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Rafael Catalá, exministro de Justicia, ahora presidente del Centro Español de Mediación, le pide a Bolaños que cree un grupo de trabajo para analizar una posible reforma de los MASC

  • Para este jurista, exministro de Justicia en el 2014 al 2018, hace falta impulsar una cultura de mediación en nuestro país ante el cambio de modelo que se avecina e nuestro justicia

En un contexto como el actual con una justicia que supera los siete millones de asuntos al año para cerca de 5500 jueces, donde se ha operado un cambio de modelo en la justicia que impulsa los tribunales de instancia y los MASC con su requisito de procedibilidad, no exento de polémica, era obligado hablar con Rafael Catalá, presidente del Centro Español de Mediación (CEM), una entidad creada por la Cámara de España para la gestión y difusión de la mediación en el ámbito empresarial.

Rafael Catalá considera que debe abrirse un periodo de reflexión para ver posibles mejoras que se pudieran introducir en la ley “debe ser el Ministerio quien en algún formato concreto impulsara algún Grupo de trabajo para revisar esta normativa y plantear alguna reforma que fuera razonable, sabiendo que la implementación de los MASC no llega ni un año. El problema que tenemos en mediación es que no hay datos y nadie consolida esa información. No sabemos las mediaciones que se hacen en España, hay pocos datos al respecto. Debería diseñase un sistema de consolidación de la información para a partir e hi proponer mejoras”.

Catalá, exministro de Justicia entre el 2014 y 2018 en nuestro país, ya puso en marcha algunas medidas para el fomento de la mediación cuando estuvo al frente de aquel Ministerio. Hoy las urgencias son máximas, en un acuerdo no jurisdiccional de la Sala Civil del Supremo, sus magistrados piden ayuda ante el aluvión de asuntos y anuncian que van a derivar unos 4.500 recursos de casación  sobre el cartel de camiones los derivarán a mediación.

Frente a esta petición de ayuda, nuestro interlocutor reconoce que aún ningún interesado de esa disputa comercial relevante se ha puesto en contacto con el CEM, pero que “estamos preparados para la gestión de una parte de los asuntos que nos lleguen. Es previsible que algunos tuvieran que gestionarse vía mediación online”.

Hablamos con este jurista tras la celebración de la gala  III del Premio al Impulso de la Mediación Empresarial, galardones que por tercer año consecutivo  reconocieron  y dieron  visibilidad a iniciativas que ponen en valor la mediación civil y mercantil. El Premio de Honor a la Trayectoria Profesional ha sido otorgado a Miquel Roca Junyent, jurista y padre de la Constitución española de 1978 y presidente de Honor de RocaJunyent mientras que a las mejores prácticas fue a la Fundación Notarial Signium y el de la Mejor Publicación Divulgativa en materia de mediación a una monografía sobre los MASC presentada por Uría Menéndez editada por Lefebvre.

Hace unos días el CEM entrego sus premios a la Mediación a juristas como Miquel Roca y a entidades como Fundacion Signium y Uría Menéndez

La mediación es necesaria

Catalá siguió muy de cerca la intervención de Roca quien alabó el espíritu de le mediación, clave en la transición democrática de 1978 “son valores, el diálogo, la concordia  que deben recuperarse y superar la etapa de polarización que vivimos en nuestro país, con enfrentamientos directos en el Parlamento”. En conversación con este periodista reconoce que si hay un tema que está generando debate y es de actualidad es el de los MASC y su requisito de procedibilidad. Unos métodos alternativos de los que Lawandrends, con la colaboración de Carles Garcia Roqueta viene  explicando cada uno de ellos.

“En nuestro caso el CEM lleva casi seis años explicando a las empresas lo que es la mediación empresarial y resolviendo asuntos que nos derivan a través de nuestros mediadores antes de acudir a la vía judicial. Lo pusimos en marcha ese año 2020 año del Covid. Creo que la Ley 1/2025 ha dado un impulso importante tanto a los MASC como a la mediación, aunque ya veníamos trabajando periódicamente en la organización de jornadas y sesiones formativas. Que los MASC tengan un requisito de procedibilidad supone un cambio cualitativo importante en estos momentos”.

Sobre la polémica generada por los MASC, Catalá cree que quizás se haya magnificado en exceso “no podemos olvida que es un cambio trascendente apelar a los MASC para la resolución de conflictos, tanto a nivel jurídico, como también un cambio cultural y conceptual. Se trata de entender que hay otra forma de resolver los conflictos fuera de la vía judicial. Una sociedad democrática se caracteriza por tener reglas de juego, un Estado de Derecho y un sistema de resolución de conflictos, previsible, estable, garantista. Ahí está el sistema jurisdiccional con un poder judicial cualificado. Ahora se trata de resolver una parte de estos conflictos antes de que lleguen a los tribunales”.

