- Formarán parte del Observatorio representantes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Sanidad, las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME, y los sindicatos Comisiones Obreras y UGT
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha anunciado que tiene previsto poner en marcha de manera inminente un Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal, con objeto de mejorar la salud y la recuperación de los trabajadores y, por otro, promover una gestión más eficaz de esta prestación del sistema de Seguridad Social, según el Departamento.
Así mismo, con esta medida, también se pretende monitorizar la situación de la incapacidad temporal de forma concertada con agentes sociales, Ministerio de Sanidad y comunidades autónomas.
El absentismo laboral y la gestión de las bajas están en el ojo de huracán las últimas semanas tanto por el coste asociado que tienen, como por la pérdida de productividad y de horas de trabajo que supone, en un contexto de escasez de personal e inexorable envejecimiento de la población.
En este sentido, el Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal, regulado en una orden ministerial que empezará a tramitarse de inmediato mediante una consulta pública previa, se configurará como un órgano técnico estratégico de análisis adscrito a la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones con carácter permanente y guiado por criterios científicos.
Los objetivos generales del Observatorio serán los de analizar de forma sistemática la Incapacidad Temporal en España; mejorar la eficacia, equidad y calidad de su gestión; detectar tendencias, riesgos y buenas prácticas, y apoyar el diseño de políticas públicas basadas en la evidencia.
Por ello, entre sus funciones, además de ejercitar las competencias decisorias que se le encomienden, estarán las de efectuar propuestas o emitir informes preceptivos que deban servir de base a decisiones de otros órganos administrativos, o de seguimiento o control de las actuaciones de otros órganos de la AGE.
Formarán parte del Observatorio representantes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Sanidad, las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME, y los sindicatos Comisiones Obreras y UGT.
Los expertos consultados por este medio señalan lo oportuno de la puesta en marcha de esta entidad. Al mismo tiempo coinciden en que la incapacidad temporal es una prestación compleja en la que participan la Seguridad Social, como entidad gestora que asume el reconocimiento y el pago; los Servicios Públicos de Salud autonómicos, cuyos médicos emiten los partes; las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social; y las empresas, que actúan en la promoción de la salud laboral.
Debe tener un enfoque práctico
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Carlos de la Torre espera que la iniciativa tenga un enfoque práctico “el gasto público en IT se ha disparado y triplicado desde 2014 por la incidencia y duración de los procesos y por extensión los costes económicos de las empresas son exponenciales y se disparan sin freno” (Andersen) |
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Carlos de la Torre, socio de laboral de Andersen y vicepresidente de Adirelab, subraya que su entidad valora muy positivamente el Observatorio estatal de IT por su composición plural con 6 actores: Sanidad / Seguridad Social / CEOE / CEPYME / UGT y CCOO. No obstante tan importante es el análisis de los problemas de la IT como las propuestas de soluciones.
Desde su punto de vista, las propuestas deben de ser con un enfoque 360 y ambiciosas, para continuación enumerar cuatro iniciativas concretas. La primera, mejoras de gestión sanitaria (listas de espera) del Sistema Nacional de Salud y de las 17 CCAA que tiene los servicios transferidos. También reclama mejoras de gestión de prestaciones por la Seguridad Social, así como un tercer elemento mejoras del marco legal para regular las altas médicas progresivas y dar más intervención a las Mutuas y como cuarta mejoras en los convenios para rediseñar los complementos del 100% de la IT que son incentivos que penalizan el retorno y las altas médicas.
Al mismo tiempo revela que en este Observatorio, no están las Mutuas. Desde su punto de vista, : en el Observatorio de la IT debería haber tres focos en el análisis y mejora de casos: En primer lugar habla de los casos de reiteración; un segundo grupo sería los Casos de salud mental y un tercero sobre algias.
A su juicio, “en la negociación colectiva se debería vincular el abono de los complementos de IT a un umbral o índice en la empresa razonable (menos del 3%) e incluso analizar la limitación legal de estos complementos para nuevos convenios tras el fin de su vigencia”.
