- La VIII Jornada Anual sobre Pro Bono en España ha puesto el foco en la relación entre Derecho y salud, abordando retos jurídicos en ámbitos como la infancia, las enfermedades raras o el cuidado
La abogacía pro bono se consolida como una herramienta esencial para mejorar el bienestar de las personas y avanzar hacia un sistema de salud más justo, inclusivo y libre de discriminaciones. La Jornada ha subrayado la importancia de la salud y el sistema de cuidados como ámbitos donde el Derecho puede aportar seguridad, acompañamiento y garantías para las organizaciones que trabajan en primera línea y acompañan a las personas y a sus familiares.
La celebración de la VIII Jornada Anual sobre Pro Bono, organizada por la Fundación Pro Bono España y la Fundación Fernando Pombo, que ha reunido a más de un centenar de profesionales del Derecho, entidades sociales, clínicas jurídicas universitarias y expertos del ámbito académico en la sede corporativa de Clifford Chance en la capital de España (despacho miembro de la Fundación Pro Bono España que ha hospedado la Jornada) para reflexionar sobre el papel de la abogacía pro bono en la garantía efectiva del derecho a la salud.
En un contexto en el que muchas personas en situación de vulnerabilidad encuentran barreras jurídicas que limitan su acceso a diagnósticos, tratamientos, recursos y cuidados, la abogacía pro bono emerge como un instrumento transformador.
A través del asesoramiento jurídico especializado, la abogacía contribuye a reforzar la seguridad jurídica de las organizaciones sociales, a prevenir situaciones de discriminación y a acompañar a las personas en momentos críticos de su vida.
Mesa sobre Salud e Infancia en la que participaron de izda a derecha Leire Larracoechea, Cofundadora y directora ejecutiva de la Fundación Pro Bono España, Susana Añoveros

Office Manager y Coordinadora Pro Bono de Clifford Chance; Mónica Cantón Directora de la Fundación Porque Viven; Pedro Ester, Socio de Derecho Mercantil y Coordinador Pro Bono en Ashurst y Rafael Martínez Director del Área de Urbanismo de MA Abogado Fotos FundaciÓNn Pro Bono España
La importancia de la abogacia unida
Para Leire Larracoechea, Co-founder and Executive Director de la Fundación Pro Bono España, esta jornada ha cumplido las expectativas que se plantearon cuando se diseñó . “Partiendo de realidades sociales muy complejas, como son los cuidados paliativos pediátricos, la leucemia infantil y las enfermedades raras hemos visto hasta qué punto el pro bono puede ser una herramienta esencial y una válvula de escape para las entidades del Tercer Sector que trabajan para estas personas”.
Desde su punto de vista es el momento de hacer un llamamiento a la Abogacia, desde la unidad para poder impulsar estas práctica pro bono con asiduidad en el tiempo que repercute en un sistema de salud más equitativo, mas inclusivo y libre de discriminaciones.
A su juicio “Se trata desde este trabajo que se hace a nivel pro bono fomentar el bienestar de las personas, la equidad en salud, la no discriminación en cuanto al acceso a derechos, a tratamientos y diagnósticos, con independencia de los medios que tengan cada persona. En definitiva, se busca garantizar los derechos independientemente de los medios con los que cuente cada cual”.
Esde su punto de vista, en este entorno el pro bono es una herramienta estratégica que puede ser integrada por las entidades del Tercer Sector. Con ello se logra impulsar su día a día, que cuenten con estas redes de abogacía en todas sus consultas diarias que puedan tener así como en proyectos de alto alcance”.
Sobre este tipo de proyectos la presidenta de la Fundación Pro Bono se refirió en concreto a propuestas legislativas; formaciones de alto nivel o litigios estratégicos que desde su punto de vista “son proyectos de enorme importancia para las entidades y que en ellos pueden contar con el apoyo de nuestra Fundación y toda nuestra red de 62 miembros que son los pilares de nuestra institución”.
Por su parte, Ana Higuera, directora de la Fundación Fernando Pombo, comentaba que “ Hace 15 años contribuí a crear la prestación CUME que ha beneficiado a más de 40.000 familias convirtiéndose en un referente en protección social Hoy me emociona ver a este equipo aportando soluciones para mejorar su sistema en la búsqueda de una dignificación efectiva del cuidado”, De hecho recuerda que España fue el primer país en Europa en dar una respuesta jurídica y humana con la prestación CUME, creada en 2010: una figura legal que permite a los progenitores cuidar de sus hijos sin perder ni el empleo ni el salario.
