- La presidenta de la Fundación CEOE viajaba en el tren Iryo siniestrado este miércoles
Según nos confirmaba a última hora de la tarde de este miércoles desde la firma Sagardoy Abogados, su socio director Martín Godino, la exministra Fátima Báñez es una de las 68 personas fallecidas en el accidente ferroviario de este martes en Urda (Toledo).
Bañez, compaginaba su labor de presidenta de la Fundación CEOE con la de presidenta del Instituto EY – Sagardoy Talento e Innovación, foro de pensamiento y análisis creado en julio de 2021 por la firma de servicios profesionales EY y el despacho de abogados Sagardoy Abogados.
La exministra viajaba en el tren Iryo siniestrado poco antes de las 9:00 horas de este miércoles. A primera hora de la mañana, la política onubense cogió el tren en Madrid y rumbo a Sevilla para asistir a un evento de la CEOE. Compañeros políticos y familiares han pasado momentos de angustia e incertidumbre al intentar contactar con ella sin éxito desde la hora del accidente, hasta que finalmente se ha confirmado la triste noticia de su fallecimiento.
Báñez fue ministra de Empleo y Seguridad Social durante los dos gobiernos de Mariano Rajoy, entre diciembre de 2011 y junio de 2018. Tras la moción de censura que invistió como presidente a Pedro Sánchez, abandonó la política y empezó a desarrollar su actividad empresarial.
En diciembre de 2019 se incorporó al Consejo de Administración de Laboratorios Rovi como consejera externa independiente, y en abril de 2020 se sumó al patronato de la Fundación CEOE. Hasta ahora presidía la Fundación de la patronal española y era vocal externa y presidenta de la Comisión de Auditoría Interna de Iberdrola Energía Internacional.
En julio de 2021 asumió la presidencia del Instituto EY – Sagardoy Talento e Innovación este centro de pensamiento (think tank) promovido conjuntamente por la consultora EY y el despacho de abogados especialista en derecho laboral Sagardoy Abogados. El objetivo de la entidad buscaba analizar el mercado laboral, la gestión del talento, la innovación y el impacto de la transformación digital en las relaciones laborales.
En ambas entidades seguía muy de cerca el mercado laboral y el impacto de la IA en las relaciones laborales. Así había declarado en alguna ocasión la importancia de la inteligencia artificial para la competitividad de las empresas españolas, subrayando que su adopción estructural debe ser una prioridad, especialmente para las pymes.
En su opinión, la IA no solo transformará procesos, sino que exigirá una adaptación organizacional profunda en todos los niveles. En este sentido, remarcó que la formación continua es esencial para que la digitalización llegue al tejido productivo de manera capilar y efectiva.
En marzo de 2022 se incorporó al Consejo Asesor de la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos (AEDRH), junto a otros exministros de Trabajo como Manuel Pimentel y Valeriano Gómez.
Su incorporación se produjo durante la décima Asamblea General Anual de la asociación, con la creación de un órgano consultivo concebido para aportar experiencia institucional y empresarial, asesorar a la junta directiva y a sus asociados, e impulsar el conocimiento de las tendencias y desafíos del sector.
Desde este órgano, Báñez aportaba su conocimiento sobre el mercado de trabajo, las políticas de empleo y las relaciones laborales, reforzando el vínculo entre las instituciones, las empresas y los directivos de Recursos Humanos.
Trayectoria política destacada
María Fátima Báñez García nació en San Juan del Puerto (Huelva) el 6 de enero de 1967, por lo que tenía 59 años de edad. Esta dirigente, tenía formación como economista y jurista. Estaba Licenciada en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE) (1992) y era abogada directiva técnica de empresas (ICADE E-3).
Tras asumir diversas responsabilidades dentro del PP andaluz, Báñez llegó al Congreso tras ser elegida diputada por Huelva en las elecciones generales de 2000, las que encumbraron la primera mayoría absoluta de José María Aznar.
Aquellos años fue elegida como portavoz de Presupuestos del Grupo Popular y coordinadora del área económica de los 'populares'.
Con la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa, a finales de 2011, fue nombrada ministra de Empleo y Seguridad Social, cargo que ocupó hasta la salida del expresidente con la moción de censura de 2018.
Los expertos consultados señalan que fue responsable de la política laboral del Gobierno en uno de los momentos más complicados de la historia económica reciente, con el país sumergido en una profunda crisis tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis de deuda en los países de la Unión Europea.
Al asumir el cargo, a finales de 2011, el desempleo registrado en España superaba las 4,4 millones de personas registradas en los servicios de empleo. Llegó a superar los 5 millones en febrero de 2013, para iniciar entonces una senda descendente. Báñez cesó de sus funciones con 3,1 millones de personas en paro y dejó la politice en marzo de 2019 cuando era diputada del PP por la provincia de Huelva.
Impulsora de reformas relevantes
Pese a que su nombre no está tan intrínsecamente vinculado a ellas, fue la ministra que impulsó las que posiblemente fueran las reformas más polémicas y trascendentes del Gobierno de Mariano Rajoy: la reforma laboral de 2012 y la reforma de pensiones un año más tarde. La primera de ellas desembocó en la última huelga general respaldada por los sindicatos mayoritarios, el 14 de noviembre de 2012.
La reforma rebajó la indemnización por despido de 45 a 33 días por año trabajado, hasta un máximo de 24 mensualidades, facilitándose las causas económicas que lo permiten justificar y eliminando la autorización administrativa para despidos colectivos.
También se acabó con la ultraactividad de los convenios, se dio prioridad a los convenios de empresa frente al sectorial y se facilitó la capacidad del empresario para modificar condiciones sustanciales del trabajo, como la jornada, el horario o los salarios.
Respecto a la reforma de pensiones, acabó con su revalorización conforme al IPC para vincularlo a un indicador relacionado con su situación financiera --en la práctica condenaba a las pensiones a una subida del 0,25%-- y proyectó una bajada de la pensión inicial para los futuros jubilados.
Finalmente, el Gobierno se vio obligado a aplazar la entrada en vigor de esta última medida y a recuperar parcialmente la subida de las pensiones con el IPC. Ambas medidas fueron derogadas posteriormente al llegar el PSOE al Gobierno.
Sin embargo, los expertos indican que los principales cambios de la reforma laboral continúan vigentes hoy, entre ellas las facilidades para despedir y su indemnización, que no fue objeto de discusión en la reforma laboral que aprobó en 2021 la actual vicepresidenta de Trabajo, Yolanda Díaz.
En estos momentos, los servicios de emergencia siguen trabajando en el terreno. Para quienes no tengan noticias de sus seres queridos, hay habilitados varios números de teléfono para familiares de los afectados en el accidente. Son los siguientes: 900 10 10 20 (Renfe), 900 001 403 (Iryo) y 900 122 112 (Servicio de Emergencias de Castilla-La Mancha).