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  • Unive Abogados subraya que, tras la reciente sentencia del TJUE de 14 de abril de 2026, el tribunal europeo insiste en que el abuso de temporalidad debe ser sancionado, con independencia de que el trabajador haya obtenido posteriormente una plaza fija o no

La reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), dictada el 14 de abril de 2026 en el asunto C-418/24 (Obadal), comienza a desplegar ya sus primeros efectos en los tribunales españoles.

Prueba de ello es una reciente sentencia dictada por un juzgado de lo social de Badajoz, que ha reconocido a un trabajador una indemnización de 16.080,54 euros por el abuso de temporalidad sufrido, pese a que el afectado ya había superado un proceso de estabilización y había obtenido posteriormente una plaza fija.

La resolución resulta especialmente relevante porque desmonta uno de los argumentos más utilizados por las Administraciones en este tipo de procedimientos: que la obtención de plaza fija a través de un proceso de estabilización elimina o absorbe automáticamente el daño derivado del abuso previo.

En el caso analizado, el trabajador había prestado servicios durante años para una Administración pública en situación de temporalidad prolongada, con reconocimiento previo de la condición de indefinido no fijo, y fue cesado tras la cobertura reglamentaria de la plaza. Aun así, el juzgado entiende que el acceso posterior a una plaza fija no neutraliza por sí solo el abuso de temporalidad padecido durante años, ni impide reconocer una indemnización cuando ese perjuicio no ha quedado realmente reparado.

Para Unive Abogados, este pronunciamiento confirma que la doctrina fijada por el TJUE no solo afecta a quienes siguen en situación de temporalidad o precariedad, sino también a aquellos empleados públicos que, pese a haber consolidado posteriormente su plaza, han sufrido durante años una utilización abusiva de relaciones temporales por parte de la Administración.

El despacho considera que esta resolución puede marcar un punto de inflexión en miles de casos similares en toda España, al abrir la puerta a reclamar una reparación efectiva incluso en supuestos en los que la Administración venía sosteniendo que el proceso de estabilización cerraba definitivamente cualquier posibilidad de reclamación adicional.

A juicio de Unive Abogados, el mensaje jurídico que empieza a consolidarse es claro: la plaza fija puede poner fin a la precariedad futura, pero no borra necesariamente el abuso ya consumado. Y cuando ese abuso no ha sido sancionado ni reparado de forma real, el trabajador puede seguir teniendo derecho a reclamar.