Según hemos podido saber, la CUME —Prestación para el Cuidado de Menores Afectados por Cáncer u Otra Enfermedad Grave— está regulada en el artículo 190 de la Ley General de la Seguridad Social y en el Real Decreto 1148/2011. Compensa la pérdida de ingresos derivada de la reducción de jornada laboral, que puede oscilar entre el 50% y el 99,9%.
Los requisitos principales incluyen la acreditación médica de la necesidad de cuidados directos, continuos y permanentes; que el menor tenga menos de 23 años (ampliable a 26 en casos de discapacidad severa); y que ambos progenitores trabajen. La solicitud se presenta a través de la empresa, la mutua o el Instituto Nacional de la Seguridad Social, y se concede inicialmente por dos meses renovables. Desde su puesta en marcha, más de 1.358 millones de euros se han destinado a esta prestación, que ha acompañado a familias en circunstancias extremas.
Al mismo tiempo la directora de esta entidad subrayaba este periodista al finalizar el evento que “este año en especial, me quedo con esta imagen: un grupo de abogados, profesores y estudiantes comprometidos con la vulnerabilidad que implica la enfermedad grave de un hijo. Con estas colaboraciones, hacemos crecer nuestro proyecto de fundación, solo podemos estar agradecidos por la confianza depositada en nosotros”.
La importancia de la cooperación institucional
El encuentro ha destacado especialmente el impacto del trabajo conjunto entre la abogacía, el ámbito universitario y las entidades del tercer sector. Esta colaboración permite abordar de forma integral los retos jurídicos asociados a ámbitos tan sensibles como la infancia, las enfermedades raras, el cáncer pediátrico o los cuidados de larga duración.
Gracias a estas alianzas, es posible impulsar proyectos innovadores, mejorar marcos normativos y generar soluciones jurídicas que incidan directamente en la calidad de vida de las personas y sus familias.
Desde estas instituciones recalcan que Lejos de ser una intervención puntual, el pro bono representa un compromiso sostenido en el tiempo que permite a las organizaciones sociales desarrollar su actividad con mayor estabilidad, eficacia y capacidad de impacto social.
Así el trabajo se puede focalizar Desde el diseño de estrategias jurídicas, pasando por el impulso en producción y cambio normativos o de litigios estratégicos, el trabajo pro bono contribuye a eliminar discriminaciones estructurales y a garantizar que nadie quede excluido del acceso a sus derechos por falta de recursos.
Asimismo, la Jornada ha evidenciado el valor de las clínicas jurídicas universitarias como espacios de innovación, investigación y formación, donde estudiantes y profesionales colaboran para dar respuesta a desafíos reales del ámbito de la salud. Esta dimensión formativa refuerza, además, el compromiso de las nuevas generaciones de juristas con una abogacía orientada al interés general.
En este evento han participado, además de representantes de las fundaciones organizadoras, la Fundación Porque Viven, la Fundación Unoentrecienmil, la Federación Española de Enfermedades Raras, abogados del despacho anfitrión, de Gómez-Acebo & Pombo, de Ramón y Cajal Abogados, de Ashurst y de MA Abogados, así como las clínicas jurídicas de universidades Carlos III de Madrid, Pontificia de Comillas (ICADE) y de Alcalá de Henares.
Según nos han comentado los promotores, esta diversidad de actores refleja la riqueza del ecosistema pro bono en España y pone de relieve la importancia de sumar capacidades y conocimientos desde distintos ámbitos para maximizar el impacto social.
El mensaje compartido por los participantes ha sido claro: la complejidad de los retos actuales exige respuestas colaborativas, coordinadas y sostenidas. La defensa del derecho a la salud no puede abordarse de manera aislada, sino a través de redes de cooperación que integren conocimiento jurídico, experiencia social y compromiso institucional.
La Jornada ha concluido con un firme llamamiento a la unidad de la abogacía. Un llamamiento a reforzar el compromiso colectivo con el pro bono como expresión de excelencia profesional y función social de la abogacía. Solo desde la implicación decidida de todo el sector jurídico será posible consolidar una práctica que no solo mejora el funcionamiento del sistema de justicia, sino que contribuye de manera directa a construir una sociedad más equitativa, cohesionada y respetuosa con la dignidad de todas las personas.