JUC


Tras el éxito de mi anterior post, sobre cómo no hacer una carta de despido, llega ahora el post dedicado a como no hacer un escrito dirigido a un Juzgado y menos, como es el caso, a la Sala de lo Social del Tribunal Supremo.

Os lo adjunto y comento:

-       De entrada, el escrito ha cuidado con esmero, ofrecer una estética horrible, no sea que motive su lectura: Distintas tipografías, puestas sin ton ni son, sin distinguir los textos que son copiados de los propios y que, por no dejar claro, ni tan siquiera se sabe muy bien a quien se dirige.

-       El contenido gravita sobre una cuidada estructura de párrafos inconexos, frases que no se entienden y formulación de una pretensión que tampoco queda demasiado clara.

-       Por si se hubiese entendido algo, incurre además en algunas contradicciones: Se queja el contrario de que no se ha resuelto su recurso de casación, pero asume que se ha inadmitido. Por tanto, está claro que tiene que resolverse el recurso.

-       Luego, llega la imprescindible descalificación personal dirigida directamente y sin disimulo al Magistrado Ponente, acusándolo no se sabe muy bien de qué. No hay que perder el tiempo con recusaciones y estas zarandajas. Estilo directo y contundente.

-       A pesar de lo anterior, lo que a mí me ha encantado es la referencia al ciclostil, artilugio que seguramente mucha gente joven ya no sabe ni lo que es y que los de mi generación utilizábamos para hacer octavillas de protesta en la facultad… el colega, rinde tributo a esta herramienta de reproducción de textos, buscando, cabe entender, la cercanía y complicidad de la Sala que como es sabido, está servida por Magistrad@s que seguro saben lo que es, o mejor fue, el ciclostil.

Pues eso, que, si os tenéis que dirigir a un Juzgado o a una Sala, hagáis cualquier cosa menos una barbaridad como esta.

Me voy de finde largo con un mal cuerpo que no veas. Para olvidar, no me quedará más remedio que ahogar mis penas con un buen vino y de paso aprovecho para brindar por alguna cosa de provecho.

Nota.- Quiero dedicar este post a mi compañera MARÍA JESÚS MARTÍNEZ BORJAS por su magnifica contribución a mi anterior post sobre como no hacer una carta de despido.