Salvador Gonzalez, presidente del CGAE, explica a los medios informativos la recuperación económica de los despachos tras la pandemia
- Los despachos mejoran en productividad tras el Covid gracias al uso de la tecnología que ayuda a ser más eficiente
El sector de prestación de servicios jurídicos se ha recuperado plenamente del bache sufrido por la pandemia en términos económicos, habiendo registrado en el año 2023 un 20% más de facturación que antes de la irrupción del Covid ha comentado el presidente del CGAE Salvador González en rueda de prensa al presentar un estudio sobre los datos proporcionados por esta entidad.
Preguntado por las subidas que plantea el Gobierno de las cuotas de autónomo Gonzalez presidente del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), ha manifestado su «contrariedad» ante la iniciativa del Gobierno de elevar las cuotas de los autónomos, situación que les tiene «realmente preocupados. En su opinión ese aumento aumentar las cuotas progresivamente entre 2026 y 2031es algo que debe estudiarse «Aquí no hay una mayor cotización por mayores bases, sino que lo que hay es un mayor esfuerzo que se va a pedir a los autónomos del país y, por tanto, a esos abogados que están en despachos de pocos integrantes», lamentó González.
Para el presidente del CGAE aun es pronto para hacer una reforma de los MASC, como se pide desde el Parlament de Cataluña, refrendado por el Colegio de la Abogacia de Barcelona, o como ha indicado recientemente el LAJ del Juzgado 104 bis, Adrián Gomez publicada en este medio, mientras que el ICAM, los abogados de familia de AEAFA y la Comunidad de Madrid, a través de su Consejeria de Presidencia y Justicia reclamaban la suspensión de la norma , E su opinión habrá que hacer un estudio más a fondo de aquello que no funcione para modificarlo.
Crece la facturación
El presidente del CGAE explicó que la facturación alcanzó en 2023 los 14.193 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 30% respecto a 2018 y un 21% más que antes del estallido de la crisis sanitaria (2019).
En ese informe se indica que el volumen de empresas y trabajadores del sector de los servicios jurídicos parece haber tocado techo en nuestro país, habiéndose situado por debajo de las 170.000 personas ocupadas.
Al mismo tiempo comentó que los despachos de menos de 20 personas siguen acaparando dos tercios de la facturación, pero se observa una progresiva tendencia hacia la concentración de profesionales.
Gonzalez resaltó que los únicos despachos que se redujeron notablemente fueron lo unipersonales, mientras que los que más crecieron porcentualmente fueron aquellos que agrupan a entre 10 y 19 trabajadores.
El fuerte incremento de la facturación -medida desde el año 2018 supera el 30%-, se debe fundamentalmente al fuerte ascenso de la productividad de quienes ejercen la profesión.
En cuanto a las tendencias de futuro indicó que La tecnología seguirá presionando hacia la consolidación o reducción del número de personas que se dedican a la prestación de servicios jurídicos, al tiempo que continuará el avance de la productividad.
El crecimiento de la facturación continuará en los próximos años como consecuencia de la mayor demanda social de servicios jurídicos. Proseguirá la tendencia a la concentración de despachos, reduciendo el volumen de los unipersonales y generando sinergias entre despachos pequeños, que siguen acaparando una amplia mayoría de la facturación del sector
El efecto del Covid sobre la abogacía ha sido una mayor concentración de los profesionales en despachos pequeños y medianos, que siguen manteniendo dos tercios de la cifra de negocio del sector
La evolución de la facturación se ha debido al incremento de productividad, pues el volumen de personas ocupadas ha permanecido estable durante estos años
Nueva reorganización
El estudio elaborado por la Unidad de Datos de la Abogacía Española refleja una lenta reconfiguración del mapa de la abogacía: mientras que los despachos unipersonales han caído casi un 10% en seis años, los bufetes de entre 10 y 19 profesionales se han duplicado, pasando de 1.135 a 2.289. Asimismo, los despachos medianos, con plantillas de entre 50 y 249 trabajadores, también han crecido con fuerza. Hoy existen 99 de estas firmas frente a las 69 de 2018, consolidando un proceso de concentración que refuerza la competitividad del sector.
