Asociación Madrileña de Mediación AMM
Rocío Sampere
Presidenta de la Asociación Madrileña de Mediación (AMM)
La Asociación Madrileña de Mediación reconoce a personas, instituciones y proyectos que hacen del diálogo una herramienta para construir una sociedad más humana, justa y pacífica.
Vivimos tiempos en los que parece más fácil enfrentarse que comprenderse, levantar barreras que tender la mano. Sin embargo, cada día hay personas, profesionales e instituciones que nos demuestran que otra forma de relacionarnos es posible.
Este es el espíritu de los XVI Premios AMMI 2026, organizados por la Asociación Madrileña de Mediación (AMM), cuya ceremonia se celebrará el próximo 16 de noviembre, a las 18:00 horas, en el Cine Fuencarral de Madrid.
Una gala que quiere ser mucho más que una entrega de premios: un encuentro entre personas que comparten una misma convicción, que el diálogo puede cambiar la manera en que vivimos y nos relacionamos.
Reconocer el talento, la experiencia y el compromiso
Los Premios AMMI reconocen diferentes formas de contribuir al desarrollo de la mediación. Desde la investigación universitaria hasta las iniciativas institucionales, desde las publicaciones especializadas hasta los proyectos que acercan la resolución pacífica de conflictos a la ciudadanía.
En esta edición, el Premio al Mejor Proyecto de Fin de Curso de Mediación ha recaído en Lucía Haiqun Ortega Llorca, de la Universitat de València, por su trabajo La mediación internacional en los conflictos empresariales entre España y China: eficacia jurídica y retos de la mediación transfronteriza.
Un proyecto que nos recuerda que el diálogo puede superar fronteras geográficas, jurídicas y culturales, y que la mediación tiene un papel fundamental en un mundo cada vez más interconectado.
La Universitat de València recibe, asimismo, el Premio AMMI al Centro de Formación, reconociendo la importancia de las instituciones académicas en la preparación de nuevas generaciones de profesionales.
Porque formar mediadores no consiste únicamente en transmitir conocimientos jurídicos o técnicas de negociación, sino también en enseñar a escuchar, comprender y acompañar a las personas en sus diferencias.
Trayectorias que dejan huella
Los premios a la Trayectoria Individual distinguen este año a dos profesionales cuya dedicación merece especial reconocimiento.
En la categoría nacional, Leticia García Villaluenga, y en la categoría internacional, Peter Nahamias.
Sus reconocimientos representan el valor de quienes dedican su vida profesional a impulsar la mediación y contribuyen a que el diálogo encuentre su lugar en las instituciones y en la sociedad.
Las trayectorias profesionales no se miden únicamente por los años de experiencia, sino también por los conocimientos compartidos, las oportunidades creadas y las personas a las que se ha ayudado a encontrar un camino de entendimiento.
Instituciones que protegen, educan y construyen convivencia
Especial significado tiene el Premio AMMI a la Labor Institucional en su categoría nacional, concedido a la Policía Municipal de Madrid, Servicio de Agente Tutor, por su programa Zonas Libres de Acoso, que incorpora la mediación entre iguales en el ámbito educativo.
Este reconocimiento pone de manifiesto que la protección de la infancia también pasa por enseñar a convivir, prevenir la violencia y ofrecer herramientas para resolver las diferencias sin recurrir a la agresión.
La presencia de la mediación en los centros educativos contribuye a crear entornos donde los menores puedan sentirse escuchados, respetados y protegidos.
En la categoría internacional, el reconocimiento corresponde al Poder Judicial del Perú, a través del Programa Presupuestal N.º 0067, Celeridad en los Procesos Judiciales de Familia, cuya responsable técnica es la doctora Karina Velorio Villafuerte.
Un reconocimiento que pone el foco en la importancia de atender los conflictos familiares desde una perspectiva que tenga presentes las relaciones humanas y las necesidades de quienes atraviesan situaciones especialmente delicadas.
Las palabras también construyen paz
La difusión del conocimiento constituye otra de las grandes aportaciones al desarrollo de la mediación.
El Premio AMMI a la Mejor Publicación reconoce este año a Gloria Álvarez Ramírez, por su obra Medios Adecuados de Solución de Controversias para la inclusión. Criterios y pautas en el acceso y atención de las personas con discapacidad.
