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  • Por grandes sectores económicos, la industria lidera el absentismo con el 7,4% de las horas pactadas, seguido de los servicios (7%) y la construcción (5,5%)

Desde 2013, el absentismo laboral sin justificación ha experimentado un notable incremento, pasando del 3,8% de las horas acordadas al 7% en la actualidad, según destaca un análisis de Randstad Research. Este informe también señala un crecimiento en el absentismo por incapacidad temporal (IT) en este periodo, desde el 2,3% hasta el 5,5%.

Según explicó Juan Roca, presidente de AMAT, en la Asamblea General de esta entidad, celebrada en CEOE el pasado mes de junio , durante este año 2025 “el coste del absentismo laboral derivado de contingencias comunes crecerá en torno al 10%, superando los 32.000 millones de euros. Asimismo, el número de procesos iniciados de estas bajas laborales crecerá más de un 6%, superando los 9,2 millones”.

A este respecto, Roca indicó la necesidad de diseñar propuestas que contribuyan a reducir estas cifras con carácter de urgencia y se fijó como prioridad empresarial “la reducción del número de procesos de baja de corta duración iniciados, el acortamiento de la duración innecesaria de las bajas y la eliminación de la bolsa de procesos con una duración superior a los 365 días, que ya superan los 210.000, casi cinco veces más que los existentes justo antes del inicio de la pandemia en 2020,lo que resulta perentorio” .

En la Asamblea general de AMAT que tuvo lugar en la CEOE este mes de junio, se habló y mucho del absentismo. Las intervenciones de Juan Roca, director general de la patronal de las mutuas, y Antonio Garamendi, presidente de CEOE ahondaron en el problema

Por su parte, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, puso el acento en el perjuicio que estas bajas laborales están generando a la productividad y a la competitividad empresarial: “Genera costes inasumibles que afectan directamente la competitividad de las empresas e impactan de forma negativa en su eficiencia, en su rentabilidad y en el propio clima laboral”.

Asimismo, Garamendi insistió en que el absentismo es un “mal endémico” que deja “en la cuerda floja” a muchas empresas, especialmente a las pymes. Durante la junta hizo hincapié en que, aunque el problema de los accidentes y enfermedades no laborales no está en las empresas, sí pueden y deben contribuir a preservar y mejorar la salud de los trabajadores que lo necesiten, como ya hace en la mayoría de ellas.

También insistió en que tampoco se puede criminalizar a los trabajadores cuando la gran mayoría están sufriendo las consecuencias de las ineficiencias del sistema de gestión de estas prestaciones públicas.

Estudio a fondo de Randstad

Por su parte, Randstad, la empresa de talento número 1 en España y en el mundo, ha realizado un análisis de los datos de absentismo (absentismo por IT y absentismo no justificado) con datos desde 2008 hasta el segundo trimestre de 2025 y en el que se refleja que la ausencia al puesto de trabajo se ha duplicado desde los mínimos marcados en el año 2013.

Así, en una primera etapa, de 2008 a 2013, el absentismo poco a poco va reduciéndose hasta el mínimo histórico marcado en el tercer trimestre de 2013 del 3,8% en el general y del 2,3% en el IT. A partir de aquí, aunque de forma más o menos contenida, aumenta ligeramente hasta dispararse como consecuencia del Covid-19, al pasar del 5,2% de finales de 2019, justo antes del estallido de la crisis sanitaria, al 7% actual.

En el caso del absentismo por IT, es decir, el que cuenta con una baja médica, ha pasado del 3,8% de las horas pactadas del último trimestre del 2019 al 5,5% de la actualidad.

Una vez concluida la pandemia, y con los picos propios de una crisis sanitaria, la pérdida de horas de trabajo por la falta del profesional en su puesto de trabajo lejos de suavizarse se ha mantenido en niveles elevados. De hecho, marcó máximos históricos en el primer trimestre de 2022, en un repunte de contagios de Covid-19, al llegar al 7,1% en el general y el 5,7% en el IT.

Actualmente, las tasas no están lejos de esos niveles (7% en el general y 5,5% en IT) y, en consecuencia, puede afirmarse que el absentismo prácticamente se ha duplicado desde los mínimos de 2013: la tasa general roza el doble y la de IT supera con holgura esa proporción.

“El absentismo laboral se disparó durante la pandemia y, lejos de remitir una vez superada la crisis sanitaria, se ha mantenido en unos niveles elevados, lo que constituye un problema grave para las empresas españolas, con un impacto directo sobre la productividad y los costes empresariales, y perjudicando la competitividad”, señala Valentín Bote, director de Randstad Research.

