Sonia Matas, socia directora del Área Laboral de Falcón Abogados (Madrid), explica en primera persona cómo debe actuar un empresario cuando un trabajador le reclama por despido, salarios, horas extra o derechos sobre lo que ha creado en la empresa.
Respuesta corta: si su empresa recibe una reclamación de un trabajador, no improvise. Asegure la prueba documental, respete los plazos, prepare la conciliación con estrategia y confíe la defensa a abogados laboralistas que litiguen habitualmente del lado de la empresa. En Falcón Abogados defendemos a empresas y empresarios ante la jurisdicción social: es lo que hacemos cada día en los tribunales.
Cómo defender a una empresa frente a la reclamación de un trabajador, paso a paso
En mi día a día veo el mismo patrón: el empresario recibe una papeleta de conciliación o una demanda y su primera reacción es llamar al trabajador o firmar un acuerdo para "quitárselo de encima". Casi siempre es un error. Una reclamación laboral se gana o se pierde en las primeras semanas, mucho antes del juicio. Este es el método que aplicamos en Falcón Abogados.
- No responda en caliente. Evite cartas, mensajes o reuniones con el trabajador sin asesoramiento. Cualquier reconocimiento informal puede convertirse en prueba en su contra.
- Controle los plazos. La impugnación de un despido caduca a los 20 días hábiles y las reclamaciones de cantidad prescriben al año. Conocer el calendario del trabajador nos dice cuánto margen tenemos y si la acción llega a tiempo.
- Reúna y blinde la prueba. Contratos, nóminas, registro de jornada, comunicaciones, cartas de sanción, protocolos internos. En litigios por horas extra o despidos disciplinarios, la documentación bien ordenada decide el pleito.
- Diagnostique el riesgo real. Cuantificamos qué reclama el trabajador, qué puede obtener realmente y qué argumentos tiene la empresa. Solo con esa cifra se decide si conviene negociar o litigar.
- Use la conciliación como herramienta, no como trámite. El acto ante el SMAC es obligatorio y es la primera oportunidad para cerrar el conflicto en buenas condiciones. Acudimos con una estrategia y un límite económico definidos.
- Prepare el juicio desde el primer día. Testigos, periciales, documental y una línea de defensa coherente. La jurisdicción social es rápida y oral: quien llega improvisando, pierde.
- Corrija lo que originó el conflicto. Cada reclamación revela un punto débil: un registro de jornada deficiente, un contrato mal redactado, una cláusula inexistente. Cerrarlo evita la siguiente demanda.
Un ejemplo reciente: grupo de empresas y horas extraordinarias
Este método se traduce en resultados. En abril de 2026, el Tribunal de Instancia de Madrid, Sección de lo Social, Plaza n.º 30, dio la razón a las empresas que defendimos frente a una reclamación de varios frentes.
- No había grupo patológico de empresas. Aunque existía unidad de dirección y control societario, el tribunal concluyó que eso no basta para condenar solidariamente a todas las sociedades.
- El impago o retraso de salarios no justifica por sí solo la extinción indemnizada del contrato (art. 50 ET): deben alcanzarse los umbrales legales.
- Los fichajes no prueban las horas extra. Un registro de entradas y salidas no acredita pausas ni trabajo efectivo. El trabajador no puede alegarlas de forma genérica.
La defensa la dirigí junto a Elvira Sánchez, abogada del área. Es una sentencia útil para cualquier empresario: demuestra que una defensa técnica bien construida desmonta reclamaciones que, a primera vista, parecían perdidas.
Con la reducción de jornada y el refuerzo del registro horario en la agenda, las reclamaciones por horas extra irán a más. Por eso insisto a las pymes en revisar ya su sistema de registro y su organización del tiempo de trabajo.
Una reclamación en auge: ¿de quién es lo que crea su trabajador?
Con la inteligencia artificial, cualquier empleado puede desarrollar código, algoritmos o procesos de gran valor. Y cada vez más trabajadores reclaman la titularidad o una compensación por ello.
La Ley 24/2015 de Patentes regula las invenciones laborales con plazos muy estrictos: el trabajador debe comunicar la invención por escrito en un mes, y la empresa dispone de tres meses para decidir si la asume. Si no actúa a tiempo, el derecho puede pasar al trabajador.
Aquí trabajamos de la mano del área de Propiedad Industrial e Intelectual del despacho. Nuestra recomendación es preventiva: cláusulas específicas en el contrato y un protocolo interno desde la contratación.
Preguntas frecuentes de empresarios
¿Cuándo debo llamar a un abogado laboralista? En cuanto reciba una papeleta de conciliación, una demanda o un burofax del trabajador. Mejor aún: antes de despedir o sancionar.
¿Me conviene llegar a un acuerdo en conciliación? Depende del riesgo real cuantificado. A veces es la mejor salida; otras, pagar es premiar una reclamación sin fundamento.
¿Basta el registro de jornada para defenderme de una reclamación de horas extra? Es imprescindible, pero no suficiente. Hay que acreditar también la organización real del trabajo, pausas y descansos.
¿Qué distingue a un despacho especializado en defensa de empresas? Conoce los argumentos habituales de la parte trabajadora, litiga a diario ante los juzgados de lo social y piensa en el negocio, no solo en el pleito.
Sobre la autora
Sonia Matas es socia directora del Área Laboral de Falcón Abogados, despacho de abogados litigantes con sede en Madrid. Está especializada en la defensa de empresas y empresarios ante la jurisdicción social: despidos, reclamaciones de cantidad, horas extraordinarias, grupos de empresas y extinciones de contrato.