Carlos de la Torre cree necesario que la mesa del diálogo social se reactivE. “Hay muchos temas pendientes de resolver”
Hace ya once años que se puso en marcha la Asociación de Directores de Relaciones Laborales (ADirelab), una entidad que vio en aquella otra de Directores de Recursos Humanos (AEDRH) un espejo en la que mirarse. En la actualidad es un referente en el mercado de trabajo con cerca de 400 asociados vinculados al mundo empresarial desde esta vertiente jurídica.
A esa primeras conversaciones que mantuvieron Carlos de la Torre en aquel momento en Baker Mckenzie con Juan Suanzes, socio director de la empresa de recolocación Creo, se unieron otros profesionales con los que había cierta amistad. Alvaro Nuñez y Juan Manuel Cruz, ex directores de relaciones laborales de Acciona, ahora en otros desempeños profesionales, junto a Pablo Taruoni, director de relaciones laborales de El Corte Inglés,
Con posterioridad se incorporaron Juan Gorostidi, ahora exdirector de relaciones laborales del Santander., José Maria Macías, director de relaciones laborales de 3M y Jose Maria Pastor, exdirector de relaciones laborales de Telefonica. A este grupo se incorporaría Antonio de la Fuente, director de relaciones laborales de Indra, hoy en Globalia y actual presidente de Adirelab.
“Al final fuimos nueve los fundadores de Adirelab como señalan las escrituras fundacionales de la entidad de lo noviembre del 2014. Fuimos explicando el proyecto uno a uno para que creciera la asociación. De esta forma el I Congreso Anual lo hicimos en diciembre del 2014, hasta los diez años que han tenido el colofón del X Congreso de Adirelab
En la actualidad Carlos de la Torre es socio de laboral de Andersen y vicepresidente de Adirelab, “a lo largo de estos diez años las relaciones laborales han estado marcados por varios ejes. Uno de igualdad, la diversidad y la inclusión social que ha crecido de forma exponencial. Hay otro relacionado con éste basado en la conciliación y corresponsabilidad. Los permisos por cuidados y por otra índole han crecido mucho, al igual que las suspensiones y las excedencias y reducciones de jornadas. En ocasiones estos temas se han resuelto en los tribunales”.
Junto a estos ejes, De la Torre habla de otro relacionado con la protección de datos de los empleados “desde la LOPDGDD de 2018 ha ido creciendo de forma exponencial los datos personales de ámbito laboral lo que ha generado actuaciones elevadas de la AEPD como regulador por vulneraciones de los derechos a la intimidad de los trabajadores. El problema ahora se va a incrementar con la llegada de la IA Generativa regulada por el RIA europeo”
Para este experto el cuarto eje “seria las consecuencias de laboral del 2012. Esa reforma trato de potenciar la flexibilidad interna y también en alguna medida limitar las indemnizaciones de salida y eliminar los salarios de tramitación. Esa mejora supuso una mejora notable de la competitividad y productividad de las compañías”.
Mesa del Congreso de Adirelab ultimo Patricia Ruiz (UGT), Rosa Santos (CEOE), Jaime Pacheco (CCOO) y Teresa Diez de Terán moderados por Carlos de la Torre mostraron sus divergencias
El dialogo social ha funcionado
Respecto al dialogo social, Carlos de la Torre confiesa que la mesa del diálogo social con Gobierno, sindicatos y patronales empresariales ha sido una etapa de éxitos. “Hemos tenido Acuerdos de Empleo y de Negociación Colectiva (AENC) cada tres años, que ha incluido la presencia y firma de la patronal CEOE y CEPYME y los sindicatos más representativos UGT y CCOO sobre recomendaciones y pautas a seguir en convenios inferiores. Existió una legislación negociada, la mayoría de las normas nacieron en la mesa de diálogo social donde se produjeron grandes reformas”.
Este experto recuerda que “la reforma laboral del 2012 no fue consensuada, pero hubo un goteo de normas en las que si hubo acuerdos. Mencionar la época de la pandemia. Con el Covid se dio un espaldarazo a la negociación y al diálogo social. Se dictaron 88 Decretos Leyes por el Gobierno que se convalidaron en el Congreso se adoptaron con el acuerdo de patronal y sindicatos. Algunos expertos lo calificaron como el derecho laboral en la emergencia. Sin embargo a lo largo de este año tenemos una gran crisis del diálogo social y un gran desencuentro, especialmente entre el Gobierno y la patronal empresarial”.
Respecto a las causas de situación, este jurista que moderó un debate en el último Congreso de Adirelab con estos interlocutores sociales considera que “hay normas de calado ahora donde hay diferencias notables de criterio, entre estos interlocutores. Además se una inestabilidad parlamentaria del Gobierno llamativa y extraordinaria. Ha generado que el Congreso diga no a la reducción de jornada laboral, el Ejecutivo en lugar de girar a los postulados de la patronal y grupos parlamentarios que esa reducción pivote sobre grandes acuerdos sectoriales en la negociación colectiva, ha adoptado defender a ultranza como Gobierno”.
Esta cuestión ha supuesto que “al no poder legislar de manera negociada, legislar por reglamentos de forma unilateral. Creo que es un error. La unilateralidad en las normas laborales supone un ejercicio de autoridad y de exclusión que nos lleva a otros tiempos. Es algo negativo y es un sesgo ideológico equivocado. Al mismo tiempo la experiencia deja claro que las reformas impuestas han tenido menos eficacia y mas dificultades de aplicación. El diálogo social hay que preservar porque garantiza la paz social, las normas llegan al Congreso con una legitimidad relevante. Al mismo tiempo permite buscar equilibrios en textos que se aprueban”.
