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Madrid, 29 sep (EFE).- Maricarmen, la anciana de 87 que fue expulsada de su casa el pasado miércoles en Madrid, aceptó este martes el acuerdo que alcanzaron ayer sus representantes con la empresa propietaria de su vivienda y volverá a su hogar cuando le den el alta en el hospital público donde se encuentra actualmente.

La mujer se ha alegrado mucho al recibir la noticia en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en el que está ingresada desde que se produjo el desahucio, explicó su letrada, Beatriz Duro.

Maricarmen espera poder recuperarse y recibir el alta "cuanto antes" para poder regresar al inmueble donde ha vivido durante más de setenta años.

La anciana fue desalojada de su vivienda por una orden judicial después de que la empresa de alquileres Urbagestión comprara su apartamento en 2018. La compañía quiso subirle el alquiler por encima de su pensión, y después de tres intentos para desahuciarla, al cuarto lo consiguió.

El caso de esta mujer mayor se convirtió en la gota que colmó el vaso del descontento ciudadano por el problema de la vivienda en España y desató una tormenta política.

El sábado decenas de miles de personas salieron a las calles en España en apoyo a Maricarmen y para protestar contra el mercado de la vivienda, y varios centenares se quedaron acampando en la céntrica Puerta del Sol de Madrid, donde permanecen en demanda de medidas efectivas que aborden el problema.

Según la consejera delegada de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) del Ayuntamiento de Madrid, Ana de Miguel, el acuerdo que la anciana ha aceptado hoy permitirá que vuelva al inmueble como arrendataria, con un nuevo contrato de ocho años de duración, que no superará el 30 % de sus ingresos netos, al amparo del programa de intermediación del alquiler municipal.