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David Fechenbach, penalista, docente y tesorero del ICAAH de Alcala de Henares. Un jurista total

  • Este abogado penalista impulsa Fechenbach Abogados, su boutique legal, hacia el derecho penal internacional y asuntos de alta complejidad en los próximos años.

El caso de David Fechenbach es digno de estudio. Poco antes de acabar sus estudios de Derecho, un año antes de estar colegiado, ya estaba impulsando su propio despacho de abogados, con un socio que sí estaba colegiado. Con veinticuatro años puso en marcha su boutique penal. Trece años después Fechenbach Abogados es una realidad como despacho que asume asuntos de gran complejidad volcado hacia el Derecho Penal Internacional de donde el 80% de los asuntos proceden de nuestro entorno. “Fueron momentos intensos, no había internet como el actual y la captación de clientes la hacíamos de forma más directa, con el boca a boca, pero logramos asentar el despacho”, recuerda con satisfacción

Para nuestro entrevistado, ser un penalista, el algo más que conocer la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim). “Al abordar delitos económicos, es fundamental conocer el derecho civil; en los delitos contra los derechos de los trabajadores, se requiere dominio del derecho laboral; para los ilícitos financieros, es imprescindible saber de tributario; y ante estafas contractuales, hay que manejar los códigos Civil y Mercantil”.

  A lo largo de estos trece años, en su  boutique penal  Fechenbach ha llevado asuntos relevantes en materia de derecho internacional penal y agresiones sexuales  
     
     

Al mismo tiempo señala que la exigencia continúa en otros frentes: los delitos urbanísticos y medioambientales exigen comprender el derecho administrativo, y la ciberdelincuencia requiere un manejo sólido del derecho tecnológico. Asimismo, los delitos por impago de pensiones o sustracción de menores obligan a conocer a fondo el derecho de familia; la falsificación o piratería remiten a la propiedad intelectual; y los ilícitos de contrabando o blanqueo transnacional exigen nociones de derecho internacional”.

En definitiva, el abogado penalista puro necesita el respaldo de un equipo multidisciplinar, o bien ser un profesional polivalente con experiencia previa en todas estas ramas.

En su caso, se decidió por la segunda opción, de ser un penalista todoterreno porque en su trabajo la necesidad de estudiar a fondo los casos ha sido fundamental para sacarlos adelante “En el despacho solíamos recibir múltiples asuntos de índole civil, laboral o mercantil que escondían un trasfondo penal. En un momento clave de mi carrera, asumí la defensa de una persona acusada de delitos graves en el seno de una organización criminal, lo que me abrió la puerta a llevar más casos de esta naturaleza. Fue entonces cuando me adentré de lleno en el derecho penal; esto me permitió aplicar todo el conocimiento transversal que había adquirido previamente y descubrir mi verdadera vocación, ya que hoy en día disfruto enormemente ejerciendo como penalista”.

La expansión de su despacho ha coincidido con la extensión del derecho penal en nuestra sociedad. Ahora con la normativa en la mano un admirador de un empresa puede ir a la cárcel por una insolvencia punible se demuestre la comisión de conductas delictivas específicas tipificadas en el Código Penal.

” El principio de ultima ratio del derecho penal ha quedado desvirtuado. Si bien es cierto que los penalistas tenemos hoy un mayor volumen de trabajo, estamos asistiendo a una clara instrumentalización de esta jurisdicción. Es frecuente la interposición de querellas con el único propósito de ejercer presión y alterar las posturas en una negociación. En el ámbito de familia, se formulan denuncias para obtener ventaja en los pronunciamientos sobre la custodia; y en el marco de las relaciones contractuales, se recurre a la acusación de estafa para forzar una salida pactada. Por supuesto, estas prácticas coexisten con aquellas querellas legítimas que responden a verdaderos delitos, cuyo fin genuino es la reparación del daño y la consecución de justicia. En definitiva, la naturaleza del procedimiento depende, en gran medida, de las intenciones de cada cliente.”, aclara

Una visita a la web de Fechenbach Abogados deja claro que David ha cuidado los detalles de cara al potencial cliente. “Elegir un abogado penalista es una de las decisiones más relevantes que puedes tomar, ya que hay mucho en juego. Es habitual que el cliente no tenga claro lo que necesita; la complejidad del derecho procesal penal y los matices de la jurisprudencia suelen abrumar a cualquiera, independientemente de su perfil. Por ello, es fundamental contar con un profesional que ofrezca un asesoramiento coherente, honesto y transparente. Un buen penalista debe explicar la realidad del caso y sus riesgos con total claridad, puesto que una mala decisión estratégica puede arruinarte la vida, incluso cuando el delito no parezca revestir especial gravedad”.