Consenso en la nueva Ley de PRL
A nivel de ejemplos, Carlos de la Torre, habla de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales “es una ley necesitada de reforma. En su día se aprobó en el Parlamento y tiene rango de ley es muy difícil, salvo en asuntos menores, enmendarla por un reglamento gubernativo. Entre los temas claves de esta norma está el de la salud mental y riesgos psicosociales. Uno de los temas es si estos riesgos pueden ser calificados como enfermedades comunes o profesionales. Creo que el Gobierno y sindicatos no pueden pretender que estos riesgos psicosociales puedan ser calificados como enfermedades profesionales”.
A su juicio, “los temas de salud mental responden a situaciones medicas multicausales y están muy vinculados con enfermedades comunes. Otro cuestión de esta regulación en prevención de riesgo, tiene que ver con la perspectiva de género y de edad. Hay que darse cuenta que las evaluaciones de riesgos tienen que identificar riesgos, factores y medidas preventivas en clave de edad y de género. En sectores industriales la edad puede ser importante y también en clave de género puede haber mucha más que la lactancia y el embarazo para calificar unas medidas preventivas de los riesgos labórales”.
Junto con estos dos elementos, este jurista añade “la cuestión de la digitalización, el uso de la IA y la desconexión digital. En este contexto tanto la IA como la tecnología puede ser un factor de agravamiento de patologías o no. En algunas ocasiones puede servir de ayuda para la gestión remota de los riesgos laborales, que salvo los psicosociales, están muy presentes en los centros de trabajo. La aprobación de la norma es fundamental para que los agentes sociales vuelvan a la mesa del diálogo”.
Imagen final del X Congreso de Adirelab En primera línea el magistrado del TS Social Rafael Lopez Parada, Carlos de la Torre; Antonio de la Fuente, Joaquin Perez, secretario de Estado de Empleo; Unai Sordo de CCOO y Magdalena Valerio, Consejera de Estado
SMI y absentismo otros temas de calado
Para el vicepresidente de Adúrela, más complejo es lograr un consenso sobre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) “si en la futura Ley de PRL quienes tienen que ceder son los sindicatos y Gobierno porque los temas de salud mental y los riesgos psicosociales no deberían ser enfermedades profesionales, en este asunto quien debería ceder es la patronal empresarial. Es cierto que con el tema de la fiscalidad una subida del 7,5%no es tanto aunque hay un desplazamiento importante de costes. Al mismo tiempo se ha demostrado que el impacto en el empleo es casi neutro, en líneas generales, salvo en pequeñas empresas y además porque afecta de una población activa de 22,5 millones de trabajadores, solo a 1,8 millones de trabajadores”.
En su opinión “subir el SMI ese 7,5% que se plantea solo afectaría a un grupo limitado de trabajadores. En cuanto a la desvinculación de esta subida de la compensación y absorción de salarios, al margen que hay un tema legal sobre si se puede hacer o no por reglamento, desde el punto de vista del sentido común y de la protección de los salarios puede tener sentido. A partir de ahí otras cuestiones que están en la mesa relevantes, es el tema del absentismo. Es fundamental que hay puentes de comunicación entre Gobierno, patronal y sindicatos. Hemos visto en este X Congreso de Adirelab como es un problema grave que afecta tanto a la economía como a la productividad e las empresas”.
Carlos de la Torre subraya que “los datos del impacto del absentismo en cifras son espectaculares. Se habla de 81.000 millones de euros de gastos, lo que supone un 5,6% del PIB. Y lo más importante que un millón y medio de trabajadores a diario no van a trabajar. Ahí la cuestión está es que estas cifras se interpretan como absentismo patológico o no justificado. No es correcto, porque el absentismo a nivel general está en la gente con IT. Esto supone que tienen la luz verde de los servicios médicos para no ir a trabajar. Lo que sucede es que ha crecido de forma exponencial bastante las bajas médicas por salud mental que es un concepto jurídico indeterminado y difícil de valorar”.
El problema que señala este experto “es que en muchas ocasiones esas bajas se prologan durante meses. Las dolencias de las algias musculoesqueléticas como un conjunto de dolores que afectan a los músculos, huesos, tendones, ligamentos y articulaciones también han crecido mucho. Ahora mismo está sobre la mesa como gestionar de forma distinta a la actual el absentismo en España. Es un problema estructural. Nos jugamos el Estado de bienestar porque genera un lastre de competitividad y productividad notable respecto a países de nuestro entorno europeo. Triplicamos el absentismo de países como Italia y Francia”
Como conclusión general “como puede verse hay temas claves en las actuales relaciones laborales que deben hacer progresar la mesa de diálogo social. Una de esas iniciativas son las propuestas de altas de las Mutuas aunque tengan que ser confirmadas por los médicos del INSS, que ahora solo está en trastornos musoesqueléticos, Supondría una reforma legal técnica del articulo 82.4 de la Ley General de Seguridad Social, y otra son las altas progresivas para que en determinadas patologías se permitan la incorporación gradual de un trabajador a su puesto de trabajo, cobrando una parte de prestación de IT y otra salarial”.
