En el acto de apertura de este XXXI Congreso de Derecho Sanitario, , Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial, ha destacado en la inauguración del Congreso “la creciente necesidad de reforzar la seguridad jurídica en la práctica médica ante nuevas amenazas, incluyendo el impacto de la IA en el razonamiento clínico”.
- En un contexto en el que ha cambiado la relación médico y paciente, el objetivo de gobernanza común en salud, fue uno de los ejes del XXXI Congreso Nacional de Derecho Sanitario
La construcción de un marco común europeo en materia de salud avanza a un ritmo sin precedentes. Dos grandes hitos en la colaboración entre estados miembros como son la implementación del Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS) y el desarrollo del Tratado Internacional de Pandemias, acompañados de la irrupción definitiva de la IA en el entorno de la salud, están avocando a una profunda transformación del derecho sanitario configurando un nuevo escenario jurídico y sanitario que exige reflexión, coordinación y gobernanza.
En este entorno, el XXXI Congreso Nacional de Derecho Sanitario, ha reunido bajo el lema Europa, marco jurídico para el siglo XXI, a expertos, administraciones públicas, juristas, clínicos, investigadores y representantes de pacientes de toda España y del espacio europeo, para debatir sobre los retos a los que se enfrentan los sistemas de salud de los diferentes países con la innovación, la sostenibilidad y la equidad en el foco.
En un contexto marcado por la reciente pandemia internacional, el auge regulatorio a escala europea y la necesidad de fortalecer los sistemas de salud, el Congreso ofrece el marco de trabajo idóneo en el que abordar los pilares que determinarán el futuro del derecho sanitario en el continente.
Una Europa más preparada ante desafíos globales
El análisis sobre el Acuerdo Internacional de Preparación y Respuesta frente a Pandemias reunió a figuras clave del ámbito jurídico y sanitario, que analizaron el alcance y los límites del tratado impulsado desde la OMS. Las exigencias legales para su implementación y la necesidad de que los Estados miembros integren estos compromisos en sus sistemas nacionales fueron también motivo de debate.
El presidente de la Organización Médica Colegial, Tomás Cobo, ha destacado en la inauguración del Congreso “la creciente necesidad de reforzar la seguridad jurídica en la práctica médica ante nuevas amenazas, incluyendo el impacto de la IA en el razonamiento clínico”. Cobo ha subrayado “la importancia de foros como este para debatir y consolidar principios que garanticen la atención al paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario público, universal y gratuito”.
Asimismo, ha recordado que “este modelo se sustenta en tres leyes fundamentales: la Ley de Autonomía del Paciente (41/2002), la Ley de Cohesión del Sistema Nacional de Salud (16/2003) y la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (44/2003), pilares que han asegurado la gobernanza y la equidad en la asistencia durante más de dos décadas”.
El interés despertado puso de relieve que las crisis sanitarias requieren un marco jurídico claro, mecanismos ágiles de cooperación entre Estados y capacidades reforzadas de vigilancia, respuesta y coordinación.

Mesa organizada por la aseguradora AMA, con su directora general, Raquel Murillo, como moderadora, donde se habló de los retos derivados de la IA
El desafio de la IA en el sector sanitario
A.M.A. Grupo, la mutua de los profesionales sanitarios organizo una mesa titulada “Europa, marco jurídico para la salud del siglo XXI”, fue moderada por Raquel Murillo. Directora General de Agrupación Mutual Aseguradora (A.M.A.) y Directora del Ramo de Responsabilidad Civil, quien subrayó en su intervención que la digitalización y la inteligencia artificial “han dejado de ser una cuestión de futuro para convertirse en ejes estructurales del presente sanitario”. Murillo Solís destacó que la adopción de estas herramientas exige “un equilibrio entre innovación, seguridad jurídica y protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos”.
La Directora General de la mutua recordó que la interoperabilidad, la calidad de los datos y la necesaria homogeneidad de los sistemas serán claves para el nuevo modelo digital europeo, especialmente tras la aprobación del Reglamento del Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS). “Los beneficios son enormes, pero también los riesgos. Por eso necesitamos marcos regulatorios rigurosos que garanticen un uso responsable de los datos de salud, la fiabilidad de los algoritmos y la seguridad del paciente y del profesional sanitario”, señaló.
El panel de ponentes estuvo integrado por Juan Fernando Muñoz, Secretario General de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud (Ministerio de Sanidad); Carlos Peña , cardiólogo clínico y Coordinador de la Unidad Cardíaca del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela; Ignasi Oliver, Data Manager de ISDIN; y Joaquín Cayón, Jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud de Cantabria y Director del Grupo de Investigación en Derecho Sanitario de IDIVAL–Universidad de Cantabria.
Los ponentes abordaron cuestiones clave como la protección del dato sanitario, la transparencia de los sistemas de IA, la responsabilidad profesional ante herramientas de soporte clínico y el potencial científico derivado de bases de datos estructuradas. Coincidieron en la oportunidad que supone este momento para Europa y para España, siempre que se garantice la confianza social en el uso de los datos y la seguridad del paciente.
