En la imagen los directivo del Circulo de Empresarios Miguel Iraburu y Juan Manuel Nin, junto a la presidenta de la APIE, Macarena Muñiz. El estudio subraya como el entorno regulatorio, los costes laborales y el intervencionismo del Gobierno preocupan a los empresarios (Foto Círculo de Empresarios)
- El Circulo de Empresario destaca que los principales obstáculos a los que se enfrentan los empresarios son los costes laborales (50,6%) y las cargas burocráticas (48,3%), Mas de la mitad de los encuestados planea aumentar la inversión en ciberseguridad, inteligencia artificial y digitalización.
Las empresas españolas siguen percibiendo un deterioro generalizado del entorno de negocios y la competitividad nacional. El Círculo de Empresarios junto a la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) ha hecho públicos este martes los resultados de su Encuesta Empresarial Círculo 2025, un estudio que evalúa la percepción de cerca de 400 empresarios españoles sobre la situación económica y sus perspectivas, así como de los efectos de la actual política económica en la competitividad y las decisiones empresariales.
La encuesta ha sido presentada por Juan María Nin, presidente del Círculo de Empresarios y Miguel Iraburu, presidente del Grupo de Trabajo que ha elaborado la encuesta. En la encuesta han participado 370 empresas de diversos tamaños y sectores de actividad. Entre ellas predominan las del sector servicios y la mayoría son pequeñas y medianas empresas.
Además de los empresarios del Círculo, también han colaborado las siguientes entidades: Círculo de Empresarios de Galicia, Cercle d´Economia de Mallorca, Círculo Empresarial Leonés, Club de Exportadores e Inversores, Círculo de Empresarios de Gran Canaria, Institución Futuro de Navarra, Observatorio Económico de Andalucía, CESUR, Fundación Conexus, AEGAMA y Madrid Foro Empresaria.
El Círculo de Empresarios ha detectado un aumento del malestar de las empresas con el Gobierno y considera que “quizá sería conveniente” convocar elecciones generales si no se aprueba los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2026. El mensaje lo ha trasladado su presidente, Juan María Nin, durante la presentación de la última edición anual de la Encuesta Empresarial de la asociación.
“Los Presupuestos son un instrumento de calidad democrática”, ha afirmado Nin. “Un año si ellos se entiende. Dos años sin Presupuestos es mala señal. Pero con un tercero, quizá sería conveniente plantearse elecciones”, ha afirmado. También ha lamentado que los socios parlamentarios del Gobierno no sean “muy solidarios ni muy colaboradores”.
Demasiada burocracia y menos productividad
Según los resultados arrojados por la encuesta, las empresas detectan que se ha producido un empeoramiento de factores clave como la excesiva intervención gubernamental en actividades empresariales (91,6%), la falta de transparencia en decisiones públicas (89,4%) y el deterioro de la calidad institucional (85,9%) y de la inseguridad jurídica (84,1%).
Además, la baja productividad y la incertidumbre geopolítica siguen siendo los principales desafíos para la economía española. A pesar de ello, más de dos tercios de los encuestados esperan que la evolución de su sector se mantenga o mejore en 2025 y 2026. De hecho, casi el 50% de los encuestados espera una mejora de su facturación, aunque menos de un 20% prevé un aumento de sus márgenes.
Los principales obstáculos a los que se enfrentan los empresarios son los costes laborales y las cargas burocráticas (48,3%), siendo el entorno regulatorio y burocrático el principal freno al crecimiento para aproximadamente el 74% de las empresas. El encargado de elaborar el informe, Miguel Iraburu, ha avisado de que “las empresas se están encontrando con que se enteran de cuestiones que les afectan por lo que leen en los medios de comunicación”.
Por otro lado, la valoración general del impacto en la economía española de las últimas medidas de política económica es negativa, especialmente en el caso de las relacionadas con el aumento de la presión fiscal y la no deflactación de las bases imponibles del IRPF (95,1% vs. 93,6% en la encuesta de 2024). Los encuestados también mostraron un elevado consenso acerca del impacto perjudicial de los nuevos aranceles (94,5%)
La percepción sobre la actividad económica española en 2025 ha empeorado ligeramente respecto a la reportada en 2024. El 47% de los encuestados se muestra pesimista, casi 10 p.p. más que en la encuesta anterior. La visión negativa es aún más acentuada de cara a 2026, con más de la mitad de entrevistados que prevén un deterioro de la situación, frente a solo el 13,5% que espera una evolución favorable.