En su opinión, se han judicializado los asuntos en exceso y los tribunales ya muestran signos de falta de reacción. “En este contexto la implementación de los MASC es un cambio cultural profundo. Pensar que además de esa tutela judicial efectiva hay otras maneras de resolver esos conflictos. La ley 1/2025 crea la obligación de intentar al menos llegar a ese acuerdo entre las partes es un cambio notable y requiere tiempo para su asimilación e implantación definitiva, por lo que estamos viendo”. Para este jurista, como señalan oros expertos a falta de una vacatio legis para su entrada de unos meses, habría sido interesante cargar  las tintas en la divulgación y formación de la mediación”.

Desconocimiento de los MASC

En cuanto a este contexto, este jurista tiene la percepción del poco conocimiento de la mediación para resolver este tipo de asuntos. “Todavía se podría hacer esa labor de divulgación y formación y tendría un peso específico importante. La reforma de la ley 1/2025, además de introducir los tribunales de instancia, cambia las normas en la resolución de conflictos. A los abogados les ha generado una cierta tensión y creen que es un requisito formal que no va a resolver nada. Sin embargo, hay que darse cuenta que si se emplea bien muchos de esos asuntos se resolverán sin acudir a los tribunales. La clave está en pensar en la verdadera utilidad de los MASC, como alternativa a la vía judicial”.

En su opinión, ese enfoque positivo debe ir calando, a la hora de resolver los asuntos por mediación, más económica y rápida que los pleitos judiciales “Creo que en el momento que se vea la utilidad real de los MASC, cambiarán las críticas que ahora arrecian sobre su utilidad. A su juicio aún es pronto para hacer algún cambio en la normativa de los MASC vigente “Aun hay que dejarla tiempo a la ley para que surta sus efectos. Los abogados deben explicar a los clientes que a lo mejor negociando se llega a una solución más razonable. Dicho si creo, que la ley tiene una buena factura técnica pero quizás ha pecado de una amplia gama de MASC. La oferta vinculante no tiene sentido y podría suprimirse del listado de MASC”.

Respecto a los comentarios de otros expertos que señalan la necesidad de excluir los MASC de los asuntos de familia con menores, Catalá destaca que “a nivel general la mediación y la negociación funciona bien en materia de derecho de familia y tienen una cierta tradición. La crítica que señala que se demoran los asuntos por acudir a una mediación previa, a mi no me vale. No es sustantiva. Un intento de mediación se puede resolver en dos semanas entonces no añadiría tiempo sustancial al procedimiento aunque fuera urgente. Si hay voluntad de negociación se puede llegar en un plazo de un mes un acuerdo en mediación y en temas familiares hay un cambio amplio para la mediación”.

En todas sus intervenciones, Rafael Catalá explica las ventajas de acudir a la mediación y al diálogo para las empresas y organizaciones FOTOS CENTRO ESPAÑOL DE MEDIACION

El SOS del Supremo

En este escenario de cambio de paradigma de nuestra justicia, la Sala Civil del Tribunal Supremo ha dicho basta. Los pleitos masas han hecho colapsar a los magistrados que ven como aún tienen 4.500 recursos pendientes sobre el cartel de camiones, un litigio donde realmente lo que se busca es una indemnización mayor del 5% del total del precio del vehículo que buscan los demandantes. Pese a que los fallos judiciales son similares se sigue litigando. Eso ha hecho que la Sala en un auto advierte que derivará a mediación esos 4500 asuntos pendientes.

Nuestro interlocutor reconoce que en nuestro país hay un amplio catalogo de entidades de mediación y de buenos mediadores “Hay una comunidad de mediación que puede ayudar a descargar una parte de esos asuntos de los tribunales, como en esta situación.  La resolución cuantitativa de la litigación no pasa por la mediación, podría resolver una parte en el medio plazo, pero es más cualitativo y ahí la labor del abogado es clave de cara al cliente, explicarle que puede utilizar la mediación.  Para muchos empresarios es fundamental proteger sus relaciones con sus proveedores  y Partners y evitar que un conflicto las rompa”.

Respecto a estos asuntos del cartel de camiones, confiesa que no son asuntos de complejidad jurídica excesiva “son mas temas de negociación a la hora de fijar una posible compensación por la compra de esos camiones y el sobreprecio que pagaron esos camioneros. Esa negociación con la ayuda de un mediador experto se puede resolver, si las partes quieren en dos o tres sesiones, con lo cual se elimina una parte importante de carga de trabajo para esta Sala Civil del Supremo. Son cuestiones más de habilidad y empatía que otra cosa.  Se trata de resolver esos acuerdos y zanjarlos. Es previsible que en algunos casos hubiera que utilizar tecnología para que la mediación fuera online al estar las partes cada una en un país”.

Rafael Catalá es consciente que nuestro sistema judicial da síntomas de agotamiento, con señalamientos de asuntos a dos o tres años vista. Desde esa perspectiva cree que el futuro de los MASC tiene bastante recorrido. “Para ello hay que generar un cambio cultural en nuestro país donde ahora se judicializan demasiados asuntos. El problema es que tenemos cerca de siete millones de asuntos al año. Inasumible para cualquier sistema judicial. Es fundamental desjudicializar la resolución de los conflictos sociales. Ciudadanos y políticos deben encontrar en el diálogo la resolución de los conflictos. La generación de nuestra transición democrática es un ejemplo a seguir frente a la polarización existe”.