que nunca encontrar a un abogado de la AEAFA en la otra parte. Hablamos el mismo idioma, lo que nos une y nos permite enfocar mejor la negociación. Y, si finalmente el acuerdo no es posible, logramos que la vía contenciosa sea lo menos agresiva posible.

En definitiva, somos una gran familia que debemos cuidar; una familia que trabaja por y para las familias».