Una trayectoria ascendente

A lo largo de estos casi trece años, Fechenbach Abogados se ha consolidado como una boutique penal de referencia. El despacho ha protagonizado sentencias relevantes en todo el territorio nacional y ahora crece hacia el derecho penal internacional, “con un crecimiento exponencial de asuntos en el ámbito de Audiencia Nacional, tenemos extradiciones, órdenes europeas de detención y entrega, instrucciones de altísima complejidad. Recientemente se ha dictado alguna sentencia de extradiciones en la cual conseguimos que nuestro cliente no fuera extraditado. Nuestro hito es que cada vez alcanzamos a un público, más exigente, más internacional y los asuntos cada vez son más complicados.

Este experto confiesa que gran parte de los asuntos proceden de una red de colaboradores de confianza. Solo un 30 % deriva de la captación a través de marketing digital, comunicaciones corporativas o la participación en seminarios web. “Además, compaginar la abogacía con la docencia como profesor asociado en Derecho Procesal en distintos grados y másteres de la Universidad de Alcalá, junto con mi cargo como tesorero del Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, genera una gran confianza en el cliente potencial que termina contactándonos”, explica.

Hace unos días, los medios de comunicación nos hacíamos eco de una sentencia lograda por su despacho en la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca. “Ejercimos la acusación particular en un caso de tenencia de pornografía infantil y abuso sexual, en el cual el acusado ha sido condenado a 61 años de prisión. Ha sido uno de nuestros casos recientes de mayor envergadura”, detalla. “También hemos obtenido resoluciones destacadas en la Audiencia Nacional, asumiendo defensas complejas vinculadas al régimen político en Guinea Ecuatorial. Es decir, nuestro crecimiento es muy rápido y el grado de complejidad de los asuntos que asumimos es cada vez más alto”.

Repunte sobre las agresiones sexuales

   
 

En Plaza Castilla,  David Fechenbach con parte del equipo del despacho que lo configura Monika K. Golinska, socia, y Nerea Sanchez Mesa, asociada senior 

 
     

Este jurista prepara un libro sobre la defensa en los casos de agresiones sexuales que espera que pronto salga a la luz, en un momento de repunte de las agresiones sexuales en estos diez últimos años, con asuntos mediáticos como el de la Manada “Las últimas modificaciones normativas y cierta orientación política también influyen en este crecimiento. Debemos ser conscientes de que, actualmente, prácticamente cualquier delito contra la intimidad sexual se considera agresión sexual, lo que ha disparado el número de denuncias. En este contexto, a la hora de asumir estas defensas, nos apoyamos en expertos como psicólogos forenses. Su labor es fundamental para ayudarnos a recabar las pruebas necesarias y demostrar la inocencia de personas que se ven atrapadas en un procedimiento penal durante meses o incluso años.”.

En su opinión, “hemos detectado numerosos procedimientos donde la denuncia por agresión sexual se interpone de forma instrumental o precipitada, provocando que el investigado sufra una gravísima pena de banquillo. Nos encontramos en un contexto donde a menudo se confunde el arrepentimiento con la ausencia de consentimiento. Observamos con frecuencia casos de personas que, tras mantener relaciones, reflexionan: “No debí hacerlo; había bebido dos copas, por lo que mi consentimiento no era válido”. Actúan motivadas por la desinformación de los medios de comunicación y deciden iniciar la vía penal sin base real”.

El experto advierte de que actualmente hay un gran número de jóvenes involucrados en delitos de agresión sexual que resultan de una enorme complejidad defensiva. Así, personas de apenas veintitrés o veinticuatro años se enfrentan, de la noche a la mañana, a peticiones que oscilan entre los diez y los catorce años de prisión. Sin embargo, el abogado valora positivamente que los jueces adopten una postura garantista “Si se diera por válida cualquier denuncia de forma automática, estaríamos hablando de miles de condenas basadas exclusivamente en la declaración de la víctima, lo cual no siempre constituye prueba suficiente. No podemos dejar en manos de quien decide denunciar el poder absoluto para condenar. Es esencial aplicar un razonamiento crítico para poder dictar sentencias justas, fundamentadas estrictamente en los hechos y en el Derecho”. Aclara.

