CrowdStrike ha publicado hoy el Informe sobre el panorama de amenazas al sector jurídico en 2026, que revela que los ciberdelincuentes motivados por intereses económicos han sido responsables del 82 % de la actividad maliciosa detectada contra el sector jurídico, con CHATTY SPIDER como una de las principales amenazas para los bufetes de abogados en EE. UU.
Los ciberdelincuentes están encontrando nuevas formas de obtener beneficios económicos en el sector jurídico y están intensificando sus operaciones, que van desde la ingeniería social a las intrusiones físicas con el objetivo de robar información confidencial de los clientes y monetizarla.
Además, el informe de CrowdStrike alerta de que los adversarios están reduciendo el tiempo que transcurre entre el acceso inicial y el robo de datos. A medida que avanzan las capacidades de la inteligencia artificial, ese intervalo será cada vez menor, lo que dejará a los equipos de seguridad menos tiempo para detener los ataques. Gracias a su acceso privilegiado a comunicaciones de clientes, propiedad intelectual y operaciones corporativas, los bufetes de abogados constituyen una puerta de entrada a información sensible que los ciberdelincuentes pueden explotar, poniendo en riesgo a las empresas y los organismos gubernamentales a los que representan.
A partir de la inteligencia obtenida sobre el terreno por el equipo de operaciones contra adversarios de CrowdStrike, que realiza el seguimiento de más de 290 grupos de cibercriminales identificados, el informe revela lo siguiente:
- El grupo de ciberdelincuentes CHATTY SPIDER se situó como la principal amenaza para las entidades del sector jurídico, con un aumento del 129 % en su actividad maliciosa. En una de sus intrusiones, el grupo reclutó a una persona para hacerse pasar por personal del equipo técnico e infiltrarse físicamente en bufetes de abogados con el fin de establecer acceso remoto. En otro caso, el ciberdelincuente intentó extraer datos confidenciales apenas cuatro minutos después de obtener el acceso inicial, lo que pone de manifiesto la rapidez de sus operaciones.
- Los grupos que practican el denominado Big Game Hunting (ataques de extorsión dirigidos contra objetivos de alto valor) incluyeron a 455 entidades del sector jurídico en sitios web de filtración de datos, un 39 % más que el año anterior. Los adversarios motivados por intereses económicos concentraron la mayor parte de la actividad detectada contra el sector y aprovecharon el carácter altamente confidencial de la información de los clientes para maximizar la presión extorsiva.
- Los grupos SNARKY SPIDER y CORDIAL SPIDER atacaron bufetes de abogados mediante técnicas basadas en la identidad, aprovechando el acceso de confianza a aplicaciones de software como servicio (SaaS) para robar datos y extorsionar a sus víctimas. Ambos adversarios atacaron el mismo bufete con apenas un mes de diferencia, lo que pone de relieve la convergencia de distintos grupos criminales sobre objetivos jurídicos de alto valor.
- Mientras se duplicaba la diversidad de adversarios vinculados a China que actuaban contra el sector jurídico, TITAN PANDA llevó a cabo el primer caso observado de explotación de un software de facturación específico del sector. WARP PANDA aprovechó una vulnerabilidad zero-day en ESXi para obtener acceso encubierto. Por su parte, MURKY PANDA llevó a cabo una campaña de password spraying a gran escala, dirigida contra casi 500 cuentas de un único bufete de abogados estadounidense. Para ello, utilizó 300 direcciones IP a lo largo de 30 días, lo que demuestra la magnitud y persistencia de las operaciones vinculadas a China.
“Los bufetes de abogados son los nuevos cajeros automáticos para los ciberdelincuentes. Los ciberdelincuentes están explotando el valor de la información confidencial a la que tienen acceso privilegiado y están dispuestos a ir más allá del teclado para conseguirla”, afirma Adam Meyers, responsable del equipo de operaciones contra adversarios de CrowdStrike. “Estamos viendo cómo los delincuentes reclutan a personas para infiltrarse físicamente en bufetes de abogados, difuminando la frontera entre los ataques digitales y los físicos. Los equipos de seguridad necesitan visibilidad sobre las identidades, los dispositivos y los entornos en la nube para detectar e interrumpir estas operaciones antes de que el acceso se convierta en una extorsión”.
El informe completo se puede descargar aquí.
