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En esta época veraniega se multiplican las compras tirando de tarjetas revolving y microcréditos. El problema son los intereses que llevan (Comunidad de Madrid)

  • El periodo estival invita, por naturaleza, al relax y al disfrute. Sin embargo, el deseo de disfrutar de unas vacaciones idílicas a menudo empuja a las familias a recurrir a mecanismos de financiación rápida, como los microcréditos y, especialmente, las tarjetas de crédito revolving.

El verano es una de las épocas del año en la que más intensamente se promocionan este tipo de productos.  El espejismo de la liquidez inmediata.

Aunque se presentan como una solución inmediata para sufragar gastos, su estructura jurídica y económica puede hacer que quince días de descanso se conviertan en años de asfixia financiera.

Habitualmente, el consumidor adquiere la tarjeta en el centro comercial con un listado de condiciones que no entiende y en el que se avisa de la situación en la que se va a meter. También se puede conseguir vía internet. El acceso es sencillo; otra cosa es pagar la deuda cuando se hace insostenible.

Celestino Garcia acaba de publicar una obra que refleja su trayectoria en revolving.  “El deudor cautivo: Cómo desmontar el crédito revolving”, ya disponible para su adquisición se convierte en una buena guía que ayuda al consumidor en conocer qué son las tarjetas revolving y a algunos abogados a enfocar sus demandas  (Celestino Garcia)

Desde Aviles, Celestino Garcia sigue siendo uno de los abogados de referencia en todo el país en litigios sobre tarjetas revolving. Como celebración a sus diez años de trayectoria profesional como abogado especializado en este tipo de reclamaciones acaba de publicar una obra muy personal que con el nombre “El deudor cautivo: Cómo desmontar el crédito revolving”, ya disponible para su adquisición se convierte en una buena guía que ayuda al consumidor en conocer qué son las tarjetas revolving y a algunos abogados a enfocar sus demandas a la hora de reclamar esos intereses abusivos que pagan sus clientes sin que vean su deuda aminorada

Su nombre figura como letrado director en algunas de las resoluciones más relevantes dictadas por el Tribunal Supremo, incluida la sentencia del Supremo 149/2020, que ha sido un hito en este tipo de asuntos, y que, aunque era en materia de usura, tenía el germen que ha dado lugar a la actual doctrina sobre la falta de transparencia tras las últimas sentencias 154 y 155 del Supremo. Cientos de sentencias de Audiencias Provinciales de toda España lo avalan. Sus claves están en estudiar bien los asuntos y hacer demandas muy a la medida de cada caso.

Además de su reconocida trayectoria jurídica, Celestino ha logrado acercar el derecho a pie de calle: ha abierto un local de restauración frente al juzgado de Avilés, Laly’s Café, que se ha convertido en punto de encuentro para juristas, ciudadanos y consumidores afectados. Un espacio donde se entrecruzan el debate jurídico, la defensa del consumidor y el trato humano.

Celestino es uno de los letrados que ha liderado la interpretación judicial del concepto de “deudor cautivo” y “efecto bola de nieve” en conferencias en colegios de abogados y mediante la práctica procesal diaria. Desde su despacho en Avilés, ha impulsado miles de demandas en defensa de consumidores atrapados en sistemas de amortización que, lejos de liberar al deudor, lo perpetúan en una espiral de deuda interminable.

La llegada de la Ley 1/2025, con la obligatoriedad de acudir a un MASC para que sea admitida a trámite esa demanda, no ha sido un obstáculo insalvable para este letrado: “Antes de interponer cualquier demanda en el juzgado, lo primero que hacemos es poner otra de conciliación. Es una muestra de buena fe intentar solucionar el asunto de esta manera, pese a que los bancos, en el 99 % de los casos, no lo aceptan ni se llega a ningún acuerdo”.

“En muchos de estos contratos, lo que se ofrece como financiación flexible es, en realidad, un mecanismo de anatocismo encubierto, sin información precontractual comprensible, sin explicación del coste real, ni de las consecuencias jurídicas. Esto no es crédito responsable: es endeudamiento estructural”, señala en algunas de sus intervenciones.

