El Palacio de la Magdalena, uno de los espacios más emblemáticos de Santander y referente institucional de la ciudad, se ha convertido este jueves en punto de encuentro del debate jurídico nacional con la inauguración de las Jornadas Técnico Procesales Santander 2026, organizadas por el Colegio Nacional de Letrados de la Administración de Justicia (CNLAJ).
Durante dos días, Santander reúne a Letrados de la Administración de Justicia y especialistas de distintos ámbitos jurídicos para abordar algunos de los principales desafíos que afronta hoy la Administración de Justicia: la aplicación de los medios adecuados de solución de controversias (MASC), la implantación de los Tribunales de Instancia y la reorganización de las oficinas judiciales y sus servicios comunes.
La cita cuenta con la participación de representantes de la Consejería de Fomento del Gobierno de Cantabria y del Ayuntamiento de Santander, junto a Eduardo Vázquez de Castro, secretario de Gobierno de Cantabria y presidente de CUEMYC, y Ernesto Pedro Casado Rodríguez, presidente del CNLAJ, en un acto inaugural que ha puesto de manifiesto la dimensión institucional de estas jornadas.
La elección de Santander y del Palacio de la Magdalena como sede refuerza la proyección de la ciudad como espacio de encuentro, conocimiento y reflexión jurídica, acogiendo un programa que conecta los grandes cambios normativos con los problemas reales que afrontan diariamente los órganos judiciales.
Los MASC: seguridad jurídica y soluciones prácticas para los ciudadanos
La primera mesa de trabajo ha abordado una de las cuestiones de mayor actualidad procesal: los medios adecuados de solución de controversias y su papel como requisito de procedibilidad de la demanda.
Cristina Pelayo Díaz, vicedecana del Colegio de Abogados de Cantabria; Paula Andrea Arango Campuzano, Letrada de la Administración de Justicia del Tribunal de Instancia de Ourense; y Eduardo Vázquez de Castro, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Cantabria y presidente de CUEMYC, han analizado los retos que plantea la aplicación práctica de estos mecanismos desde las perspectivas de la Abogacía, los órganos judiciales y el ámbito académico.
El debate ha puesto el foco en la necesidad de disponer de criterios claros y homogéneos que eviten interpretaciones dispares y contribuyan a reforzar la seguridad jurídica. También se ha examinado el papel de los Letrados de la Administración de Justicia en la comprobación del requisito de procedibilidad y en el impulso de las vías de conciliación.
Uno de los datos más relevantes de la sesión ha sido el incremento de alrededor del 70 % de las conciliaciones intraprocesales ante los Letrados de la Administración de Justicia, una evolución que refleja la creciente presencia de estas herramientas en la práctica judicial.
Durante la mesa se ha anunciado, asimismo, la elaboración de una recopilación de criterios en materia de MASC para contribuir a clarificar su aplicación. Los participantes también han abordado el carácter gratuito de la conciliación ante el Letrado de la Administración de Justicia y la conveniencia de examinar su aplicación en determinados procedimientos, entre ellos los procesos de familia.
La jornada ha combinado el análisis jurídico con un taller práctico de técnicas de mediación y conciliación, trasladando el debate normativo al terreno de las soluciones concretas.
Tribunales de Instancia: la reforma organizativa, ante el reto de funcionar en la práctica
La transformación de la Administración de Justicia ha protagonizado la sesión de tarde, con una mesa dedicada a la implantación de los Tribunales de Instancia y a las dificultades organizativas, tecnológicas y de gestión que están apareciendo en distintos territorios.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, José Arsuaga Cortázar, ha expuesto la experiencia de implantación del nuevo modelo en Cantabria, abordando cuestiones relacionadas con la adaptación organizativa, la movilidad, la digitalización, la configuración de los equipos y la gestión de los recursos humanos.
