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La siniestrabilidad laboral sigue creciendo en nuestro país ante la inoperancia  de las empresas por gestionar este tipo de siniestros

  • RSM,  a través del trabajo de sus prácticas laboral y penal,  propone un protocolo basado en  ocho medidas para la gestión de esos siniestros

Un total de 489 personas trabajadoras han muerto por intentar ganarse la vida en los ocho primeros meses del año. Para la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) estas cifras son graves y duras, ya que detrás hay personas.

Hasta el mes de agosto del presente año se han registrado 403.717 accidentes de trabajo que requirieron de baja laboral, lo que supone un descenso del -2,2%. Queda de manifiesto lo grave de la situación a pesar del descenso experimentado. Son cifras inaceptables para una sociedad como la nuestra.

Destacar los incrementos de las muertes en accidentes de trabajo en los sectores de construcción e industria. En construcción se han registrado 113 muertes, lo que supone un aumento del 21,5%, mientras en industria se han registrado 71 muertes, lo que implica un aumento del 7,6%. Mientras las cifras globales de muertes en accidente de trabajo descienden, en los sectores de construcción e industria aumentan.

Para esa organización sindical es urgente agilizar los trabajos de la Mesa de Diálogo Social para actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y adaptarla cuanto antes a las nuevas realidades del mundo del trabajo, fuertemente influido por las transiciones demográfica, climática y digital.

Desde la firma de servicios profesionales RSM se ha diseñado, desde sus áreas penal y laboral,  una propuesta protocolo empresarial para la gestión de esos incidentes. Lawandtrends habla con uno de los responsables  Mario Blanco, socio de Tax & Legal de  RSM especializado en Litigación y defensa corporativa.. Se incorporo a esta entidad hace un año para potenciar  el área de litigación, defensa corporativa y penal económico con un equipo de cuatro profesionales..

Los primeros momentos son clave

   
  Mario Blanco, socio de Tax & Legal de  RSM y está especializado en Litigación y defensa corporativa es uno de los impulsores del protocolo que esta firma ha creado basado en ocho medidas para la gestión de accidentes laborales  
     

En conversación con nuestro medio, Blanco afirma que “los primeros momentos tras un accidente de trabajo son la clave. Es lo más difícil de gestionar las primeras veinticuatro horas. Hay que saber quién debe liderar la situación y con quién debe comunicarse. Esto  nos permiten ofrecer la mejor atención al accidentado y a sus familiares y  porque determinan casi la totalidad del procedimiento judicial posterior que sufrirá la empresa y sus directivos. En síntesis, nos permiten minimizar el daño. Se trata de organizar bien la respuesta organizativa unificada  empresarial ante ese siniestro laboral”.

Este jurista recuerda que “las actas de la  Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) que se elaborarán tras el suceso, sirven de guía a los Jueces y Fiscales. No en vano es el órgano especializado en materia laboral, por ello, debemos cuidar con el máximo detalle la visita de la inspección ante este tipo de sucesos. Pese a que las empresas implementan más medidas, no se logra atajar la siniestralidad laboral”, afirma.

Desde su punto de vista es fundamental PROTOCOLIZAR LA ACTUACIÓN EMPRESARIAL ante un accidente, lo que que facilitará  la actuación rápida y eficaz que precisa el accidentado y la defensa procesal posterior.

 “La actividad empresarial en sectores como construcción, logística o retail es difícil de controlar, con lo cual las posibilidades de un accidente laboral crecen de forma notable”, advierte. Además recuerda que las empresas tienen protocolos en caso de incendio, evacuación o alerta informática,·” pero es inusual que haya una empresa con un protocolo ante un accidente de trabajo”, aclara.

En su opinión “este protocolo se puede adaptar a cada empresa. En primer lugar, para hacer las comunicaciones más urgentes. La idea es minimizar ese daño y calmar al accidentado, a sus familiares y a sus propios compañeros. Se trata que la empresa reciba el mejor asesoramiento posible. No podemos olvidar que las argumentaciones que dé el inspector de trabajo en esa posible acta de infracción van a ser la clave para que fiscales  y jueces diriman la situación y valoren una posible condena a la empresa o a sus dirigentes”.