Para Celestino, el eje del problema está en la falta de transparencia y en la asimetría de información entre consumidor y entidad, algo que los tribunales, con creciente unanimidad, confirman. Durante décadas no ha habido información precontractual. El folleto de Información Normalizada Europea se entrega en el mismo momento de la firma del contrato. “No se pueden comparar ofertas. Muchos de los nuevos contratos tampoco cumplen la normativa sectorial específica; las simulaciones se hacen como si se tratara de un préstamo personal en vez de una tarjeta con disposiciones sucesivas. Son recurribles en los juzgados”.

“Sobre las costas y su tasación, hay incertidumbre por la falta de criterios en estos momentos. Los abogados siempre tenemos que alegar que nuestro cliente debe salir indemne. En sitios como los juzgados de Cornellà de Llobregat se aminoran mucho las costas. Al final, el perjudicado es el consumidor. Hay que darse cuenta de que la litigiosidad no la genera el consumidor: éste se defiende, con lo cual no se puede perjudicar al consumidor con tasaciones de costas irrisorias”.

Belén Rincón subraya que “ nuestra postura como consumidores en relación al uso de una tarjeta revolving o un microcrédito debe ser de máxima cautela”  (Red Abafi) 

Planificación, mejor activo financiero

 A juicio de Belén Rincón, Abogada especializada en derecho civil y procesal, con experiencia destacada en derecho bancario y procedimientos de ejecución,  a la Red Abafi , la pregunta que deberíamos hacernos antes de aceptar uno de estos productos debería ser: ¿se trata de una cantidad que puedo pagar ahora sin afectar a mi economía? En caso afirmativo no se debería hacer uso de estos productos.

Y en caso negativo, si verdaderamente tenemos esa necesidad, la pregunta seria "¿qué estoy pagando realmente, y durante cuánto tiempo La trampa del crédito rotativo: ¿Por qué la deuda no baja?

Para esta experta, el  atractivo de estos instrumentos es evidente: dinero rápido, cuotas mensuales aparentemente asumibles y una tramitación casi inmediata, sin apenas papeleo. El problema aparece después, cuando esa comodidad inicial se transforma en una losa.

“Aquí conviene ser prudentes y decir las cosas claras: si para irnos de vacaciones necesitamos pedir un crédito o tirar de una revolving, probablemente nuestra situación económica no nos permite ese capricho en ese momento. No se trata de un juicio moral, sino de sentido común financiero. Las vacaciones son un gasto diferible; la estabilidad económica de una familia, no, indica

Por ello, nuestra postura como consumidores en relación al uso de una tarjeta revolving o un microcrédito debe ser de máxima cautela.

Desde su punto de vista, la situación ideal, y la única que garantiza una verdadera tranquilidad, es la previsión. Contar con ahorros previos permite afrontar el verano sabiendo que el relax no tiene un precio diferido e incalculable. Si, aun así, se decide emplear estos productos, conviene marcar unas líneas rojas mínimas.

En primer lugar, emplear el crédito únicamente para aquella parte del gasto que realmente no se pueda asumir al contado, nunca para financiar el viaje entero por comodidad.

Al mismo tiemoo hay que conocer de antemano, con números concretos, las cuotas exactas que se van a pagar y el plazo total de amortización, evitando cualquier producto cuyas condiciones no queden completamente claras desde el primer momento.

Por último, revisar con lupa la letra pequeña: muchas de estas tarjetas incluyen primas de seguro vinculadas, comisiones por disposición de efectivo o por reclamación de posiciones deudoras que encarecen notablemente la carga real de la deuda, muchas veces de forma poco visible para el consumidor.

Belén Rincón subraya que sobre esta cuestión de imponer servicios accesorios que no quedan suficientemente explicados y no se tienen en cuenta para el cálculo de la TAE el Tribunal de Justicia de la Union Europea (TJUE) ha dictado sentencia de  fecha 23 de abril de 2026 que analizamos en nuestro artículo de julio en Red Abafi.

