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Jesus Lahera, un jurista referente en las relaciones laborales, propone un Pacto de Estado para gestionar mejor el absentismo laboral (Foto RETRATO)

  • Este jurista plantea distintas soluciones a un problema que ya cuesta 25.000 millones al Estado, el segundo gasto público tras las pensiones, y genera que 1,5 millones de ciudadanos no vayan a trabajar a diario 

El absentismo laboral y su crecimiento desmesurado en nuestro país se ha convertido en uno de los problemas claves de nuestra economía. Informes como el de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha dejado claro el calado del asunto y la necesidad de mejorar el control de las bajas laborales por IT.  Una problemática que pone en juego la productividad de las empresas, restringe cualquier tipo de subida salarial por sus costes económicos y organizativos y obliga a los trabajadores que sí acuden a su centro de trabajo a realizar otras tareas, con el riesgo de generar estrés y sobrecarga laboral.

En este entorno, las tesis de Jesús Lahera, catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, investigador Fedea y consultor Abdón Pedrajas Littler, miembro de la Junta Directiva de ASNALA, son claras. La confluencia de distintos elementos, estructurales, empresariales y normativos obligan a una reforma integral del sistema de gestión de las bajas laborales por IT. “Es un problema serio que necesita de un Pacto de Estado entre los operadores políticos, sociales y laborales para reconducir ese crecimiento del absentismo. Debe llevarse a la mesa del diálogo social y fomentar la cogobernanza entre el Estado y las CCAA”, afirma.

Respecto al Observatorio de Incapacidad Temporal que quiere crear el Gobierno este jurista indica que es una buena idea “es oportuno su puesta en marcha. Es importante que también esté presente el Ministerio de Sanidad y las CCAA por su peso específico al gestionar el Servicio Nacional de Salud. También  habría que contar con expertos multidisciplinares porque esta es una materia donde participa la economía, el derecho, la medicina y la psicología. Ese Observatorio debe también hacer propuestas de mejora en la dirección de revisar nuestro sistema de gestión de bajas médicas”.

La intervención de este prestigioso jurista en el evento que organizó hace unos días Madrid Foro Empresarial con Adirelab para presentar a través de su Monitor de Absentismo Laboral un decálogo con diez medidas para mitigar el impacto de esta lacra, fue bastante comentada y elogiada. En una mesa redonda con Luis Méndez de CEIM y Cristina Torre de CCOO, moderada por el abogado  Juan Manuel Cruz, Lahera explicó el modelo que ha estudiado y que ofrece soluciones a un problema que mina la productividad de las empresas y afecta al rendimiento, por sobrecarga laboral, de los trabajadores.

En conversación con nuestro medio  tras este evento, Jesús Lahera, explica al detalle su propuesta para frenar el absentismo en las empresas. Desde su punto de vista todos los informes que se conocen evidencia que hay un problema, aunque cree que el de la Airef lo deja más claro al abordarlo desde la perspectiva del gasto público, el segundo más importante tras las pensiones.  A su juicio el absentismo se ha desbocado por la confluencia de distintos factores que confluyen en el tiempo.

Segundo por la Derecha, Jesús Lahera, explicó su modelo en Madrid Foro Empresarial,  para gestionar mejor el absentismo donde plantea crear unas Unidades de Salud Laboral que mejoren la cooperación entre Seguridad Social e INSS (Madrid Foro Empresarial)

Factores estructurales claves

“Coinciden tres factores estructurales, cuatro relacionados con la gestión de las bajas médicas y un factor que atañe a las empresas.  Sobre los primeros hay que constatar el aumento de ocupación, de más gente que trabaja, que genera más riesgos para la salud. Otro factor es el demográfico porque cada vez hay más trabajadores con más edad, lo que repercute en los riegos para su salud, al igual que en el nuevo trabajo juvenil que puede también generar ciertos riesgos. Por último, estos incrementos de población no han venido acompañaos de las inversiones en el Sistema Público de Salud”, subraya.