Ser penalista: una profesión de riesgo

   
 

Este letrado es consciente que el abogado penalista debe tener un conocimiento transversal de otras jurisdicciones  “El derecho penal y no es una última ratio y eso nos obliga a estudiar a fondo cada asunto. Fotos FECHENBACH ABOGADOS

 
     

David Fechenbach escribía hace unos días en este medido sobre este curso jurídico nuevo que afrontan también los abogados penalistas tras la llegada de septiembre. “Para el despacho será un año tan exigente como fascinante. Tenemos muchos procedimientos abiertos y casos nuevos que adquirirán gran complejidad en los próximos meses debido a las nuevas normativas. Además, ante la cercanía de un nuevo ciclo electoral, habrá que observar con atención cómo evolucionan los distintos textos legales. Personalmente, sigo con gran interés el debate sobre quién debe asumir la instrucción de las causas penales y si finalmente serán capaces de impulsar la esperada reforma de la LECrim. Esta reforma es sencillamente inviable sin modificar antes el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal. En cualquier caso, es imperativo tomar medidas, porque las actuales fases de instrucción se alargan demasiado.”.

Sobre esta cuestión, Fechenbach recalca que, aunque el artículo 324 de la LECrim establece plazos máximos para la instrucción, en la práctica no siempre se cumplen. “Lo hemos comprobado en procedimientos donde se investigaban estafas de millones de euros. Incluso he visto casos de agresiones sexuales múltiples que han acabado archivados simplemente por la expiración del plazo de instrucción”, lamenta. En este sentido, se muestra escéptico ante las propuestas de reforma: “No creo en absoluto que modificar la Ley de Enjuiciamiento Criminal para ceder la instrucción al fiscal vaya a acelerar los procedimientos. Lo que verdaderamente hace falta es incorporar más jueces y profesionales en el ámbito penal”

En este sentido, Fechenbach seria partidario de reforzar cada juzgado de instrucción contara con dos jueces de apoyo. “Es necesario duplicar los efectivos porque el volumen de asuntos no deja de crecer. Resulta fundamental que los poderes públicos apuesten verdaderamente por invertir en la Administración de Justicia, algo que ahora mismo no se está haciendo. Lo que el sistema necesita con urgencia es mayor presupuesto, un incremento de la plantilla jurisdiccional y mejores medios materiales. No es de recibo que, hoy en día, la Guardia Civil tarde meses en emitir un informe balístico o que cualquier análisis toxicológico se demore ocho meses, entre otras graves deficiencias.” .

En su opinión, la implementación de la inteligencia artificial en los juzgados será clave para gestionar un mayor volumen de asuntos. “Es una herramienta esencial en el procesamiento de datos”, asegura. Según explica, la IA brindará un soporte vital para redactar textos procesales con mayor calidad y rapidez, lo que permitirá a los profesionales del derecho concentrar sus esfuerzos en la obtención y el análisis de pruebas. “Revisar el contenido de una base de datos de sesenta gigabytes aportada como prueba será mucho más sencillo. Además, nos permitirá estudiar en profundidad todas las resoluciones de una misma naturaleza. Es una herramienta espectacular para el abogado”, concluye.

Respecto al futuro de Fechenbach Abogados, su socio director proyecta seguir expandiéndose en el ámbito del derecho penal internacional durante los próximos años. El objetivo es asumir litigios de creciente complejidad, con especial atención a los delitos económicos competencia de la Fiscalía Europea. “Vamos a incorporar a perfiles que encajen con nuestra filosofía de trabajo: abogados con una sólida base procesal y dominio de idiomas”, adelanta. En esta línea de crecimiento, la firma mantiene abiertas todas las vías estratégicas: “No descartamos la integración de otros pequeños despachos; todo está en estudio. Actualmente, prestamos servicio en toda España a través de nuestras oficinas en Madrid, Baleares y Alicante”.