Por su parte, María Rodríguez Allende, directora del Servicio Común de Ejecución de Gijón, ha trasladado la experiencia de Asturias, con especial atención a las dificultades detectadas durante las primeras fases de puesta en marcha, entre ellas la insuficiencia de medios personales y la necesidad de contar con un número suficiente de Letrados de la Administración de Justicia titulares para garantizar el funcionamiento de las nuevas estructuras.
La experiencia compartida ha permitido poner de relieve que una reforma organizativa no culmina con su entrada formal en funcionamiento: exige adaptación, seguimiento y capacidad para corregir las disfunciones que surgen en el trabajo cotidiano.
En este contexto, Ernesto Pedro Casado Rodríguez, presidente del CNLAJ, ha defendido la necesidad de evaluar cómo están funcionando las reformas y de adoptar decisiones a partir de datos objetivos.
Casado ha reconocido el esfuerzo realizado por el conjunto del personal de la Administración de Justicia para poner en marcha el nuevo modelo y ha reivindicado el papel protagonista de los Letrados de la Administración de Justicia en esta transformación.
Asimismo, ha insistido en la necesidad de dotar al sistema de medios personales, materiales y tecnológicos suficientes y ha señalado una realidad que afecta a la estructura del servicio público: alrededor de 1.000 plazas de Letrados de la Administración de Justicia están cubiertas por personal interino.
El presidente del CNLAJ ha defendido una crítica constructiva de aquellos aspectos de las reformas que necesitan mejoras, junto con el establecimiento de protocolos generales, una mayor coordinación con la Carrera Judicial y mecanismos que permitan conocer los resultados reales de la nueva organización judicial.
El objetivo, ha puesto de manifiesto el debate, es que la transformación normativa se traduzca en un funcionamiento efectivo de los órganos judiciales y en una prestación adecuada del servicio público de Justicia.
Nuevos servicios comunes: organización, competencias y transformación tecnológica
La primera jornada ha concluido con una mesa dedicada a los nuevos Servicios Comunes Procesales, su organización, sus competencias y la nueva estructura jerárquica del cuerpo de Letrados de la Administración de Justicia.
En ella han participado Miguel Ángel Soler López, secretario coordinador provincial de Murcia; Álvaro Gimeno Ruiz, Letrado de la Administración de Justicia del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo; y Javier Laínez Moraleda y David Martínez Martínez, de TracasaAvantius.
La sesión ha permitido profundizar en la dimensión organizativa y tecnológica de la reforma, dos elementos esenciales para que las nuevas estructuras puedan desarrollar sus funciones con eficacia. La jornada ha incluido también la firma de convenios de colaboración entre el CNLAJ, CUEMYC y SANFI.
Santander, punto de encuentro para pensar la Justicia del futuro
Con estas jornadas, Santander acoge un debate que trasciende el ámbito estrictamente corporativo y aborda cuestiones decisivas para el funcionamiento de la Justicia en España: cómo aplicar las reformas procesales, cómo organizar los nuevos tribunales y qué recursos son necesarios para garantizar su funcionamiento.
El Palacio de la Magdalena se convierte así en escenario de intercambio de experiencias entre responsables judiciales, Letrados de la Administración de Justicia, representantes de la Abogacía, especialistas universitarios y expertos tecnológicos.
Las Jornadas Técnico Procesales Santander 2026 continuarán con sesiones dedicadas a las diligencias de instrucción penal, la fe pública judicial, la documentación y la cadena de custodia, así como a las especialidades de la ejecución hipotecaria y la subasta judicial de la vivienda habitual.
El encuentro reafirma el compromiso del CNLAJ con la formación especializada, el análisis riguroso de las reformas y la formulación de propuestas dirigidas a mejorar el funcionamiento de la Administración de Justicia.
Porque transformar la Justicia no consiste únicamente en aprobar nuevas normas o modificar estructuras: exige medios suficientes, coordinación, seguridad jurídica y una evaluación permanente de los resultados. Santander se convierte estos días en uno de los espacios desde los que abordar ese desafío.