En su opinión, nuestra Sanidad “esta al borde del colapso como lo señalan las notables listas de espera en ocasiones, lo que incide directamente en las bajas médicas. Es evidente que sufre ahora de algunas tensiones por esa falta de inversiones que no se han hecho para actualizarlo con la demanda de usuarios. Es cierto que depende de cada CCAA, pero también hay informes que detectan algunos problemas generales con ese alargamiento de las listas de espera”.

Para este experto hay también un factor empresarial importante que confluye en el tiempo con el marco estructural mencionado “hablamos de la prevención de riesgos laborales que influye directamente en las empresas. Esta actividad se debe modernizar porque está aun anclada en factores de riesgo físico y ahora tiene que adaptarse a los riesgos psicosociales y a las bajas por salud mental. En ese sentido tiene que haber una modernización de la prevención de riesgos laborales. Para ello es importante que haya cambios en la gestión de las empresas que cambios normativos”.

Desde su punto de vista “un cambio normativo como el que se plantea ahora con la futura ley de Prevención de Riesgos Laborales  puede surtir efecto si se hace bien. Pero realmente lo que debe cambias los procedimientos de gestión que tienen las empresas. Desde esta perspectiva hay cierta correlación entre el crecimiento del absentismo y estas políticas de prevención de riesgo. Ahora mismo los incentivos que tienen las empresas en invertir en prevención de riesgos y servicios médicos para sus trabajadores es precisamente reducir los altos costes del absentismo. Una buena política de conciliación empresarial ayudaría también a esa reducción”.

Para este experto, en la imagen en la Escuela de Práctica Jurídica de la Complutense, hay que hacer una renovaci?n total del procedimiento d gesti?n de la baja por incapacidad temporal  (ASNALA)

Gestión de IT muy mejorable

Por último, nuestro entrevistado aborda otros cuatro factores relacionados con la gestión de las incapacidades temporales (IT) “Estos elementos pueden definir que el aumento del absentismo se produce por un mal funcionamiento de ese sistema de gestión. En primer lugar, hay que darse cuenta que quien paga no da la baja médica. La baja médica la da el Sistema Nacional de Salud que depende de las CCAA y quien paga es la Seguridad Social o alguna entidad colaboradora. Esto es un problema estructural porque no funcionan bien los procedimientos de colaboración y cooperación entre estas entidades”.

En su opinión, “esa situación se puede arreglar. Habría que implementar una reforma estructural  que crease unas Unidades de Salud Laboral donde estén presentes ambas entidades. Seria conveniente ponerla en marcha para involucrar a quien paga y a la entidad que da la baja. Habría que hacerlo desde una perspectiva de la salud laboral. Esas unidades deberían establecer de manera cooperada un sistema coordinado de bajas”.

Otro elemento a mejorar es el propio diseño de la bajas “son muy rígidas, no permiten la compatibilidad entre el trabajo y la situación de la baja porque no se hace en realidad un análisis de las capacidades funcionales de los trabajadores cuando van a la atención primaria. Precisamente esas unidades que se creasen donde estuvieran médicos de atención primaria y personal sanitario del INSS y las mutuas podrían hacer esa labor de hacer un examen de esas capacidades del trabajador, que por supuesto tendría derecho a la asistencia sanitaria en el Servicio Público de Salud y todos los recursos para una curación definitiva, pero que puede tener ciertas capacidades”.

Ahí este experto se refiere “al teletrabajo, con situaciones médicas que pueden ser compatibles con determinadas  tareas. Esta tendencia que en Europa esta muy extendido como es la flexibilidad de la baja médica donde se analiza esas capacidades funcionales habría que incorporarla en nuestro sistema de gestión de bajas por IT. Junto a ello planificar procedimientos de retorno al trabajo en largas bajas de forma gradual, como cáncer y otras enfermedades. Ese retorno debería ser gradual, a tiempo parcial, con acuerdos con el empresario para acortar la duración de esas bajas”.

