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  • Las búsquedas en Internet son la segunda fuente de conocimiento jurídico (39%), seguidas del entorno cercano, como amigos y familiares con conocimientos legales (27%)
  • Cuando buscan respuesta a una duda legal a través de canales digitales, los buscadores (34%) son la primera opción, seguidos de los portales oficiales o de la Administración (31%) y las webs de despachos de abogados (26%).
  • Sin embargo, al precisar ayuda legal, el patrón cambia: el 69% acudiría a un abogado, mientras que solo el 9% recurriría a herramientas de inteligencia artificial.

Los españoles adquieren su conocimiento legal de forma mayoritaria a través de canales informales. Casi la mitad (49%) lo extrae de lecturas y publicaciones, el 39% de búsquedas por internet y otro 27% de su entorno cercano –amigos y familiares con conocimientos legales. Las fuentes más especializadas continúan teniendo menor peso: un 17% declara haber estudiado alguna asignatura del ámbito legal, un 13% adquiere estos conocimientos a través de su actividad profesional y solo un 4% ha estudiado Derecho.

Son datos del Barómetro de la Protección Jurídica de onLygal, que, con motivo del Día Internacional del Acceso Universal a la Información, que se celebra el 28 de septiembre, analiza cómo acceden los españoles al conocimiento jurídico y qué fuentes utilizan cuando necesitan resolver una duda o buscar ayuda legal.

La multiplicación de fuentes y canales de información no implica, sin embargo, que los ciudadanos se sientan seguros sobre sus conocimientos jurídicos. El 54% de las personas consultadas afirma no confiar en su propio conocimiento legal, mientras que el 70% reconoce desconocer en gran medida sus derechos y solo el 20% asegura saber cómo funciona el sistema judicial.

“Hoy tenemos acceso a una cantidad de información jurídica difícilmente imaginable hace unos años. El reto ya no es únicamente poder acceder a ella, sino saber identificar qué información es fiable, comprenderla y determinar cómo se aplica a nuestra situación concreta. Contar con información jurídica de calidad es fundamental para poder tomar decisiones y ejercer nuestros derechos”, señala Natàlia Mañas, responsable del Centro de Atención Jurídica de onLygal.

Los buscadores, primera opción entre los canales digitales

Cuando aparece una duda legal y los ciudadanos buscan respuesta a través de canales digitales, los buscadores de Internet son la opción más utilizada, señalada por el 34% de los españoles. Les siguen los portales oficiales o de la Administración pública (31%) y las páginas web de despachos de abogados (26%).

Por detrás se sitúan el correo electrónico (13%), las redes sociales (8%), los comparadores o plataformas especializadas (7%) y la mensajería instantánea (6%). Al mismo tiempo, el Barómetro muestra que la digitalización no alcanza por igual a toda la población: un 17% de las personas consultadas declara no recurrir a ningún canal digital y un 7% afirma hacerlo siempre de forma presencial.

De buscar información a necesitar ayuda legal

Los datos muestran, además, que las fuentes cambian en función de la necesidad. Mientras lecturas, Internet y entorno cercano tienen un papel relevante a la hora de adquirir conocimientos o resolver primeras dudas, cuando los ciudadanos anticipan que necesitarán ayuda legal recurren mayoritariamente a profesionales.

El 35% de los españoles prevé necesitar ayuda legal durante los próximos tres años. Ante esa situación, el 69% afirma que acudiría a un abogado, muy por delante de las gestorías (35%) y las notarías (30%).

En este escenario, las alternativas informales o exclusivamente digitales pierden peso: un 18% recurriría a amigos o familiares, un 12% a webs especializadas y un 9% a herramientas de inteligencia artificial, mientras que solo un 3% acudiría a las redes sociales.

“Los datos reflejan que los ciudadanos utilizan distintas fuentes según el momento en el que se encuentren: una cosa es buscar información o resolver una primera duda y otra necesitar apoyo para tomar una decisión o afrontar un problema legal. Mejorar el acceso a información jurídica fiable y comprensible es también una herramienta de prevención, porque permite anticiparse y actuar con mayor conocimiento”, concluye Mañas.

Las dudas legales, muy ligadas a decisiones cotidianas

El acceso a información jurídica cobra especial importancia en cuestiones con impacto directo en la vida y la economía de las personas. Según el Barómetro de onLygal, entre los asuntos que generan más dudas legales destacan la fiscalidad, las herencias y la jubilación, junto con cuestiones laborales como la baja laboral, las ayudas y subvenciones o la modificación de las condiciones de trabajo.

También aparecen cuestiones relacionadas con la vivienda -como el alquiler, las comunidades de vecinos o la compraventa- y las estafas, ámbitos en los que disponer de información comprensible y saber dónde acudir puede resultar especialmente relevante.