Un golpe de timón de políticas públicas
En el prólogo del estudio Juan Manuel Nin, presidente del Círculo de Empresarios subraya que “el contexto exige ese esfuerzo. La fragmentación geopolítica, las nuevas barreras comerciales y la disrupción tecnológica –con la inteligencia artificial como acelerador de ciclo– elevan la incertidumbre, pero también abren espacio a quienes se anticipan”
Desde su punto de vista “el mensaje de los empresarios es coherente: necesitamos un marco estable y previsible, reglas claras que favorezcan productividad y competitividad, una apuesta sostenida por educación y talento, y políticas que impulsen innovación, emprendimiento y crecimiento empresarial.
Para este dirigente empresarial “es tiempo de pactar lo esencial. Para avanzar, hace falta política en su mejor sentido: acuerdos. Recuperar la cultura de la negociación entre Gobierno y Oposición, empresas y trabajadores, sociedad civil y academia. Hay reformas pendientes –laborales, educativas, regulatorias, fiscales– que deben llegar a tiempo si queremos crear un entorno de crecimiento económico sostenido, con empleo de calidad y un Estado social de Derecho y libertades financieramente robusto”
En definitiva se trata de “menos ruido y más ejecución: presupuestos racionales, evaluación del gasto, seguridad jurídica y una Administración que promueva y acompañe, no que obstaculice”.
Entre los principales desafíos para la economía, el 74% de los encuestados resalta la baja productividad, que se sitúa entre un 10% y un 15% por debajo de la media europea desde 2008, y el 62,8% la elevada incertidumbre geopolítica global. Además, el 47,5% destaca el aumento de las restricciones comerciales a escala global, debido al aumento de los aranceles a las importaciones por parte de Estados Unidos.
En línea con lo anterior, más del 90% de las empresas destacan el impacto negativo en el entorno de negocios del aumento de las barreras al comercio internacional (93,9%) y de la intensificación y aumento de la frecuencia de los conflictos globales (90,7%). Un 86,4% muestra inquietud ante la desinformación y su impacto en la confianza de las instituciones. Respecto al impacto que pueda tener el avance de la Inteligencia Artificial (IA), el 76% lo valora positivamente
Absentismo laboral es otro lastre
Otros temas que preocupan a los encuestados son el absentismo laboral, la fiscalidad o la incertidumbre política. La atracción y retención de talento y el control de costes son las prioridades de gestión para 2025, así como la innovación en productos y servicios y la transformación digital. De hecho, más de la mitad de las empresas planea aumentar la inversión en ciberseguridad, inteligencia artificial y digitalización.
En relación con la Inteligencia Artificial, más del 90% de las empresas cree que mejora la eficiencia del trabajo, el 50% cree que ayuda a la diversificación de mercados y productos/servicios y aumenta los márgenes. En la actualidad su uso se concentra en actividades de consulta y búsqueda de información, análisis y tratamiento de datos y elaboración de documentos y contenidos audiovisuales.
Por otro lado, Lls empresas demandan urgentemente reformas estructurales en fiscalidad, simplificación administrativa y gestión de fondos europeos. Las prioridades de política económica incluyen el ajuste de cuentas públicas mediante contención del gasto, un marco fiscal impulsor de la actividad y reducción de carga reguladora.
En cuanto al análisis del gasto público en España, los resultados de la encuesta reflejan un alto grado de escepticismo: más del 90% considera que la gestión del gasto público en España no es eficiente.
Para revertir esta situación, las empresas señalan dos prioridades clave para mejorar la eficiencia de la Administración Pública: la simplificación y mayor agilidad burocrática (75%) y la potenciación de la evaluación de la eficiencia del gasto y de las políticas públicas (60%). En materia fiscal, casi el 80% reitera que la carga impositiva actual es perjudicial para la competitividad.
Los encuestados demandan reformas impositivas concretas enfocadas en mejorar la competitividad, destacando como principales prioridades los incentivos fiscales a la inversión (72%) y la reducción de las cotizaciones sociales a cargo de la empresa (65%). Respecto a la educación, se valora muy positivamente el impulso de la FP y la formación dual.
En cuanto a la innovación, los empresarios se muestran a favor de una mayor colaboración universidad-empresa en investigación y el fomento de la investigación aplicada con proyectos de financiación y colaboración público-privada.
Finalmente, consideran que la experiencia con los Fondos Next Generation EU sigue siendo deficiente: el 75% de los encuestados describe su gestión como mala/muy mala y más del 60% de las empresas no ha solicitado los fondos europeos, ya sea porque su sector no está incluido en las políticas palanca o por la complejidad de los trámites administrativos. Los principales destinos en caso de obtener fondos son la mejora del nivel de digitalización de las empresas y el inicio o impulso de la I+D+i.