JUC


Hace ya algo más de dos años, concretamente el día 5 de mayo de 2023, el Sr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud, declaró el fin de la emergencia sanitaria por la pandemia del virus Covid-19 a nivel internacional. Todos los que tuvimos la suerte de sobrevivir, recordamos las restricciones que sufrimos durante los prácticamente tres años que duró la pandemia.

Hace ya algo más de dos años, concretamente el día 5 de mayo de 2023, el Sr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud, declaró el fin de la emergencia sanitaria por la pandemia del virus Covid-19 a nivel internacional. Todos los que tuvimos la suerte de sobrevivir, recordamos las restricciones que sufrimos durante los prácticamente tres años que duró la pandemia.

En el ámbito judicial, cabe recordar, entre otras medidas, la instalación de pantallas de metacrilato supuestamente “protectoras” de posibles contagios, generalmente ubicadas en los mostradores de atención a profesionales y al público en general. Se supone que aquello debía servir para aislar al profesional o usuario del funcionario que debía atenderle y evitar posibles contagios mutuos. Ya en aquel entonces algunos, entre los que me cuento yo mismo, denunciamos lo absurdo e inútil de la medida – y me refiero particularmente a la sede de los Juzgados de lo Social de Barcelona -, en tanto que tales pantallas se instalaron sin una triste rendija a través de la que poder entregar o recibir documentos de los funcionarios, por lo que todos nos veíamos obligados a tratar con ellos desde la esquina donde terminaba el metacrilato para poder firmar actas, recibir o entregar expedientes, documentos etc… y ya puestos, las conversaciones entre nosotros seguían orillando por completo la rudimentaria e incómoda protección.

Si lo anterior ya fue rocambolesco, imaginaros seguir viendo – y sufriendo – las incomodidades del metacrilato aún a día de hoy en bastantes Juzgados de lo Social, hoy ya modernos, nuevos y flamantes Tribunales de no se sabe aún muy bien qué ni cómo.

Sabido es que la justicia en este país es lenta y poco eficaz y que somos poco o nada dados a hacer mucho caso de las normas internacionales, pero no sé, igual toca írselo planteando. Si algunos Juzgados – por los hoy Tribunales – ya lo han hecho, parece que no hay razón para que no lo hagan ya todos… que va tocando.