En definitiva, el microcrédito y la revolving no son enemigos en sí mismos; son herramientas, y como toda herramienta, su peligrosidad depende del uso que hagamos de ellas.  Usarlas por necesidad puntual y con información completa es una cosa; usarlas por comodidad y sin conocer sus condiciones reales, otra muy distinta.

Silvia Pardo considera que antes de adquirir esa revolving o ese microcrédito hay que “leer detenidamente la información precontractual, comparar ofertas y desconfiar de mensajes publicitarios que presentan el crédito como una solución inmediata son actuaciones básicas de prudencia”   (Imagen cedida por la autora)

Consumo financiero responsable

Por su parte Silvia Pardo, Abogada, Mediadora, Arbitro. Presidenta de la Sección de Derecho de Consumo de Icab y Profesora colaboradora UOC., revela que el verano es sinónimo de descanso, ocio y desconexión. Sin embargo, para muchas familias también supone un incremento importante del gasto. En este contexto, cada vez son más los consumidores que recurren a tarjetas revolving o a microcréditos para financiar sus vacaciones, una decisión que, si no se adopta con pleno conocimiento de sus consecuencias, puede convertir unos días de descanso en una deuda que se prolongue durante meses o incluso años.

“Los datos que apuntan a que financiar las vacaciones mediante tarjetas revolving puede incrementar el coste hasta en un 72 % son una llamada de atención sobre la necesidad de reforzar la educación financiera de los consumidores. El problema no radica únicamente en solicitar financiación, sino en desconocer el verdadero coste del crédito y las condiciones contractuales que lo regulan”, comenta

En su opinión, “las tarjetas revolving funcionan mediante un sistema de pago aplazado con cuotas mensuales generalmente reducidas. Aunque esto puede resultar atractivo a corto plazo, una parte importante de cada cuota se destina al pago de intereses y no a amortizar el capital. Como consecuencia, la deuda puede mantenerse durante largos periodos, generando un coste muy superior al inicialmente previsto”

“La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha puesto de manifiesto, además, que determinadas tarjetas con intereses notablemente elevados pueden llegar a considerarse usurarias, lo que evidencia la especial protección que nuestro ordenamiento jurídico dispensa al consumidor”. comenta

Para esta jurista, algo similar ocurre con los microcréditos. Su rápida concesión y la escasa documentación exigida pueden transmitir una falsa sensación de facilidad. Sin embargo, suelen incorporar costes muy elevados, especialmente cuando el consumidor no puede devolver el importe en el plazo inicialmente pactado, produciéndose refinanciaciones o intereses de demora que agravan considerablemente la situación económica.

Esta experta recuerda que precisamente, la formación e información del consumidor constituyen uno de los ejes fundamentales del Curso de Derecho de Consumo que dirigimos en el Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB). Entre los numerosos ámbitos que se abordan, el crédito al consumo y la contratación de productos financieros ocupan un lugar destacado, porque un consumidor informado es un consumidor más protegido y con mayor capacidad para adoptar decisiones responsables.

“Antes de recurrir a este tipo de financiación conviene plantearse algunas cuestiones esenciales: si realmente el gasto es imprescindible, si la cuota mensual es asumible sin comprometer la economía familiar y cuál será el coste total del crédito una vez abonados todos los intereses y comisiones. Leer detenidamente la información precontractual, comparar ofertas y desconfiar de mensajes publicitarios que presentan el crédito como una solución inmediata son actuaciones básicas de prudencia”, indica

En su opinión, como alternativas, siempre resulta preferible planificar las vacaciones con antelación mediante un ahorro periódico, recurrir a productos de financiación tradicionales con un tipo de interés claramente definido cuando sean realmente necesarios, o incluso adaptar el presupuesto del viaje a la capacidad económica disponible. Disfrutar de unas vacaciones no debería implicar comenzar el otoño con una carga financiera difícil de asumir.

Silvia Pardo indica que el verdadero descanso comienza también con la tranquilidad económica. Por ello, consumir de forma responsable, conocer nuestros derechos y comprender el funcionamiento de los productos financieros constituye hoy una de las mejores herramientas de protección del consumidor.