JUC


Hoy es viernes, un viernes de agosto de 2025 y aquí me tenéis, haciendo un escrito de alegaciones a una propuesta de recargo sobre prestaciones cuyo plazo vence prácticamente ya mismo. No me quejo ni pretendo hacerlo. Así es y así ha sido a lo largo de mis 40 años de ejercicio profesional y con el tiempo, uno se acostumbra a todo, aunque no a cosas más serias y graves.

Y este es el caso. El recargo sobre prestaciones que pretenden imponerle a mi cliente, tiene los “tics” habituales de este tipo de actuaciones administrativas.

No quiero hacer apología de nada, pero si reflejar una realidad típica y propia de determinadas actuaciones administrativas. Y los recargos sobre prestaciones suelen ser, lamentablemente, un buen ejemplo. Como siempre, me he dejado la piel con mis alegaciones y se, positivamente, que probablemente nadie me va a hacer el más mínimo caso. Nadie va a atender siquiera a una sola de las alegaciones, nadie va a tomarse en serio ni uno solo de mis argumentos. La sentencia, está dictada desde antes, incluso, de que se produzca el accidente de trabajo. Y la pauta de comportamiento es siempre la misma. Una Inspección de Trabajo que nunca o casi, investiga los hechos con un mínimo de seriedad y rigor. Una autoridad laboral que impone las sanciones administrativas con una alegría que da miedo. Y por último, unos Juzgados que dictan sentencias según el contenido de las Actas de Inspección, aplicando unos automatismos que ponen los pelos de punta y dando por probado todo lo que decía la Inspección aunque no se hayan comprobado los hechos conforme a derecho.

Creo que el porcentaje de casos de recargo sobre prestaciones ganados por las empresas no superará el uno o el dos por ciento. Y solo esto es ya sintomático. Una Administración, por bien que lo haga, jamás llega a estos porcentajes de supuesta eficiencia.

Y si procede el recargo, debe imponerse, sin duda alguna… Pero es que a lo largo de mi vida profesional he llegado a ver imponer recargos hasta sobre accidentes que nunca se han producido.

Es una materia a trabajar en serio… y lo de ahora, no lo va siendo.