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  • Los juegos de azar y las apuestas deportivas en línea son uno de los sectores de más rápido crecimiento en todo el mundo. Esta expansión sin precedentes exige regulaciones más estrictas para garantizar la seguridad y el bienestar de los consumidores.

El crecimiento del sector tras un año marcado por eventos deportivos de alto perfil y nuevas tendencias

La legislación que rige el sector de las apuestas en línea evoluciona paralelamente al crecimiento del sector. El 2026 ha sido un año particularmente fructífero para las plataformas de casino y apuestas deportivas en línea, con ingresos que, según reporta la firma analista Gaming Intelligence, crecieron un 14% interanual, alcanzando alrededor de 454 millones de euros en España.

El segmento de casino registró un récord trimestral al facturar 247,8 millones de euros con un avance del 22%. Dentro de esta categoría, las tragamonedas surgieron como el producto más popular. A esta le siguen la ruleta con crupier en directo y el póker, experiencias típicas de plataformas especializadas como el casino en vivo WePari.

Por otro lado, el segmento de las apuestas deportivas también contribuyó significativamente a la recaudación del sector. La Copa Mundial de la FIFA 2026, en particular, fue el principal catalizador. En España, la recaudación impositiva asociada con las apuestas en línea experimentó un salto del 27,8% en julio en comparación con el mes anterior, de acuerdo con reportes de Analytica. En términos interanuales, este incremento alcanzó el 50,5%.

Además de los deportes tradicionales como el fútbol, el tenis y el baloncesto, las plataformas de apuestas deportivas atraen a los internautas al ofrecer apuestas en eventos de deportes electrónicos o e-sports. Sportium indica que las apuestas en torneos de e-sports han alcanzado una posición de liderazgo en las plataformas de varios operadores, incluso llegando a rebasar al fútbol.

Este crecimiento masivo, sumado a la mayor visibilidad de las plataformas de juego, ha intensificado el debate sobre la necesidad de una regulación más estricta en España para garantizar la seguridad de los consumidores y el bienestar de los colectivos vulnerables.

¿Qué dice la regulación actual sobre el juego y las apuestas deportivas en línea?

La actividad de los juegos de azar y las apuestas deportivas en línea está regulada en España, a diferencia de países como Andorra o Luxemburgo. La regulación nacional establece las condiciones legales que deben cumplir los operadores con el objetivo de supervisar el mercado, prevenir el fraude, proteger a los consumidores (particularmente a los que no cuentan con la mayoría de edad) y establecer mecanismos de protección.

La norma estatal principal es la Ley 13/2011 del 27 de mayo, a partir de la cual se articula un sistema complejo de permisos, controles administrativos y requisitos técnicos. El organismo encargado de supervisar el sector es la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). Este organismo actúa a nivel estatal sin perjudicar las competencias correspondientes a las comunidades autónomas.

Cabe destacar que el marco regulatorio no es estático, ya que está sujeto a modificaciones.

A finales de junio, por ejemplo, el Gobierno aprobó un decreto que introduce un nuevo sistema de depósitos para los usuarios de plataformas de apuestas por internet. Cada persona en España deberá sujetarse a un monto máximo de dinero que podrá ingresar para apostar en todas las plataformas en las que se encuentre registrado/a. El tope establecido es de 700 euros al día y de hasta 3.300 euros al mes.

Impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, esta normativa supone un cambio importante ya que, con anterioridad, el usuario era libre de multiplicar su capacidad de depósito si abría cuentas en varias plataformas con licencia en España.

Desafíos actuales: mercados de predicción y el control de la publicidad

Las apuestas en línea en juegos de casino y eventos deportivos atraviesan un momento de crecimiento continuo, en el que operadores como WePari y muchos otros están ampliando su visibilidad global.

Aunque España es uno de los países más avanzados en materia de regulación, la normativa enfrenta un escenario de crecientes desafíos.

En el ámbito de la publicidad, existe una gran preocupación por la visibilidad de los casinos y las casas de apuestas. Bajo la dirección de Pablo Bustinduy, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha propuesto exigir a los portales de apuestas la exhibición de advertencias explícitas sobre los riesgos de la ludopatía, con un formato similar al de los paquetes de tabaco.

En esta misma línea de endurecimiento, el Ministerio y la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) han iniciado una consulta pública para reformar la Ley del Juego. El proyecto normativo contempla restringir de forma severa la participación de celebridades e influencers en campañas promocionales, limitar los bonos de bienvenida para nuevos clientes y controlar la publicidad orgánica en motores de búsqueda.

Por otro lado, la regulación española enfrenta el reto de supervisar los mercados de predicción, representados por plataformas recientemente prohibidas como Polymarket o Kalshi, donde los usuarios comercian con resultados de acontecimientos futuros como elecciones o decisiones políticas.

La DGOJ ha determinado que estas actividades quedan encuadradas dentro del marco legal del juego, al implicar apuestas sobre sucesos inciertos, por lo que requieren licencias específicas.