Como tercera cuestión a mejorar, Jesús Lahera considera que hay que intensificar los controles de esas bajas “los controles del INSS necesitan de más recursos, sin duda. Y eso implica a las mutuas que son parte importante del sistema y que debería tener más capacidad de asistencia sanitaria y mas capacidad de control. Hay también que corregir ciertos desincentivos al fraude. En la negociación colectiva hay muchos convenios que amplían con complementos del cien por cien de salario durante la baja médica. Habría que modularlo con topes máximos o cerrando el acceso al complemento”.

Jesús Lahera en uno de los Congresos de ASNALA este celebrado en Lleida acompañado por Carlos Escribano, magistrado del Juzgado de lo Social número 30 de Barcelona, y María José Ramo, vocal de la Junta Directiva de ASNALA (FOTO ASNALA)

Volver a planes antiabsentismo

En su opinión, “hay que darse cuenta que los primeros quince días e la baja los paga la empresa. Eso quiere decir que debería darse algún margen a la propia empresa para controlar esas bajas de corta duración. Al mismo tiempo este experto considera que hay que recuperar algo que se está perdiendo por la vía judicial que son los planes antiabsentismo. Este tipo de planes está muy desactivado hoy en día, pero cabria a través de una norma de rango legal, habilitarlos con un fin legítimo este tipo de planes. Para su implementación hay que darles a las empresas las herramientas jurídicas para su uso”.

En esta conversación surge la palabra fraude en varias ocasiones. Sin embargo, este experto cree que su cuantificación es complicada “ Es difícil identificar el fraude cuando existe una baja médica. Es un acto medico en el inicio y en su seguimiento y en teoría no se puede hablar de fraude. Puede haber un margen de subjetividad en algunas dolencias que puedan desembocar que luego existan unas bajas medicas que con determinados incentivos a que no se solicitaran se podrían corregir. Por eso hay que renovar toda la estructura de salud laboral con implicación de todos los actores. Que esos actos médicos estén vinculados a las capacidades del trabajador”.

La conclusión es clara: el sistema de gestión de bajas por iT se ha quedado obsoleta y desfasada “es urgente su reconstrucción. Los médicos del INSS están desbordados y ven las IT a los 600 dias de producirse la baja. Deberían tener recursos y medios suficientes para hacer esos reconocimientos médicos en los primeros 365 días de esas bajas. Eso lo dice el informe de la Airef, que revela que está generando notables costes. La reforma que se tiene que a ver es viable y hay que hacerla protegiendo la salud de los trabajadores sin ninguna penalización para ellos. El sistema debe ser más ágil para que haya una asistencia sanitaria mejor y unos análisis médicos mejores”.

La propuesta de este jurista combina, por tanto “una reforma normativa necesaria en profundidad que cambie todo el diseño del sistema de bajas médicas, junto a un plan de inversión publica entre las CCOO y el Estado, donde se apueste por la cogobernanza en la dirección de reducir el absentismo. Es inevitable porque los sistemas de salud son autonómicos y la Seguridad Social es estatal. Junto a ello es necesario que las empresas afronten cambios organizativos. La empresa debe ser un factor esencial para la reducción del absentismo con el apoyo de las mutuas y las patronales para mejorar esa gestión de las relaciones laborales”.

Sobre este informe de AIREF, Jesús Lahera que es un buen informe, enfocado al gasto público, pero no ha analizado la situación de las mutuas y los recursos sanitarios que necesitan para mejorar su actividad.  Habría que conocer cuál es su situación para saber cómo se pueden incorporar en ese sistema “advierte que el absentismo se focaliza más en las grandes empresas frente a las pequeñas. Deberían dar prioridad a la gestión de prevención de riesgos laborales, a los riesgos psicosociales e incluso a los seguros médicos. Si una empresa tiene este tipo de seguros puede hacer mejorar esa asistencia sanitaria de los empleados y acelerar su retorno a la empresa”.