Cuatro jueces referentes en redes sociales Jesus Villegas @eutimius; Teresa Puchol @Ladycrocs, Saul Cepeda, moderador, Manuel Ruiz de Lara @ManuelRuizdlar y Fernando Portillo @JudgeTheZipper que explicaron a los asistentes la situación actual de nuestra justicia. Fotos LuisjaSanchez/Lawandtrends
- La Plataforma Cívica por la Independencia Judicial reúne a cuatro juristas significados por su defensa del Estado de Derecho en un encuentro con ciudadanos y juristas
Como en los mejores eventos, el restaurante EVEN, cercano al Ateneo de Madrid se quedó pequeño este sábado para recibir distintos ciudadanos y juristas que aceptaron el reto de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial (PCIJ) para tener un encuentro cara a cara con cuatro magistrados relevantes en redes. La idea hablar del momento actual de nuestra justicia ante los últimos acontecimientos.
Allí estuvieron presentes, para responder a las preguntas de los asistentes los magistrados Jesus Villegas @eutimius, Manuel Ruiz de Lara, @ManuelruizdLar, Teresa Puchol @Ladycrocs y Fernando Portillo @JudgetheZipper. El debate, que fue moderado por el abogado y escritor Saúl Cepeda no defraudó a los participantes a este peculiar coloquio.
Los ponentes comentaron durante dos horas de las principales cuestiones que han situado a la administración de justicia y a los jueces de plena actualidad en este contexto actual polarizado y judicializado.
. El mensaje final que lanzaron fue duro pero realista y contundente, una afirmación que fue el colofón de este debate “Los jueces estamos muy solos ante estas descalificaciones. Nadie nos defiende y la independencia judicial peligra”, comentaron en varias ocasiones.
Otras conclusiones de este encuentro las resumió Jesus Villegas en su alegato final : El CGPJ ha desaparecido en la defensa de los jueces ante la ola de ataques de los políticos, un día sí y otro también. “Siguen repartiendo los cargos importantes entre dos asociaciones judiciales marcadas políticamente, como se veía haciendo en estos años”.
Sobre la independencia judicial recordó que está en peligro, “estamos todos de acuerdo en esta mesa que la judicatura debe estar los mejores. Pero el ministro Bolaños quiere rebajar el listón e incluir a gente menos preparada afín a su ideología. No debemos permitirlo. No puede bajarse tanto el nivel”.

En este concurrido debate, los cuatro jueces ponentes hablaron de las reformas de Bolaños, de las descalificaciones que reciben por parte de los políticos, de la politización del CGPJ y de la crisis de reputación por la que pasa el Tribunal Constitucional entre otras cuestiones
El CGPJ ni está ni se le espera
En cuanto a los tribunales de instancia, Villegas coincidió con Puchol, a la pregunta de una abogada sobre lo desacertada de la reforma. “Estamos ahora solos con nuestro ordenador y un software. He perdido a mi equipo de funcionarios y así no se puede trabajar. Esto es un ataque en toda regla a la autonomía de los jueces. El papel que se ha dado los Lajs es excesivo y con los MASC hay inadmisiones que tenemos que reconducir”, apunto la jueza.
En el debate se habló de la situación actual tan polarizada, tras el fallo que condena al FGE y los encarcelamientos de Abalos y Koldo. El silencio del CGPJ ante tantos ataques llama la atención.
En el caso de Fernando Portillo comentó que “siempre nos han atacado, pero con esta virulencia nunca habia vivido yo algo así. Hay mucha desinformación y tanto las redes sociales como algunos medios informativos crean sus verdades. Lo peor de todo esto es que mucha gente les cree. Urge afrontar la despolitización del CGPJ, en esa situación de división en la que está, con sus vocales en dos bandos, es difícil que salgan a protegernos:
Para Manuel Ruiz de Lara, estos ataques directos son para amedrentarnos. Los jueces hemos sido críticos con la elección de vocales del CGPJ, el reparto de altos cargos con otras asociaciones ; con la reforma de la Lecrim y con la ley de acceso a la carrera, entre . No se nos ha consultado en esas reformas y con ellas se pretende desmoronar el Estado de Derecho. Pero eso no significa que tengamos un color político. Con este sistema de elección de vocales del CGPJ, nunca me presentaría como posible vocal”.
