Almería, 31 oct (EFE).- La letrada del Colegio de la Abogacía de Almería Meryem Oulad, quien el pasado 15 de julio sufrió una agresión con arma de fuego por ejercer su profesión, ha reivindicado su vocación con motivo del Día de la Abogacía Joven, asegurando que el ataque no ha conseguido arrebatarle su identidad ni sus sueños.
A través de una tribuna difundida por el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), la joven abogada ha roto su silencio para relatar cómo el suceso ha marcado su vida, dejando cicatrices físicas y "heridas que no siempre se ven".
"Al principio, mirarlas me hacía revivir lo ocurrido y preguntarme por qué había tenido que pasarme a mí", confiesa Oulad. Sin embargo, afirma que su forma de contemplarlas ha cambiado; no porque el dolor haya desaparecido, sino porque le recuerdan que sigue viva.
"Van a ser mis compañeras de viaje para siempre, pero también el recordatorio de que aquel ataque no ha conseguido arrebatarme mi identidad, mis sueños, ni mi vocación. Sigo siendo la misma mujer que un día decidió dedicar su vida a la abogacía", subraya.
Oulad considera que vivir "una injusticia tan profunda" le ha hecho comprender aún mejor la importancia de contar con un profesional dispuesto a escuchar, defender y luchar por los derechos de los ciudadanos. Rememora, en este sentido, las palabras de su profesora Josefa Ramos: "Los abogados somos la voz de quien no la tiene, tenemos el poder de hablar por el que no puede".
Hace balance de sus inicios y recuerda que abrir su propio despacho tras aprobar el examen de acceso supuso un reto mayúsculo. Lo hizo, recalca, "sin apenas experiencia profesional ni un respaldo económico", enfrentándose al miedo al fracaso, a equivocarse y a que su juventud generara dudas sobre sus capacidades.
"Sabía que tenía muchísimo por aprender y que habría días difíciles, pero también tenía claro que no quería renunciar a mis sueños por miedo", explica. Califica esta determinación como una de las mejores decisiones de su vida, al ver cómo su sueño de la infancia tomaba forma para ayudar a personas preocupadas, resolver conflictos y devolver la tranquilidad a las familias, comprendiendo que el esfuerzo "merece la pena".
Por ello, la abogada ha lanzado un mensaje a quienes comienzan su andadura en los tribunales: "No esperéis a dejar de tener miedo para atreveros a hacer aquello con lo que soñáis". Les insta a soñar "en grande", confiar en sus capacidades y trabajar con constancia y dignidad, advirtiendo de que la valentía no consiste en la ausencia de miedo, sino en seguir adelante a pesar de él.
Finalmente, agradece el respaldo recibido por la comunidad jurídica. "En uno de los momentos más difíciles de mi vida, me recordasteis que la abogacía no es solo una profesión que compartimos, sino también una comunidad capaz de tender la mano cuando más la necesita", ha señalado.
Esta carta se suma al sentido homenaje que le brindó este mismo mes el Colegio de la Abogacía de Almería durante los actos institucionales de Santa Teresa. En dicha cita, la Junta de Gobierno del Colegio de la Abogacía de Almería entregó a Oulad una metopa, en reconocimiento a su entereza tras sufrir un "ataque ilegítimo y violento" contra el libre ejercicio de la justicia.
Allí también recibió el apoyo cerrado de toda la abogacía española mediante un vídeo del presidente del CGAE, Salvador González, quien condenó tajantemente el ataque y le instó a que su juventud y empuje sigan aportando valor a la sociedad.