Valentin Bote es director de Randstad Research, entidad que acaba de presentar un estudio sobre este problema que acucia a muchas empresas

Problema de gestión

Patricia Ruiz, secretaria de Salud Laboral de UGT, considera que en esta situación deben implicarse los tres Ministerios afectados: Sanidad, Seguridad Social y Trabajo, “porque no es un problema de prestaciones, sino de gestión. Desde la pandemia los trastornos de la salud mental son evidentes, bajas laborales que tienen que ver con el estrés o la ansiedad se han incrementado desde el 2016 en un 120%, y desde la pandemia en un 72%. Eso debe hacer que se actualice el listado de enfermedades profesionales, la última vez que se hizo fue en el 2006 para incluir esas enfermedades derivadas de trastornos mentales”.

Desde el Ministerio de Trabajo se indica que el 30% de las bajas laborales por salud mental están originadas en los centros de trabajo: “Se trata de realizar esa actualización para que desde la prevención y las mutuas se establezcan procedimientos para frenar esta lacra”. A su juicio es mejor no hablar de fraude: “Las empresas y las administraciones públicas no están protegiendo a las personas de los nuevos riesgos. Ahí tenemos que citar los riesgos digitales, de perspectiva de género, de la salud mental y de los que se generan en las pymes con accidentes laborales que generan bajas. El 74% de los accidentes mortales suceden en las pymes” comenta

En este escenario, Ruiz es consciente de la necesidad de actualizar la Ley de Prevención de Riesgos laborales que data de 1995 “para una mejor gestión de las IT, que se han incrementado. Sobre estas bajas, sindicatos y patronal desde el V Acuerdo de Empleo y Negociación Colectiva (AENC), de mayo del 2023, donde adquirimos el compromiso que cualquier baja por IT producida por algún trastorno musco esquelético tendría que ser atendida por las mutuas colaboradoras. Se trataba de logar una recuperación mejor y bajas más cortas. El AENC se ratificó en julio del 2024 no se ha podido desarrollar aún”.

¿Porque aumenta el absentismo?

Desde Randstad apuntan que el aumento del absentismo desde la pandemia se debe a una combinación de factores, como el aumento de las bajas relacionadas con la salud mental. “A ello se suma la saturación del sistema sanitario, lo que alarga las bajas, y un cambio cultural que ha normalizado no acudir al trabajo sin estar en plenas condiciones, configurando un escenario en el que las ausencias son más frecuentes y de mayor duración”, explica Bote.

Desglosado por los grandes sectores económicos, el 7% de absentismo general del segundo trimestre de este año 2025 se corresponde con el 7,4% en el caso de la industria, seguido del 7% en el caso del sector servicios y del 5,5% en la construcción. En el análisis del absentismo por IT (5,5% en el segundo trimestre de este año), los datos varían desde el 5,7% en la industria, al 5,5% en los servicios y al 4,6% en la construcción.

Entre las grandes actividades que desde 2008 han experimentado un importante repunte del absentismo se encuentra los servicios de comidas y bebidas (restauración), que ha pasado de un absentismo general del 3,1% de 2008 al 6,1% en la actualidad y del 2,5% al 5% en IT, y el comercio al por menor, que ha pasado del 4,6% al 7% en el general y del 3,3% al 5,7% en el caso del IT.

Otras actividades con un peso importante en la economía que históricamente han presentado un gran absentismo y que, incluso, lo han elevado son la sanidad (8,2% en 2008 al 10,3% en la actualidad en absentismo general), la industria metalúrgica (del 6,3% al 9,7%) y la administración pública (del 6,7% al 8,6%).

Finalmente, otras grandes áreas analizadas con elevados niveles que no se reducen son la industria de la alimentación (del 5,2% en 2008 al 7,9% en la actualidad en el absentismo general), la industria textil (del 5,2% al 6,9%), la construcción de edificios (del 3,5% al 5,6%), la industria química (del 5,5% al 6,4%) y, finalmente, la fabricación de maquinaria y equipos (del 4,5% al 6%).

Por comunidades autónomas, Cantabria y Canarias son las que registraron un mayor absentismo en el segundo trimestre de 2025, con un 9,2% y 8,8%, respectivamente. Tras estas dos comunidades, se sitúan País Vasco (8,6%), Galicia (8,4%) y Asturias (8,1%), todas ellas muy por encima de la media del conjunto del mercado laboral. Los menores niveles de absentismo se dieron en Baleares (5,5%), Comunidad de Madrid (6,1%), La Rioja (6,1%) y Comunidad Valenciana (6,4%).

En líneas generales, Canarias, Extremadura y Asturias lideran el incremento histórico del absentismo desde 2008. Canarias ha pasado del 5,3% del 2008 al 8,8% del segundo trimestre de este año, mientras que Extremadura ha pasado del 4,3% al 6,8% y Asturias del 5,1% al 8,1%. Finalmente, también se registran tasas constantes de absentismo altas en las regiones del norte de España, como el País Vasco o Navarra, como consecuencia del fuerte componente industrial de su mercado laboral.