A pesar de ello, los despachos unipersonales mantienen el 24% del conjunto de la facturación del sector y los de menos de 10 personas (incluidos los unipersonales) acapararon la mitad de la cifra de negocio en 2023.
El análisis pormenorizado de los datos recogidos por volumen de trabajadores de los servicios jurídicos también muestra una reducción en el número de despachos individuales. De los 68.203 que se contabilizaban en el año 2018 se pasó a los 61.569 de 2023. Supone un 9,7% menos en comparación con el descenso del 1,6% del conjunto.
A pesar de lo cual, los despachos unipersonales siguen representando el 70% del total de empresas y el 24% de la facturación del sector. Por lo que se refiere a los despachos de entre 2 y 9 personas, la evolución ha sido muy relevante, pasando de 19.587 a 23.501 en el periodo descrito, lo que supone un incremento de prácticamente el 20%.
Pero donde se ha producido el mayor crecimiento ha sido en el número de empresas de entre 10 y 19 personas, pues se han duplicado en tan sólo seis años, pasando de 1.135 a 2.289. También se ha registrado en este periodo un avance importante de los considerados como despachos medianos, entre 50 y 249 trabajadores, pues han pasado de ser 69 a 99 en el referido periodo. Los grandes despachos, entendidos como tales aquellos que superan los 250 trabajadores, son 19 (tres menos que en 2022) y ocupan a 12.092 personas.
El 66% de la facturación sigue en los despachos pequeños
A pesar de todo lo expuesto, el desplazamiento del volumen de negocio hacia los despachos medianos y grandes es lento. En 2018 el 70,5% de todo lo facturado en España por la prestación de servicios jurídicos procedía de empresas con un máximo de 19 trabajadores. En el año 2023 ese volumen se ha reducido solo en el aspecto porcentual y ha pasado a ser del 66,6%.
Los datos sobre el total de personas ocupadas en las empresas dedicadas a la prestación de servicios jurídicos constatan la congelación del volumen de empleo del sector. En el año 2018 se contabilizan 171.584 personas y seis años después eran unas pocas menos: 168.051. Sobre el régimen de cotización, también se observa un lento desplazamiento hacia el empleo por cuenta ajena. A pesar del aludido descenso del número de ocupados, el personal remunerado pasó en esos seis años de 81.407 personas en 2018 a un total de 89.614 en el 2023, lo que supuso un crecimiento del 10,1%.
La ocupación, sin embargo, se mantiene estable. Con cerca de 168.000 profesionales ocupados en el sector, la gran diferencia ha venido dada por la productividad. Cada abogado o abogada genera ahora de media 54.452 euros al año, un 35% más que en 2018, lo que explica que el crecimiento económico se haya producido sin incrementos significativos de plantilla.
El presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, explicó en la presentación de estos resultados que el estudio evidencia que la profesión no solo ha resistido los embates de la crisis del Covid, sino que ha salido reforzada. “La abogacía española ha demostrado una capacidad de adaptación extraordinaria. La concentración de recursos, el aprovechamiento de las nuevas tecnologías y la búsqueda de sinergias entre profesionales han sido claves para impulsar este crecimiento que consolida el modelo español, en el que la mitad de la cifra de negocio viene de despachos de menos de 10 personas”, ha señalado Salvador González.
Dese su punto de vista, es digno de destacar la importancia del esfuerzo tecnológico realizado en estos años, con un fuerte repunte en el año del Covid, y la trascendencia que esa inversión sostenida tendrá en el futuro. González aludió en sus palabras el amplio Plan de Competencias Digitales que la Abogacía ha puesto en marcha y que servirá para continuar formando gratuitamente a los profesionales de la abogacía con la financiación de la Unión Europea.
De cara al futuro, se prevé que la demanda de servicios jurídicos continúe al alza, empujada por la creciente complejidad social y económica, y que los procesos de concentración de despachos prosigan lentamente, aunque los despachos unipersonales siguen siendo de largo los actores más numerosos del sector.