Para De la Torre “el gasto público en IT se ha disparado y triplicado desde 2014 por la incidencia y duración de los procesos y por extensión los costes económicos de las empresas son exponenciales y se disparan sin freno”.
Como colofón final nos indica que “Andersen recomienda a las empresas constituir comités de absentismo o nombrar agentes de absentismo en cada empresa y medir internamente el absentismo para desplegad un plan de acciones preventivas y correctoras que alcance a toda la organización y todos los procesos de RRHH y a la propia cultura corporativa”.
El informe de la AiReF lo ha precipitado

Estela Martin considera que “urge en mi opinión una visión global tanto el absentismo como también del propio procedimiento de gestión de la incapacidad temporal” (SINCRO)
Por su parte, Estela Martin, abogada y dircom de Sincro, presidenta del sección de Igualdad del ICAM; considera que el anuncio de la puesta en marcha de este Observatorio se debe fundamentalmente al reciente informe de la AIReF, que hace saltar todas las alarmas y pone el foco en la necesidad de reforzar el control sobre las prestaciones de IT. La incapacidad temporal (IT) constituye una de las principales prestaciones del sistema de bienestar español y representa el segundo mayor componente del gasto de la Seguridad Social, con un desembolso de 16.500 millones de euros en 2024, solo superado por las pensiones.
A su juicio, “es difícil saber realmente si el funcionamiento de este Observatorio realmente va a servir o no para atajar el problema del absentismo porque además, primero tiene que arrancar y luego empezar a trabajar. Una cosa son los objetivos teóricos que persiga el Observatorio y otra muy distinta que realmente se consigan articular medidas concretas, claras y medibles para afrontar el problema de la incapacidad temporal en España”.
Para esta jurista “estamos hablando de un problema de fondo, que lleva años arrastrándose y que, especialmente desde la pandemia, se ha agravado. Además, las posturas sobre el absentismo y la gestión de la incapacidad temporal de Gobierno, patronal, sindicatos, mutuas... están muy alejadas hasta el punto de que es difícil incluso conseguir un consenso sobre qué debe considerarse o no como absentismo”.
Estela resalta que ” luego hay otros problemas de fondo como el hecho de que la gestión de riesgos psicosociales en las empresas, a nivel general, sigue siendo una gran asignatura pendiente y una deficiente o inadecuada gestión de estos riesgos redunda directamente en el aumento de las bajas debidas a problemas de salud mental (estrés, ansiedad...), entre otros”
“Sin embargo, también es cierto que por el otro lado, aumentan los supuestos de bajas fraudulentas y vemos cada vez más empresas planteándose recurrir a detectives para realizar seguimiento de empleados y desde mi percepción (aunque por supuesto sería deseable tener datos) tengo la sensación de que están aumentando las sentencias declarando procedentes despidos por simulación de la baja o fraude durante la baja”, comenta
En su opinión, “en el absentismo y las bajas por IT influyen muchos factores: desde el clima laboral a la falta de medidas de conciliación de la vida personal, familiar y laboral, al estilo de liderazgo, el trabajo precario, los bajos sueldos... pero ni se puede culpar a los empresarios de todo el problema del absentismo ni tampoco culpabilizar a todas las personas trabajadoras y convertirlas en "sospechosas" de abusar de las bajas.”
Desde su punto de vista “urge en mi opinión una visión global tanto el absentismo como también del propio procedimiento de gestión de la incapacidad temporal, el papel de las mutuas, la forma en la que los médicos expiden los partes de baja y de confirmación, llegar a un consenso sobre qué debe o no considerarse como absentismo e incidir en la fundamental importancia de que las empresas cumplan sus obligaciones en materia de PRL y gestión de riesgos psicosociales y ahondar en el concepto de salud y bienestar laboral porque creo que aquí tenemos un amplio margen de mejora”.
