Las personas trabajadoras pueden necesitar ausentarse de su puesto en distintas ocasiones para atender a familiares que sufren una enfermedad grave, son hospitalizados o requieren reposo domiciliario después de una intervención quirúrgica. Ante las dudas sobre la frecuencia con la que puede utilizarse este permiso retribuido y cuándo debe finalizar, el Tribunal Supremo ha aclarado los criterios que deben aplicar las empresas. Así lo analiza ABA Abogadas en su blog, a propósito de una sentencia que refuerza los derechos de conciliación de la vida laboral y familiar.
No existe un límite de un permiso al año
La Sala de lo Social del Tribunal Supremo dictó el 25 de septiembre de 2026 la sentencia número 753/2026, en la que abordó la interpretación del permiso previsto en el artículo 37.3.b) del Estatuto de los Trabajadores.
El conflicto surgió porque un grupo de empresas, entre ellas las integradas en el Grupo RACE, aplicaba una interpretación restrictiva de este derecho. Según explica ABA Abogadas, la posición empresarial defendía que cada trabajador podía disfrutar de un único periodo de cinco días al año, además de considerar que el permiso debía terminar automáticamente cuando el familiar recibía el alta hospitalaria.
Los sindicatos UGT, CCOO y CSIF llevaron el asunto ante la Audiencia Nacional mediante una demanda de conflicto colectivo. Tras una resolución favorable a sus pretensiones, las empresas recurrieron ante el Tribunal Supremo, que desestimó el recurso y confirmó el criterio que protege el disfrute del permiso.
La sentencia establece que «no tiene un límite anual de un único disfrute», según recoge ABA Abogadas. Esto significa que el permiso puede solicitarse tantas veces como se produzcan nuevas situaciones que cumplan los requisitos legales.
Por ejemplo, una persona trabajadora podría utilizarlo en enero por la hospitalización de un familiar y volver a solicitarlo en mayo si otro familiar necesita cuidados por una nueva enfermedad grave o intervención quirúrgica. Cada hecho causante debe valorarse de forma independiente y dar lugar al derecho que corresponda.
El alta hospitalaria no siempre pone fin al permiso
Otra de las cuestiones relevantes es qué sucede cuando el familiar abandona el hospital antes de que transcurran los cinco días.
El Tribunal Supremo aclara que el alta hospitalaria no equivale necesariamente al alta médica. Una persona puede salir del centro sanitario y continuar necesitando reposo en su domicilio y atención efectiva por parte de sus familiares.
En estos casos, el permiso no debe finalizar automáticamente con la salida del hospital. La necesidad de cuidados continúa siendo un elemento determinante, siempre dentro del periodo máximo de cinco días correspondiente a ese hecho causante.
ABA Abogadas destaca que el derecho se mantiene «mientras subsista la necesidad de cuidados efectivos», en los términos expuestos en su análisis. La situación debe valorarse teniendo en cuenta las necesidades del paciente y las indicaciones médicas, no únicamente la fecha de salida del centro hospitalario.
Si, por el contrario, existe un alta médica que acredita la recuperación y no persiste la necesidad de reposo domiciliario que justifica el permiso, las circunstancias pueden ser distintas.
Cinco días laborables y con justificación
El permiso se reconoce para supuestos de accidente o enfermedad grave, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización que precise reposo domiciliario, en los casos contemplados por la legislación laboral.
Pueden beneficiarse de él las personas trabajadoras que deban atender a su cónyuge, pareja de hecho o familiares hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, así como a determinadas personas convivientes que necesiten cuidados efectivos.
El periodo se computa en días laborables, no naturales, por lo que los días en los que no existe obligación de trabajar, como los descansos semanales, no se cuentan como días de permiso.
La empresa puede solicitar que se justifique la situación que da derecho a la ausencia, pero no establecer restricciones generales que reduzcan el alcance del derecho reconocido legalmente.
Conciliación e igualdad de oportunidades
La resolución también destaca la importancia de interpretar los permisos de cuidados desde una perspectiva de género. Las responsabilidades familiares siguen recayendo de manera desigual sobre las mujeres, por lo que una aplicación excesivamente restrictiva puede perjudicar sus posibilidades de conciliación y desarrollo profesional.
En definitiva, el pronunciamiento del Tribunal Supremo aclara que el permiso de cinco días no está limitado a una única ocasión anual y que el alta hospitalaria no implica siempre su finalización. Para las personas trabajadoras, conocer estos criterios permite ejercer sus derechos; para las empresas, resulta esencial adaptar sus prácticas a la interpretación judicial y evitar restricciones que puedan dar lugar a conflictos laborales.
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