JUC


Si uno teclea las siglas ICO en el buscador de Google, por ejemplo, la primera entrada que le sale es la que se corresponde con el Instituto de Crédito Oficial. Pero resulta que no solo puede significar esto. Hoy he descubierto, gracias al saber hacer y enseñar de un Magistrado de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, que estas siglas, para un buen abogado laboralista, tienen y de hecho deben tener, por la cuenta que nos trae, otro significado.

Esta mañana he asistido a la jornada técnica – práctica sobre el recurso de casación en el orden laboral, organizada por la Sección de Derecho Laboral del Colegio de la Abogacía de Barcelona y la verdad, ha sido un pedazo de jornada. Ha valido la pena desde todos los puntos de vista y ha servido para encontrarnos un montón de buenos colegas, pero, sobre todo, para ponernos al día y aprender. Entre tales enseñanzas, hemos conocido el significado de estas siglas – ICO – en nuestra jurisdicción. El ponente ha aprovechado su excelente y más que didáctica intervención para desvelarnos una intimidad de las que se cuecen en la augusta Sala. Para no dejarse el resuello cada vez que tienen que decir lo del “Interés Casacional Objetivo” que es algo muy rimbombante, han decidido, por lo menos en tal intimidad, decir, lisa y llanamente ICO. Así que ya lo sabéis, compañeros. Y los que no lo sois también: ICO, para la gente que nos dedicamos al derecho laboral, significa “interés casacional objetivo”.

Lo que sea esto del interés casacional objetivo – ICO, a partir de ahora -, es algo que se las trae para todos aquellos letrados que alguna vez en la vida nos tengamos que ver en la tesitura de acudir al Alto Tribunal, tras preparar y luego formalizar otra cosa que se llama “recurso de casación para la unificación de la doctrina”, vamos, lo que conocemos todos como un RCUD. Y ésta no se la han inventado en el Supremo, esta ha salido de los operadores jurídicos de a pié.

Como veis pues, nuestro oficio, poco a poco va abandonando los latinajos del “iura movit curia”, para sucumbir a estas nuevas maravillas de la técnica de la abreviatura moderna. A este paso y en cuatro días, dejaremos atrás a los campeones de las simplificaciones ininteligibles, que sin duda son los médicos, que dicen, por ejemplo, IAM en lugar de Infarto agudo de miocardio o EPOC, por enfermedad pulmonar obstructiva crónica.