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Alberto Cabello lleva más de tres años al frente de la CEAJ, asociación de abogados jóvenes

  • Este colectivo reivindica su lugar en la comunidad jurídica en un momento de reformas en la justicia y de cambios en su actividad profesional.

Con motivo del Día de la Abogacía Joven, el CGAE  pone en marcha una campaña que busca responder a estas preguntas dando la palabra a sus protagonistas: las nuevas generaciones de la abogacía.

A través de entrevistas y vídeos protagonizados por jóvenes abogados y abogadas que están a punto de incorporarse a la profesión, la campaña recogerá sus historias, las razones que les han llevado a estudiar Derecho, los desafíos que encuentran al comenzar su carrera y, sobre todo, la ilusión y las ganas con las que afrontan esta nueva etapa.

En España, hay actualmente 56.420 profesionales colegiados menores de 40 años, de los cuales 40.619 ejercen la profesión.  Además, casi seis de cada 10 son mujeres, un dato que refleja cómo está cambiando el perfil de la abogacía y el peso que tienen las nuevas generaciones en su evolución.

Nuestra publicación se une a la iniciativa con una entrevista con Alberto Cabello, presidente de la CEAJ, con el que ya hablamos hace un año. En un momento de cambio  nivel reformas de la justicia y con la implementación de la IA, nos parecía adecuado volver a contactar con este letrado, cabeza visible de la CEAJ y de la Agrupación de Jóvenes Abogados de Madrid.

Este sábado se celebra el Día de la Abogacía Joven. Más allá del acto institucional, ¿cuál es el mensaje principal que queréis trasladar este año tanto a la profesión como al Ministerio de Justicia?

Nuestro mensaje es que una abogacía joven digna e independiente protege mejor a la ciudadanía y fortalece el Estado de Derecho. Somos la abogacía del presente y queremos asumir nuestra responsabilidad en la transformación de la Justicia.

Por eso acompañamos las reivindicaciones de nuestro manifiesto con un decálogo de propuestas: combatir las dilaciones, conseguir una justicia digital fiable, dignificar el turno de oficio, garantizar la conciliación y agilizar la ejecución de las resoluciones. Al Ministerio le pedimos participación efectiva y resultados evaluables.

Las reformas deben traducirse en una justicia más rápida, accesible y humana. Y a toda la profesión le proponemos trabajar juntos, sumando la experiencia de quienes nos precedieron y la iniciativa de quienes se incorporan.

Salvador González, presidente del CGAE y Alberto Cabello, presidente del  CEAJ muy ligados en el futuro de la abogacia

¿En qué momento llega la abogacía joven española a esta cita? ¿Han mejorado las condiciones de acceso e inserción laboral respecto a años anteriores o persisten las mismas barreras estructurales?

Llegamos con preparación, vocación de servicio y capacidad de adaptación, pero siguen existiendo barreras que dificultan construir una trayectoria profesional sostenible. Nuestro manifiesto identifica necesidades muy concretas: igualdad de oportunidades, formación práctica y mentoría, cuotas y herramientas asequibles, retribuciones adecuadas y relaciones profesionales transparentes.

Tenemos que combatir los falsos autónomos y los abusos, y facilitar que emprender sea una opción viable. Además, las oportunidades deben existir en todos los territorios. La precariedad puede expulsar talento y comprometer la independencia con la que se ejerce.

 Por eso, al valorar la situación del colectivo, debemos preguntarnos si quien empieza puede mantenerse, formarse y atender a sus clientes con las condiciones que exige una defensa de calidad.

El acceso a la profesión ha cambiado en los últimos años con el examen de acceso y el máster obligatorio. ¿Consideráis que el modelo de formación actual prepara adecuadamente para el ejercicio real o sigue estando desconectado de la práctica diaria en los juzgados y despachos?

Nuestro manifiesto reclama formación práctica y mentoría porque la preparación debe permitir asumir con solvencia la confianza de un cliente. Eso exige aprender a estudiar un asunto, valorar sus riesgos, negociar, redactar e intervenir en sala, pero también escuchar y explicar las opciones con claridad, sin generar expectativas infundadas.

La deontología, la independencia y el secreto profesional deben estar presentes desde el inicio. El decálogo plantea, además, retos que deben entrar en la formación: justicia digital, inteligencia artificial y medios adecuados de solución de controversias.

 Hay que evaluar cómo prepara el modelo para esas tareas y escuchar a quienes acaban de incorporarse. La formación continua y el acompañamiento deben prolongarse durante los primeros años de ejercicio.

“Defendemos periodos reales de desconexión y una verdadera inhabilidad de agosto, preservando las actuaciones urgentes”

Las largas jornadas y los salarios de entrada siguen siendo un foco de queja recurrente entre los abogados en prácticas o júniores. ¿Qué medidas concretas propone CEAJ para atajar la precariedad y garantizar una conciliación real?

El manifiesto reclama retribuciones adecuadas, relaciones profesionales transparentes y una respuesta frente a los falsos autónomos y los abusos. A ello añadimos propuestas concretas para que el funcionamiento de la Justicia permita conciliar: un calendario procesal racional y homogéneo, mecanismos efectivos de suspensión ante situaciones graves y una organización razonable de las notificaciones.

Defendemos periodos reales de desconexión y una verdadera inhabilidad de agosto, preservando las actuaciones urgentes. También proponemos una agenda judicial digital que informe de retrasos, suspensiones y cambios de señalamiento. La conciliación necesita reglas que funcionen cuando el profesional enferma, tiene un hijo o afronta una emergencia familiar. Protegerlo en esas circunstancias también protege a la persona que le ha confiado su defensa.