El Secretario General de Salud Digital centró su intervención en la Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud (SNS) y en la interoperabilidad de los datos sanitarios. En este sentido, Muñoz Montalvo subrayó que el sistema sanitario afronta retos importantes, como el incremento de la demanda y el aumento de la esperanza de vida.
“Aunque tenemos más profesionales que nunca, están dando síntomas de agotamiento. Necesitan apoyo, porque son la piedra angular de nuestro SNS, y tenemos que darles herramientas que les ayuden día a día”, ha señalado, destacando que “la IA es la herramienta más potente”
Finalmente, Joaquín Cayón cerró la Mesa de Trabajo con una exposición centrada en los desafíos éticos y regulatorios de la IA. En el plano jurídico, explicó que el principal dilema es que el reglamento no define aún quién responde en caso de daños. “Aunque el régimen de responsabilidad no ha cambiado, se trata de un problema complejo que requiere una reflexión profunda”, afirmó. En el ámbito ético, destacó la necesidad de poner límites a la IA ante los riesgos advertidos por la comunidad científica, el peligro de deshumanizar la asistencia sanitaria, donde el contacto humano es esencial, y el impacto potencial en el empleo, que divide a tecno-pesimistas y tecno-optimistas.
Al cierre de las ponencias contempladas en la mesa de trabajo, Raquel Murillo, animaba a los invitados a reflexionar sobre un tema central en la calidad asistencial: ¿la IA va a modificar la relación médico-paciente? Frente a una cuestión tan relevante, los expertos coinciden en que esa relación ya está cambiando, dado que nos encontramos en un contexto en que el paciente está cada vez más empoderado e informado, pero no por ello tiene que ser un cambio negativo, sino al contrario.

Los distintos expertos coincidieron en que Europa avanza hacia un modelo de gobernanza sanitaria compartida, donde los datos, las normas y la capacidad de respuesta transfronteriza forman parte de un ecosistema integrado.
El Espacio Europeo de Datos de Salud
Otro gran eje del Congreso lo ha constituido el debate sobre el Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS), cuestión de especial sensibilidad para pacientes y reguladores. Fue el tema de la la ponencia inaugural de este XXXI Congreso que impartió Lorenzo Cotino, presidente de la AEPD.
Por su parte, Iñigo de Miguel Beriain, investigador de Derecho Público (UPV/EHU) e Ikerbasque Research Professor y vocal de la Asociación Española de Derecho Sanitario centró el debate en cómo va a afectar la iniciativa especialmente a las entidades privadas “es una gran oportunidad, pero supone un reto muy importante especialmente desafiante y complejo en nuestro país, sobre todo en las entidades privadas que no son de gran tamaño, porque van a tener que armonizar sus datos de salud para poder hacerlos accesibles a terceros que quieran utilizarlos”, aseguró. “Estamos intentando apoyar, en la medida de lo posible, que se puedan llevar adelante este tipo de acciones, pero va a requerir de mucha coordinación”.
En otra de sus intervenciones, centrada en los neuroderechos, destacó que pueden defendernos frente a agresiones a bienes muy importantes como la privacidad, la integridad o la autonomía, pero no debe dejarse de lado el debate sobre los neurodeberes, destacando que “la libertad individual solo es individual de verdad cuando nuestras decisiones solo afectan a nuestros propios bienes”; así, por ejemplo, si se diera el caso de alguien que se implantase una neuro tecnología que le dotara de altas capacidades, a partir de ese momento el resto de personas parecería que tienen menos, cuando lo que ha cambiado es el ámbito de comparación, “por eso ante las neuro tecnologías será necesario crear una serie de neurodeberes” concluyó.
Regulación farmacéutica para una nueva era
Otro de los puntos críticos del Congreso ha sido el análisis del Anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, una reforma estratégica para España en un momento en el que Europa redefine su política farmacéutica.
Perfiles técnicos, jurídicos y clínicos analizaron el impacto del anteproyecto en aspectos como la innovación, el acceso equitativo y sostenible o la adaptación a los cambios legislativos que impulsa la UE.
“El Anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios representa una gran oportunidad para preparar nuestro marco regulatorio para el futuro de la innovación y alinearlo con las necesidades reales de los pacientes y del propio sistema sanitario. Desde Farmaindustria confiamos en que el texto avance hacia un modelo que mejore el acceso temprano y equitativo a la innovación, refuerce la seguridad jurídica y contribuya a la mejora de la competitividad de España” aseguró Ana Bosch directora del Departamento Jurídico de Farmaindustria.
Los distintos expertos coincidieron en que Europa avanza hacia un modelo de gobernanza sanitaria compartida, donde los datos, las normas y la capacidad de respuesta transfronteriza forman parte de un ecosistema integrado. El XXXI Congreso Nacional de Derecho Sanitario se consolida así como un espacio fundamental para debatir, anticipar y orientar estos cambios desde el rigor jurídico, la visión sanitaria y el compromiso con los pacientes.