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  • JUC organiza este 30 de junio un curso sobre el uso de la IiA dirigido a abogados con los expertos Alejandro Sanchez y Laura Paz como ponentes de esta tecnología emergente

“Queremos quitar el miedo de los abogados al uso de la IA, que se den cuenta que no les va a quitar su trabajo, sino que serán mejores abogados. La IA tiene un aspecto regulatorio importante y cambiará nuestra forma de trabajar ”, esa es la primera reflexión que nos hacen  el experto en LegalTech Alejandro Sánchez del Campo y la abogada y estratega Laura Paz Ramírez  que impartirán el curso organizado por  la compañía de formación JUC  este 30 de junio el bajo el título  “Cómo usar la inteligencia artificial en el día a día del abogado".

Para Alejandro, socio responsable de la consultora estratégica que lleva su nombre,  el reto es lograr que los asistentes entiendan las dimensiones del fenómeno de la IA y como a nivel profesional les puede impactar “, Hay que darse cuenta que la IA es una herramienta clave para el desarrollo de negocio de las firmas. Hasta ahora poco se usa en ese sentido pero es útil porque al despacho lo que le interesa es crecer”.

Por su parte Laura, directora de Legal Operations de BDO Abogados, coincide en romper esos miedos “se trata que les hagamos cambiar de mentalidad en esas seis horas del curso porque ahora van a entender lo que es la IA, lo que se puede hacer con ella y eso es importante en este curso que deseamos sea bastante participativo”.

Ambos expertos conocen esta tecnologíia desde hace años. En el caso de esta profesional, su relación data de hace unos  diez años como abogada experta en temas mercantiles y de M&A en distintas firmas, lo que le hizo profundizar en la tecnología.

   
 

Alejandro Sanchez del Campo, uno de los formadores, explica que el uso de la IA puede ayudar a mejorar el desarrollo de negocio del despacho

 
     

En el caso de Alejandro, profesional con una larga carrera tecnológica ya en el 2014 en su blog Replicante Legal abordaba estos temas que luego profundizaría en congresos como RobotIuris organizado conjuntamente con la Fundación Fide “En aquel momento faltaba la regulación y el componente ético que hoy tenemos pero ya era fascinante”, apunta

Según nos explican esta formación está diseñada para enseñar a los profesionales del derecho a utilizar la IA en casos prácticos y reales, como la redacción de documentos, el análisis de información jurídica, la eficiencia y la toma de decisiones, sin dejar de lado los riesgos y errores habituales.

En este curso se hablará de las búsquedas jurídicas que se pueden hacer sobre un tema en concreto; de los resúmenes que se pueden hacer de leyes y sentencias. Al mismo tiempo estos programas de IA permiten la revisión de contratos y de due dilligence que se hagan de forma más completa que en el procedimiento manual.

Otras cuestiones que se abordarán tienen que ver con la automatización documental, porque la IA agiliza la gestión de documentos y minimiza el riesgo de error humano en tareas monótonas, así como la gestión de notificaciones y procesos porque existen plataformas legales que leen, clasifican y gestionan automáticamente las notificaciones judiciales entrantes para facilitar el día a día del abogado.

Al mismo tiempo se insistirán en conceptos como son los de Privacidad y Seguridad, donde es importante evitar las filtraciones de información confidencial de sus clientes y la necesidad de supervisión humana de estas herramientas. Es clave que la toma de decisiones estratégicas, el análisis crítico y la ética profesional continúan recayendo exclusivamente en los abogados.

Claves para el mejor uso de la IA

En la conversación que mantenemos con ambos juristas, acabamos de definir distintas claves para el mejor uso de las herramientas de IA

1-Necesidad de un diagnóstico y definir un Plan de actuación:

En este sentido ambos juristas coinciden en la necesidad de conocer bien la situación del despacho o asesoría jurídica de empresa que quiera implementar dicha tecnología. Hay que hacer un primer diagnóstico.  “Con ese diagnóstico se conoce cual es el grado de transformación digital del despacho y de la empresa. Si no ha habido ese trabajo previo, será difícil implementar la IA”, apunta Alejandro

Sobre el diseño del plan de implementación, Laura concreta que a nivel empresarial  lo diseña, en el caso de asesorías jurídicas, el director de asesorías jurídicas y el responsable de legal ops junto con negocio. Es importante que entre dentro de la estrategia también de negocio y que si la empresa ya utiliza la IA, lo emplee para mejorar el trabajo de su asesoría jurídica”.

En el caso de los despachos, salvo los grandes que tienen otra estructura más sofisticada, conde coinciden el CIO con el responsable de gestión del conocimiento, en estas pequeñas estructuras, ese trabajo lo hace el propio socio director de la firma en ocasiones. “ Sin embargo, en mi experiencia no hay un plan. Ponen a utilizar esas herramientas sin ese marco de referencia dificulta un salto racional a la IA”, resalta  Alejandro.

2-Venta interna a la organización para su implementación:

De manera paralela es fundamental Laura señala que .una de las cosas a las que ayudamos nosotros a nuestros clientes  aparte del diagnóstico previo es a que hagan un reporte para dirección o preparar esa reunión para convencer a negocio o a quien reporten de que necesitan inteligencia artificial. Desde las asesorías hay poco presupuesto y es clave conocer el retorno de esa inversión”.