Muchos jóvenes abogados comienzan su andadura o sostienen sus ingresos a través del Turno de Oficio.¿cuál es la postura de CEAJ y qué papel debe jugar la abogacía joven en la reforma de la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita?

Nuestra posición es clara: financiación suficiente, retribución de todas las actuaciones efectivamente realizadas, actualización periódica y objetiva de los baremos y pagos puntuales. El decálogo propone revisar los umbrales de acceso a la justicia gratuita y las actuaciones que actualmente quedan sin remunerar. También defendemos un Plan de Relevo Generacional del Turno de Oficio, con formación especializada e incorporación progresiva.

Deben revisarse las barreras de antigüedad desproporcionadas y atender a la capacitación del profesional, preservando siempre las garantías de la persona asistida. La abogacía joven debe participar en el diseño de esa reforma y en la evaluación de sus resultados. La justicia gratuita es un derecho de la ciudadanía y garantizar su sostenibilidad es una responsabilidad pública.

El debate sobre el futuro de la previsión social y la transición al régimen público afecta de lleno a quienes empiezan a planificar su jubilación. ¿Cómo impacta esta incertidumbre a las nuevas generaciones de abogados y qué solución defiende CEAJ?

La incertidumbre dificulta planificar una trayectoria profesional y personal desde el inicio. Nuestro manifiesto reclama una protección social suficiente: quien ejerce necesita seguridad ante la enfermedad, la incapacidad y la jubilación.

Ese es el criterio con el que deben valorarse las soluciones. Las decisiones requieren información clara sobre aportaciones, coberturas y prestaciones, además de seguridad jurídica y atención a las distintas situaciones de los profesionales.

No sería riguroso presentar una fórmula concreta como posición de estos documentos, porque no la establecen. Sí fijan una exigencia inequívoca: ejercer con dignidad debe ser compatible con disponer de protección social. Y las nuevas generaciones deben ser escuchadas en las decisiones que condicionarán su futuro durante décadas.

El presidente de CEAJ compartiendo mesa con Salvador Gonzalez, presidente del CGAE, en la presentación del Curso de Competencias Digitales en la sede de la abogacia institucional   IMÁGENES ABOGACIA ESPAÑOLA

El estrés, la ansiedad y la carga de trabajo en las etapas iniciales de la carrera jurídica han dejado de ser un tema tabú. ¿Qué iniciativas está impulsando la confederación para proteger la salud mental de los colegiados jóvenes?

Hemos situado expresamente la salud mental, el descanso y la conciliación entre las condiciones necesarias para ejercer con dignidad. El decálogo concreta esa prioridad en medidas dirigidas a reducir factores de presión: suspensiones efectivas ante situaciones graves, notificaciones racionales, desconexión profesional y una agenda judicial que permita conocer los cambios de señalamiento.

También reclamamos formación práctica y mentoría, porque empezar con acompañamiento ayuda a afrontar la responsabilidad del ejercicio. Debemos trasladar estas propuestas a las instituciones y promover su aplicación con los colegios y las agrupaciones. ”. No podemos normalizar que desarrollar una carrera jurídica implique renunciar al descanso o vivir en disponibilidad permanente.

“Nuestra  salud mental necesita una atención propia y profesional, junto con cambios en las condiciones de trabajo”

La irrupción de la IA generativa y la transformación digital están rediseñando el trabajo en los despachos. ¿Es la tecnología una oportunidad para equilibrar la ventaja de los grandes despachos o amenaza con reducir las oportunidades de contratación para los perfiles júniores?

Puede ampliar las capacidades de los despachos pequeños y facilitar tareas de búsqueda, clasificación y gestión documental. También puede transformar las tareas de entrada y las oportunidades de aprendizaje de los perfiles júniores, por lo que debemos acompañar ese cambio con formación. Nuestro decálogo defiende una innovación con supervisión humana, transparencia, trazabilidad y protección de los datos y de la confidencialidad abogado-cliente.

Ninguna decisión jurisdiccional que afecte a derechos debe descansar exclusivamente en un sistema automatizado. Reclamamos, además, herramientas asequibles y participación de la abogacía en su diseño y evaluación. La tecnología debe liberar tiempo para estudiar mejor los asuntos y atender a las personas, preservando siempre el criterio jurídico y la responsabilidad profesional.

 Por último, Cual es el mensaje que envía Alberto Cabello a las nuevas promociones: Para un graduado en Derecho que esté sopesando hoy colegiarse e iniciar el ejercicio por cuenta propia o ajena, ¿vale la pena apostar por la abogacía en las circunstancias actuales?

Sí. Ejercer la abogacía significa asumir la confianza de otra persona y defender sus derechos con independencia, rigor y lealtad. Es una responsabilidad exigente y una forma muy valiosa de contribuir a la sociedad.

A quien empieza le diría que busque formación práctica, buenos referentes y compañeros con los que compartir dudas; que se acerque a su colegio y a su agrupación; y que cuide su integridad, su salud y el valor de su trabajo.

Nuestro manifiesto recoge también los deberes que asumimos: formación continua, secreto profesional y una atención diligente y honesta al cliente. Desde CEAJ trabajamos para que esa vocación encuentre condiciones dignas y oportunidades reales. Queremos que quienes llegan puedan ejercer y participar en la mejora de la Justicia.