- Gracias a esta sentencia muchas familias han podido litigar y evitar las costas en caso de perder el asunto frente a las aseguradoras.
Desde hace más de tres décadas Sardinero Abogados, boutique especializada en negligencias médicas dirigida por su letrado titular, Carlos Sardinero se ha convertido en una de las referencias en materia de negligencias médicas en nuestro país. Pocos conocen la historia que gracias a su pericia y a una sentencia estimada del Tribunal Constitucional, de su Sala Primera, Sentencia 86/2022, de 27 de junio de 2022, publicada en el BOE el 29 de julio de ese año, se logró la implementación de la justicia gratuita para las personas con discapacidad generada esta por cualquier tipo de accidente.
Tres años después de ese hito logrado de forma probono, Sardinero atiende a LawandTrends para explicar aquel hito judicial, que hoy en día, por la escasa publicidad que se ha dado a la sentencia, muchos de sus compañeros no conocen. Un fallo judicial del que fue ponente Santiago Martinez-Vares, acompañado de Pedro José González-Trevijano, presidente; los magistrados Ricardo Enriquez, y las magistradas María Luisa Balaguer e Inmaculada Montalbán y que ha servido para que muchas personas con discapacidad recurran sus asuntos en los tribunales a las aseguradoras y eviten las costas en el caso de perder ese asunto en cuestión .
Como consecuencia del fallo el TC anulaba también el auto del Juzgado de Primera Instancia número 77 de Madrid de 20 de enero de 2021 y la providencia de 24 de marzo de 2021 por la que se inadmite el incidente de nulidad de actuaciones dictados en el procedimiento de impugnación de justicia gratuita expediente número E-2340/20 19.
Esto ha supuesto retrotraer las actuaciones al momento anterior al de las primeras resoluciones para que este órgano judicial pronuncie otra que sea respetuosa con el derecho fundamental desconocido. En la actualidad el asunto se encuentra en la jurisdicción ordinaria.
“Es de estos temas que como profesional te llenan de satisfacción, sin lugar a dudas”, comenta, nuestro interlocutor quien es consciente que por su despacho pasan todo tipo de asuntos y personas en búsqueda de una reparación de un daño provocado por una negligencia médica o accidente “las negligencias médicas afectan a todo el mundo, en un contexto donde el sistema sanitario está cada vez peor, tanto la parte pública como la privada. La pública está desbordada y descapitalizada y la privada no es capaz de asumir todo lo que le viene encima. La sanidad es otro de los grandes problemas en el país porque algunos olvidan la importancia de la acción social. Se tardan meses en lograr una cita para un especialista y la falta de medios de los hospitales generan esas negligencias que no todas se recurren en vía judicial”.
El fallo judicial abre un camino y señala que “quien haya sufrido un accidente puede reclamar justicia gratuita con independencia de los recursos económicos que tenga. Esta vía ha sido aprovechada por personas vulnerables o con discapacidad generada por cualquier accidente, incluida la negligencia médica que hayan sufrido. Hasta que llegó esta sentencia, el término accidente se interpretaba por todos los tribunales y Colegios de Abogados como un accidente de tráfico”, explica Sardinero.
Este jurista explica que “llevaba años viendo que esto era injusto porque la ley no menciona tráfico, ni circulación. Y según la RAE, accidente es suceso eventual que altera el orden regular de las cosas, por lo que el termino también encaja en una negligencia médica, un accidente laboral o una agresión en vía pública. Este es un derecho que tienen las personas con discapacidad generada por este tipo de situaciones, con independencia de su origen”.
A este respecto, Carlos Sardinero planteó su estrategia procesal “mi línea fundamental del recurso fue por vulneración del derecho de acceso a la tutela judicial efectiva, que es un derecho fundamental. Impides el acceso a la justicia a aquellas personas con discapacidad por una interpretación restrictiva y arbitraria del término «accidente» toda vez que la Ley de Justicia Gratuita no contempla la palabra «tráfico» ni «circulación», sino que utiliza genéricamente «accidente». Esto era todavía más grave al suponer otra limitación para personas con discapacidad adquirida por una imprudencia o agresión.”