En esta dirección Jesús Villegas resaltó “el gran poder de la máquina del BOE que desde ahí se pueden aprobar distintas leyes que dinamiten el Estado de Derecho. La actual LOPJ nos impide abiertamente criticar a los políticos lo que podria acarrearnos una sanción, sin embargo ellos critican abiertamente las resoluciones y en ocasiones llegan a la descalificación. Saben que los jueces somos el pilar que defiende la democracia”
Teresa Puchol recordó también que solo una pequeña parte de los jueces tienen aspiraciones de optar por alguno de los cargos que luego el CGPJ reparte entre la APM y Juezas y Jueces para la Democracia. Cree que está muy politizado. “Muchos de nosotros no tenemos esas aspiraciones. Trabajamos duro en nuestro destino y somos consciente del servicio que prestamos al ciudadano pese a la falta de medios y la avalancha de asuntos que nos llegan”

Panorama de la sala, abarrotada en las dos horas que duro este desayuno debate impulsado desde la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial
El Constitucional, en el disparadero
Los ponentes ahondaron en la crisis de credibilidad del Tribunal Constitucional, ahora el salvavidas del Gobierno en asuntos clave. Ruiz de Lara, recordó el nombramiento poco afortunado de algunos de sus miembros. “Hay un exfiscal general del Estado, un exministro de justicia y algun alto cargo de Moncloa, lo que le quita reputación. Además el TC no puede ser una cámara de apelación de las sentencias del Supremo”.
Por su parte, Villegas recordó que “esos magistrados no son jueces, no tienen. Eso ha hecho que el Constitucional haya estado ensombrecido por la política, como aquella sentencia del Pleno sobre la expropiación Rumasa, muy sonrojante. Algunos juristas creen que el TC debería centrarse únicamente en analizar la constitucionalidad de las leyes y dejar de entrar en los recursos de amparo de los ciudadanos que son inadmitidos la gran mayoría”.
En ese contexto Puchol cree que “la politización del TC es indudable y habria que regenerar la institución con la vuelta a la fórmula de nombramientos inicial, entre juristas de reconocido prestigio que recuperen la credibilidad de la institución y sus resoluciones. En muchos de esos asuntos que el Gobierno lleva al Tribunal de Garantias ya se sabe que el resultado será de 7 a 5”.
Para Portillo el margen de mejora del Tribunal Constitucional es elevado. A su juicio ha perdido un poco el norte respecto a sus fines originarios “el numero de recursos de amparo que se admiten es mínimo. Sin embargo muchos asuntos mediáticos tienen su respaldo en el Tribunal de Garantías, lo que desconcierta y mucho a los ciudadanos. Hay cuestiones de violaciones de derechos fundamentales que al final no se admiten”.
Jueces y cumplimiento de la ley
En este debate se les preguntó si había recibió presiones en el ejercicio de su función, los ponentes negaron ese extremo, aunque en alguna ocasión Portillo recordó que algún compañero le había llamado para conocer la situación de algún asunto, “eso no se puede hacer, lo tenemos prohibido los jueces. Como tampoco podemos dar información de los asuntos a terceros”.
A pregunte de otro juez asistente a este desayuno coloquio, los cuatro ponentes coincidieron en señalar en que ante el conflicto de tener que aplicar l la ley en un asunto que ellos podrían ver de otra forma, al final aplican la ley con todas sus consecuencias. Así lo dijo Fernando Portillo de forma clara “los jueces no somos justicieros. Tenemos que aplicar la ley existente en ese momento. Así funciona el Estado de Derecho y es importante tenerlo en cuenta”.
En la misma línea se manifestó Teresa Puchol, quien se refirió al papel de los jueces de garantes de la Constitución y el ordenamiento jurídico. “Ese es nuestro trabajo, no somos legisladores y respondemos ante el imperio de la ley”, mientras que Manuel Ruiz de Lara recordó que “los jueces podemos interponer distintas cuestiones prejudiciales en el caso que tengamos alguna duda sobre una cuestión normativa. El problema es que hay mucho trabajo en los juzgados y eso quita tiempo para presentar dichas cuestiones prejudiciales”.