Una publicación que invita a reflexionar sobre una cuestión esencial: la justicia y la mediación deben ser accesibles para todas las personas, sin que sus circunstancias personales se conviertan en obstáculos para ejercer sus derechos.
El jurado ha concedido también un accésit a la obra Mediación laboral. Del conflicto al acuerdo, publicada por Tirant lo Blanch en 2026, de Francisco José López Díez, María Petronela Popiuc y Aida Fonseca Díaz.
En el ámbito de la comunicación, el Premio AMMI al Mejor Medio de Comunicación ha recaído en Lawandtrends reconociendo el papel de los medios en la divulgación de la mediación.
Porque aquello de lo que no se habla difícilmente puede llegar a conocerse, y comunicar la mediación significa también acercar a la sociedad nuevas formas de gestionar sus conflictos.
Innovación para acercar la mediación a la sociedad
El Premio AMMI al Proyecto de Mediación ha sido concedido a ONMASC, Observatorio de Mediación, cuyo autor es Gabriel Fernández Valverde.
Este reconocimiento destaca la importancia de desarrollar iniciativas que contribuyan al conocimiento, análisis y promoción de los medios adecuados de solución de controversias.
La mediación necesita experiencia, pero también innovación, investigación y nuevas herramientas que permitan conocer su realidad y mejorar su implantación.
Reconocimientos que hablan de valores
La Junta Directiva de la Asociación Madrileña de Mediación ha querido distinguir especialmente a la Ciudad de Ceuta, la Fundación Numa y Javier Ales Siolí.
Tres reconocimientos que reflejan la voluntad de AMM de poner en valor diferentes contribuciones a una sociedad más dialogante.
La Ciudad Autónoma de Ceuta representa un escenario especialmente significativo para hablar de convivencia intercultural, respeto a las tradiciones y reconocimiento de la diversidad.
Su presidente, Juan Jesús Vivas Lara, ha aceptado el galardón y anunciado su asistencia a la gala.
Ceuta nos recuerda que convivir no significa renunciar a nuestras costumbres o creencias, sino comprender que el respeto a la identidad de los demás es una condición imprescindible para vivir en paz.
El reconocimiento a la Fundación Numa y a Javier Ales Siolí expresa también el agradecimiento de la Asociación a quienes contribuyen, desde sus respectivos ámbitos, a promover valores vinculados al entendimiento y a la mediación.
Asimismo, durante la ceremonia se entregará una distinción acordada por el Instituto de Mediación de AMM (IMAMM) a Lucía Avilés Palacios, vocal del Consejo General del Poder Judicial.
Una celebración de quienes creen en las personas
Los Premios AMMI 2026 llegan en un momento especialmente importante para la mediación y los medios adecuados de solución de controversias.
La Ley Orgánica 1/2025 ha abierto una nueva etapa para la justicia española, pero el verdadero avance no dependerá únicamente de las normas, sino de nuestra capacidad para transformar la cultura del conflicto.
No basta con exigir que las personas intenten alcanzar acuerdos. Es necesario que descubran el valor de escucharse, de comprender sus diferencias y de participar en las decisiones que afectan a sus vidas.
Desde la Asociación Madrileña de Mediación creemos que la mediación no debe convertirse en una obligación vacía de contenido, sino en una oportunidad real para recuperar el diálogo y la confianza.
El próximo 16 de noviembre queremos poner rostro y voz a quienes trabajan por ese objetivo.
Queremos agradecer el esfuerzo de quienes investigan, enseñan, escriben, comunican, protegen, acompañan y construyen espacios de entendimiento.
Porque detrás de cada premio hay mucho más que un nombre o una institución. Hay dedicación, compromiso y una manera de comprender las relaciones humanas.
Los Premios AMMI 2026 celebran, sobre todo, a quienes creen que ninguna diferencia debería hacernos olvidar aquello que nos une: nuestra dignidad como personas.
Y quizá ese sea el verdadero secreto de entenderse: no esperar a que el otro piense como nosotros, sino aprender a escucharlo desde el respeto.
Porque la paz también necesita que alguien le ponga voz.