JUC


Quien más quien menos, recordará y/o habrá utilizado aquella famosa expresión que dice aquello de: “sin bajar del autobús”. La ocurrencia, se atribuye al conocido entrenador de futbol, Helenio Herrera, y viene a significar que hemos ganado, casi sin despeinarnos y aprovecho así para “colar” otra de estas magníficas expresiones que tarde o temprano acabamos utilizando en nuestro quehacer diario.

Pues bien, aunque parezca increíble, una compañera me explica y además me acredita fehacientemente, que le acaban de notificar una sentencia que lleva fecha de 6 de junio pasado y que además, le ha resultado favorable. Si nos paramos aquí, nada de extraordinario tendría el suceso, puesto que todos ganamos o perdemos sentencias. Pero lo ocurrido en este caso es para que figure en los anales de la historia judicial de este país y seguramente, del mundo mundial.

Como os comento, la sentencia es de 6 de junio de 2026… ¡¡¡ pero es que el juicio estaba señalado para el 11 de marzo de 2027!!!!.. Dicho de otra manera, mi compañera acaba de ganar un juicio que aún no se ha celebrado. Por eso digo lo de ganar sin siquiera subir al autobús, porque ni tan siquiera se había llegado a preparar el juicio.

Igual se trata de una novedad a añadir a las de la eficiencia judicial de la Ley Orgánica 1/2025, porque eficiente si es: El ahorro de tiempo, de energía y de recursos es absolutamente indiscutible y contribuye decisivamente a reducir los efectos del cambio climático en todo el planeta … y si además la sentencia resulta favorable, ya es para alcanzar directamente el Nirvana.

Lo curioso es que la sentencia es totalmente coherente con lo pedido en la demanda, fija unos hechos probados que cuadran perfectamente y resuelve aplicando unos fundamentos jurídicos perfectamente trabajados. Lo que nos gustaría saber y seguramente quedará en el más absoluto secreto oficial, es cómo ha podido producirse este milagro de la jurisprudencia. ¿Quizá, la conjunción de Urano con Saturno?...