La toma en consideración de la implementación de una herramienta de este tipo en una asesoría jurídica como en un despacho de abogados supone una decisión importante de carácter estratégico que debe contar con el apoyo de la dirección de la organización. “Luego habrá que gestionar el cambio cultural que se produce en el despacho porque se trabajará de otra forma” aclara Alejandro

3. Elección del proveedor de IA:

Otra cuestión clave es la elección del futuro proveedor en un mercado con una oferta amplia. “En ese plan de acción debemos definir una política de uso de la IA que defina los usos que se harán en el despacho y algunos protocolos”, dice Alejandro

En su opinión, en ese dilema de elegir herramientas, a veces se combinan el uso de IAS generalistas como CHATGPT, Gemini o Cloud con otras de IA generativa más jurídicas que abren el abanico de posibilidades “Al final en ocasiones se hace una mezcla de una herramienta máas general con otra más específica de carácter jurídico

A nivel de asesoría jurídica, Laura destaca que esas herramientas dependen de las características de dicha asesoría. “Es importante que se tenga claro para que se necesita la herramienta y que objetivos se pretende conseguir. Solemos hacer un benchmark de mercado para ver cuáles son estas herramientas que están disponibles y luego cuáles pueden elegir, las que pueden encajar con esta asesoría jurídica en función no solamente de lo que necesites, sino también, por ejemplo, el presupuesto que tiene, o sus propias prioridades”.

4-Apostar por la formación para un mejor uso:

   
  Laura Paz, la otra formadora, advierte de la necesidad  que las asesorías jurídicas incorporen la IA en su organización  
     

Seleccionada la herramienta o herramientas hay que formar a los profesionales “Es importante conocer bien la herramienta y sus particularidades. Se trata de saber qué es lo que puedo hacer con la herramienta. Si logramos que tenga un carácter continuado nos ayudará bastante a la hora de entender las particularidades de dicha herramienta”, apunta Alejandro.

A juicio de Laura, el principal problema es mantenerse al día de las actualizaciones que se generen, tras la formación inicial. Hay que darse cuenta que esa herramienta “cambia la manera en que trabajas, cambia la manera que tienes que aportar valor, cambia muchas cosas. Es importante entender ese uso de la IA para poder sacar partido realmente. Además dichas herramientas evolucionan porque el mes siguiente tienen otras funcionalidades que la hacen más potentes”.

5-El concepto de caso de uso ha muerto:

Para estos expertos el primer salto en el Uso de la IA es rápido , “pero luego la subida de nivel cuesta más, porque es lo que dice Alejandro, hay que dedicarle tiempo, nosotros podemos ponerles en bandeja los casos de uso y otras experiencias y luego hay que seguir investigado y siendo proactivo con el uso de la IA”.

Respecto a los casos de uso de esta tecnología, Alejandro Sánchez cree que hay que cambiar de concepto. “Con la IA puedes hacer muchas cosas, una vez conoces la herramienta. El punto es justo lo contrario es que no puedes hacer con la IA. Al final esta herramienta hace el trabajo duro y los abogados nos podemos dedicar  a entender bien al cliente, dedicarle más tiempo, estructurar el trabajo de la IA, orquestar los famosos agentes. Una parte importante de este trabajo es la revisión del trabajo que hace la IA”.

Por su parte, Laura Paz coincide en esa apreciación, “los casos de uso encajaban muy bien cuando tenías otro tipo de tecnologías más encorsetadas, que tenían un marco de actuación y tenías que dibujar el caso de uso para que entrase ahí y que la gente se ubicase. La IA es  más transversal, estamos hablando ya de capacidades o de tareas genéricas, de generación de documentos y tal”.

6-Qué no debe hacerse con la IA:

Para estos expertos, con el uso de la IA hay unas líneas rojas que no deben pasarse. “Es evidente que hay que hacer un uso ético y responsable de la herramienta y comprobar todo lo que la IA  ofrezca. No te puedes fiar al 100% de su trabajo. El ICAM lo dice en sus directrices que el responsable es el abogado final de ese uso. Se trata de contrastar la información, revisarla y poner criterio jurídico. Por eso es importante impulsar actividades formativas continuadas sobre esta cuestión para conocer lo que se puede o no hacer”, afirman

7- Los servicios y productos derivados de la IA

Alejandro Sánchez del  Campo y Laura Paz Ramírez  son conscientes que la llegada de esta tecnología y el marco normativo que lo regula abre la puerta a que especialmente los despachos de abogados creen productos y servicios  “La IA ayudará a crear este tipo de productos y realizar actividades que antes eran impensables realizar. Habrá que ver qué tipo de servicios se pueden implementar en los despachos “señala el primero.

Por su parte, Laura reconoce que ahora se empiezan a tener las primeras métricas y a conocer la rentabilidad de las herramientas de IA  “Ahora hay mucha gente que está empezando a medir qué hace con la IA para entender cuál es el retorno, cuál es el beneficio que está dando esta inteligencia artificial y el impacto. En el área de Legal Operations se mide casi todo y si quieres  empezar a implementar una inteligencia artificial es revisar las métricas que tiene esa asesoría jurídica.