“ Y para eso, sería importante un grupo de trabajo multidisciplinar de expertos técnicos y no políticos y conseguir un consenso mínimo, con unos indicadores y unas medidas claras y definir un timing (x medidas en x tiempo con el objetivo de conseguir reducir en x el porcentaje de absentismo y/o la reducción de los procesos de IT), comenta esta jurista
El riesgo para esta abogada es que “sin eso, podremos tener uno o cinco "observatorios" que probablemente seguiremos sin conseguir avances reales para atajar un problema que, lejos de mejorar, sigue agravándose y supone un enorme coste tal y como refleja el informe de la AIReF”, advierte esta experta.
El absentismo empieza en la organización del trabajo
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Javier Benavente, presidente de Vivofácil, advierte que “centrar el debate únicamente en el control de la IT implica tratar el síntoma sin abordar la causa" |
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Para Javier Benavente, presidente de Vivofácil la creación del Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal es una iniciativa necesaria. Mejorar el análisis, la coordinación institucional y la gestión de las bajas laborales resulta clave en un contexto donde el absentismo se ha convertido en un problema estructural con impacto económico, organizativo y social. “Sin embargo, si el foco se limita exclusivamente a la Incapacidad Temporal (IT), el diagnóstico llegará tarde”.
“Desde Vivofácil hemos presentado recientemente un estudio inédito en España que complementa la aproximación normativa y estadística habitual: escuchar directamente a las personas trabajadoras. Más de 3.000 encuestas y 750 participantes en focus group han respondido a una pregunta esencial: ¿por qué no vas al trabajo?”
En su opinión, la principal conclusión obliga a replantear el enfoque tradicional. Más del 70 % del absentismo no tiene su origen real en la enfermedad, sino en causas personales, familiares y emocionales. Solo el 29 % de las horas de ausencia están directamente vinculadas a procesos de IT. El resto responde a responsabilidades de cuidado, agotamiento emocional, ansiedad, estrés, falta de tiempo o dificultades de conciliación.
Para este experto, el absentismo no empieza el día que alguien falta; empieza cuando la organización del trabajo deja de encajar con la vida real. Cuando la sobrecarga se cronifica, la desconexión resulta imposible o cualquier incidencia personal se convierte en un problema irresoluble dentro de la jornada laboral, el sistema ya está fallando, aunque todavía no exista una baja médica.
Benavente señala que “nuestro estudio identifica tres palancas preventivas básicas. La primera es la flexibilidad, entendida de forma realista y adaptada a cada empresa, departamento y turno. No existen soluciones uniformes. La segunda consiste en facilitar servicios que ayuden a la vida personal y familiar de toda la plantilla, con un marco fiscal que incentive su implantación y convierta a las empresas en aliadas estratégicas del Estado en la reducción del absentismo. La tercera es el trato individualizado y la escucha activa, acorde a las circunstancias personales actuales. Cuando una persona no se siente atendida, aumenta la probabilidad de ausencia o abandono, con el consiguiente incremento de rotación y costes asociados”.
Para este experto, centrar el debate únicamente en el control de la IT implica tratar el síntoma sin abordar la causa. El Observatorio será útil si mejora la gestión sanitaria, reduce listas de espera y acorta procesos prolongados. Pero resultará insuficiente si no incorpora una visión preventiva y organizativa del absentismo, en la que empresas, mutuas, servicios de salud y agentes sociales actúen antes de que la baja se produzca.
Para el presidente de Vivofácil, el estudio demuestra además que el apoyo percibido por parte de la empresa funciona como un factor protector. Las personas que sienten respaldo real se ausentan menos. Las organizaciones que han implantado medidas efectivas de conciliación, flexibilidad y apoyo práctico han reducido el impacto económico del absentismo entre un 15 % y un 50 %, al tiempo que mejoran clima laboral, rotación y productividad.
“El absentismo no se corrige desde la sospecha ni desde un enfoque sancionador. Tampoco culpando de forma indiscriminada. Se previene cuando la empresa decide cuidar la vida de sus personas”, comenta
Javier Benavente subraya que “si el nuevo Observatorio quiere ser realmente transformador, deberá ampliar su mirada más allá de la Incapacidad Temporal y abordar las causas organizativas y sociales que explican la mayoría de las ausencias. Ahí se encuentra hoy la verdadera palanca de mejora del sistema”.