Estrategia planteada
“Nuestro despacho esperó a que llegase un caso para llevarlo a la vía judicial. En las reuniones quincenales del despacho detectamos fallos del sistema y proponemos proyectos sociales para ayudar al justiciable, a las personas que lo necesitan. En ese momento nos fijamos en los problemas judiciales de las personas con discapacidad, las implicadas por un accidente de tráfico podían pelear, litigar sin miedo a las costas, pero las que sufrían una negligencia muchos no lo hacían por el temor a sufrir las costas judiciales. Era injusto”, apunta
Sardinero recuerda que “antes del fallo judicial si reclamabas por los daños y perjuicios derivados de una negligencia médica podrías llegar a reclamar una gran cantidad de euros por ese daño sufrido. Cuanto mayor fuese el daño, mayor el importe a reclamar y, en consecuencia, las costas de esa reclamación podrían arruinar a esa persona, que además partía de una situación de vulnerabilidad”, comenta.
La consecuencia era que “ si se sufría una negligencia muchas personas no reclamaran porque no tenían justicia gratuita y al mismo tiempo tampoco tenían capacidad económica para soportar un pleito de estas características. Encima de tener esa discapacidad, las costas serían inasumibles, lo que provocaba que la víctima quedara más desvalida. Por eso lo enfocamos como infracción del derecho de acceso a la tutela judicial efectiva, no son pobres para tener justicia gratuita pero no tienen un capital capaz de soportar las consecuencias negativas de litigio”.
Un caso clave que lo cambió todo
En ese momento les llegó una persona con discapacidad, “fue un niño que había sufrido una discapacidad por una supuesta negligencia médica. Era el caso adecuado. Los padres pidieron la justicia gratuita y fue denegada por el Colegio de Abogados de Madrid porque en aquel momento la ley de justicia gratuita no lo permitía. Eso nos hizo acudir a la vía judicial para impugnar la resolución. Nuestra estrategia fue reclamar con la intención de lograr que se pronunciara el Tribunal Constitucional. Si ganábamos en la jurisdicción ordinaria ganábamos ese caso, al hacerlo en el Constitucional sentamos un precedente para todas las personas vulnerables. El cliente sabía lo que hacíamos y acabamos en el TC. Allí el Tribunal de Garantías acogió nuestros argumentos”.
Tres años después de ese fallo judicial, Carlos Sardinero reflexiona señalando que gracias a la sentencia esas personas con discapacidad están accediendo a la justicia. Se han levantado muchas barreras. Eso ha hecho que muchas compañías aseguradoras prefieran también llegar a acuerdos antes que acudir a la vía judicial, ahora la víctima está en igualdad de condiciones, puede litigar porque tiene un perito como la otra parte; un abogado, es más se permite que la víctima vaya con un abogado particular, especialista en derecho sanitario y con justicia gratuita para litigar sin tener miedo a las costas. Ahora entran más casos, estas personas no tienen miedo a litigar y pueden defender sus derechos en igualdad de armas que las grandes aseguradoras”.
Desde su punto de vista “hay un antes y un después tras esta sentencia, la justicia gratuita les ampara en sus reclamaciones. Eso hace que estas personas con las indemnizaciones que logren puedan hacer reformas en su casa, comprarse un coche adaptado y otras necesidades derivadas de su discapacidad, como contar con ayuda de tercera persona en el domicilio, o incluso el pagarse su rehabilitación. Cuando te conceden una discapacidad tras una negligencia médica es porque sufres secuelas importantes, en algunos casos tetraplejia, daño cerebral u otras dolencias. Requieren muchas necesidades que económicamente podrían destruir a una familia. Se trata, también, de lograr el acceso a una vida digna y de tratar de mitigar en gran parte el daño sufrido mediante una reparación económica, si es que podemos hablar de reparación”.
Los abogados especialistas en derecho sanitario explican a este periodista el asunto ganado por Carlos Sardinero en el Constitucional y la importancia que está teniendo para estas personas que sufrieron determinadas discapacidades fruto de ese accidente o negligencia médica “Ahora pueden litigar porque pelean con el beneficio a la justicia gratuita y eso evita que en caso de perder el asunto sean condenados a unas costas inasumibles. Es importante que esta sentencia se divulgue más para que se conozca su contenido y que estas personas con discapacidad sobrevenida puedan litigar. Es una sentencia importante que explico en Congresos y que colegas expertos en derecho sanitario todavía no conocen”.