Tener un protocolo es necesario

Nuestro interlocutor cree que faltan pocos profesionales en las empresas que sepan manejarse en este tipo de situaciones “es raro que haya protocolos ante este tipo de eventos. Al final en un accidente de trabajo ves que se pone a hablar todo el mundo; las personas nerviosas declaran ante la policía cuestiones que son difíciles de sostener, el tratamiento a los familiares de la víctima es de hermetismo, cuando es positivo cuidar de ellos. Al final hay mucha inseguridad a la hora de actuar desde las empresas que tienen miedo a liderar la situación”.

Por ello, desde RSM sugieren ocho pasos a incluir en los  protocolos empresariales que evitarán la agravación del daño, la duda ante esos momentos de nerviosismo y las respuestas inexactas ante la ITSS.

Ante un accidente de trabajo se recomienda:

1. Llamar a los servicios de atención sanitaria y al Director de RRHH o Asesoría Jurídica para que dirijan la comunicación empresarial entretanto llegan al centro de trabajo los abogados especializados en materia penal y laboral.

2. Acordonar la zona del accidente y normalizar el ambiente. Dejar irse a quien esté nervioso.

3. Identificar al accidentado y localizar toda la documentación relativa a él y su formación PRL.

4. Llamar a la Policía (ellos avisarán al Juzgado y a la Inspección de Trabajo  Seguridad (ITSS) y centralizar la interlocución en nombre de la empresa evitando declaraciones espontáneas.

5. Elaborar el parte de AT para remitir a la ITSS (24hrs) y el Informe interno de Investigación con causas y medidas correctoras.

6. Remitir parte de accidente a la compañía aseguradora.

7. Ofrecer la mejor atención posible al accidentado y a sus familiares y agilizar los trámites con la aseguradora corporativa para la cobertura de posibles indemnizaciones.

8. Preparar la estrategia de defensa ante el accidente junto con departamento de PRL, Jurídico y Recursos Humanos.

El protocolo  requiere coordinación interna

Para Mario Blanco la puesta en marcha de estas medidas  provoca la coordinación de distintas áreas de la empresa, como es RRHH y la parte jurídica de la compañía. “Deben estar muy alineados, RRHH con la gestión de la documentación y la identificación del trabajador siniestrado y la asesoría legal  tiene que estar  orientada al tratamiento jurídico y estratégico de la situación”.

En su opinión es importante contar con “un profesional con conocimientos laborales y penales que pueda de alguna manera identificar revisar las conclusiones que extraiga el inspector de trabajo y las declaraciones que recoja del personal de la compañía.  Saber gestionar esa visita de la inspección es clave. Tras recoger toda la información del accidente puede llegar a hace un análisis forense del mismo  y extrae las conclusiones de si la empresa cumplía o no las normas de seguridad laboral para propone luego algún tipo de sanción”.

Este experto nos advierte que “en ocasiones el inspector de trabajo puede dar traslado en su caso al Ministerio Fiscal y a los juzgados de instrucción, por si pudiera existir algún delito. En la mayor parte de los casos es su trabajo con una propuesta de sanción que se manda a fiscalía, en otros casos es la propia policía que se persona allí quien lo hace. Se remita o no el asunto a la fiscalía, la empresa se enfrente a las sanciones de la Seguridad Social y a la reclamación de los familiares. Pueden ser cuantiosas, el recargo de prestaciones trata de indemnizar la oportunidad perdida por la continuada perdida en la vida laboral del trabajador y al final son indemnizaciones elevadas”.

En este tipo de asuntos Mario Blanco subraya que “el trabajador pide su indemnización y en su caso su incapacidad. La Administracion aplica las sanciones y pide parte del dinero que va a tener que pagar al trabajador por esa incapacidad se lo pide a la empresa  para que cubra un porcentaje de esa indemnización que deberá cobrar el trabajador por su incapacidad. Los problemas de los accidentes surgen cuando la inspección de trabajo considera que ha habido una infracción o deficiencia en la implementación de medidas en materia de seguridad y salud que es la mayor parte de casos”.