Colegio de Graduados Sociales de Madrid
Teresa Silleras, decana del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Madrid
Hay momentos en los que una profesión deja de hablar de sí misma para demostrar, con hechos, para qué sirve. Y lo que estamos viviendo en los municipios de la Sierra Oeste de la Comunidad de Madrid es, precisamente, uno de esos momentos.
Los incendios que han afectado a diferentes localidades de nuestra región han dejado a su paso daños materiales, incertidumbre y, sobre todo, muchas preguntas. Preguntas de empresarios que no saben cómo afrontar los próximos días, de trabajadores preocupados por su empleo, de autónomos que necesitan saber qué ayudas pueden solicitar o de familias que, de un día para otro, se han encontrado ante una situación completamente excepcional.
Cuando ocurre algo así, las administraciones tienen que estar al lado de la ciudadanía. Pero también tenemos que estar quienes, desde nuestra profesión, podemos aportar conocimiento, experiencia y soluciones.
Por eso, desde el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Madrid, asumimos desde el primer momento con enorme responsabilidad el acuerdo de colaboración alcanzado con la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid para poner en marcha un servicio especializado de asesoramiento laboral y de Seguridad Social dirigido a las personas afectadas por los incendios.
Y creo que los datos hablan por sí solos.
A fecha de 31 de agosto, nuestros profesionales han realizado 308 atenciones presenciales y 115 atenciones telefónicas. En total, 423 personas han encontrado en este servicio una respuesta, una orientación o, simplemente, a alguien que les ayudara a entender qué podían hacer ante una situación que, en muchos casos, les resultaba completamente nueva.
Detrás de cada número hay una historia.
Hay un trabajador que necesita saber qué ocurre con su contrato. Una persona autónoma que necesita conocer las ayudas disponibles. Una empresa que tiene que afrontar una reducción o una suspensión de su actividad. Una familia que necesita información sobre prestaciones. Una persona que no sabe qué documentación debe presentar o qué obligaciones laborales y de Seguridad Social debe cumplir en una situación extraordinaria.
Y detrás de cada una de esas historias ha habido un Graduado o Graduada Social dispuesto a escuchar y a ayudar.
Eso es lo verdaderamente importante.
Porque a veces hablamos de nuestra profesión utilizando términos jurídicos, técnicos o institucionales. Hablamos de procedimientos, expedientes, prestaciones, cotizaciones, contratos o Seguridad Social. Pero no debemos olvidar nunca que detrás de cada trámite hay una persona.
Y precisamente ahí es donde adquiere todo su sentido la colaboración entre las Administraciones Públicas y nuestro Colegio.
Colaboración publico y privada, clave
La Administración tiene la responsabilidad de poner en marcha las medidas necesarias para proteger a la ciudadanía. Y los profesionales tenemos el conocimiento necesario para ayudar a que esas medidas lleguen realmente a quienes las necesitan.
En este caso, la Comunidad de Madrid ha habilitado recursos para atender a empresarios, autónomos y trabajadores afectados, y los Graduados Sociales hemos aportado nuestra experiencia y conocimiento especializado para convertir las normas y las ayudas en respuestas comprensibles y útiles.
Porque de poco sirve que exista una ayuda si la persona que puede beneficiarse de ella no sabe que existe, no entiende los requisitos o no sabe cómo solicitarla.

Acuerdo firmado sobre asesoramiento laboral integral en los PATIS, de izda a derecha Verónica Muñoz, alcaldesa de Cadalso de los Vidrios, Miguel Angel Garcia, Consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local con Teresa Silleras, presidenta del Colegio de Graduados Sociales de Madrid (Foto Comunidad de Madrid)
La justicia social también consiste en acercar los derechos a las personas.
Y esa es una de las grandes razones por las que me siento especialmente orgullosa de la profesión que represento.
Los Graduados Sociales somos profesionales profundamente vinculados a la realidad cotidiana de trabajadores, empresas y autónomos. Conocemos sus problemas, sus preocupaciones y sus necesidades. Estamos acostumbrados a movernos en un ámbito, el laboral y de la Seguridad Social, en el que las decisiones administrativas y jurídicas tienen consecuencias muy reales sobre la vida de las personas.
Por eso nuestra profesión puede y debe estar al servicio de la sociedad, especialmente cuando llegan momentos difíciles.
La experiencia de estos días demuestra, además, algo en lo que creo firmemente desde que asumí la responsabilidad de ser decana: los Colegios Profesionales tenemos que ser instituciones abiertas, útiles y conectadas con la sociedad.
No podemos limitarnos a defender los intereses legítimos de nuestros colegiados —que también—. Tenemos que ser capaces de poner nuestro conocimiento al servicio del interés general y de colaborar con las instituciones cuando la sociedad nos necesita.
Esta colaboración con la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local es un magnífico ejemplo de ello.
Quiero agradecer públicamente la confianza depositada en nuestro Colegio y, especialmente, la disposición mostrada para trabajar conjuntamente.
El compromiso de los graduados sociales
También quiero reconocer el compromiso de todos los profesionales del Colegio de Graduados Sociales de Madrid que están participando en este dispositivo.
Porque detrás de las 423 atenciones realizadas hasta el 31 de agosto hay muchas horas de trabajo, muchas conversaciones y, sobre todo, mucha vocación de servicio.
Y este es precisamente el camino que queremos seguir.
Desde esta nueva etapa que hemos iniciado en el Colegio de Graduados Sociales de Madrid queremos reforzar nuestra relación con las Administraciones Públicas, con la Justicia, con las organizaciones sindicales y empresariales y con todos aquellos agentes que trabajan cada día por mejorar nuestra sociedad.
Queremos colaborar más y mejor.
Queremos que nuestro conocimiento pueda ser útil allí donde se necesite.
Queremos que la ciudadanía sepa que detrás de la figura del Graduado Social hay un profesional preparado para acompañarla en momentos que pueden ser especialmente complicados.
Y queremos seguir construyendo puentes.
Porque cuando una Administración y un Colegio Profesional trabajan juntos, no gana una institución frente a otra. Gana la ciudadanía.
Y cuando conseguimos que una persona que llega preocupada a una oficina salga con una respuesta, con información y con un poco más de tranquilidad, entonces todo nuestro trabajo adquiere sentido.
Los incendios de la Sierra Oeste nos han recordado que las emergencias no terminan cuando se apagan las llamas. Después comienza otra etapa: la reconstrucción, la recuperación de la actividad económica, la protección del empleo y el acompañamiento a las personas afectadas.
Ahí también queremos estar.
Desde el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Madrid tendemos nuestra mano a la Comunidad de Madrid y a sus municipios para seguir colaborando, aportando nuestro conocimiento y poniendo nuestra profesión al servicio de quienes más lo necesitan.
Porque esta nueva etapa que acabamos de comenzar en nuestro Colegio tiene precisamente ese propósito: modernizar, avanzar, abrirnos a la sociedad y demostrar, con hechos, el enorme valor que tiene nuestra profesión.
Hoy, más que nunca, creo que debemos recordar algo muy sencillo: el conocimiento solo adquiere verdadero valor cuando sirve para ayudar a los demás.
Y los Graduados Sociales tenemos conocimiento.
Tenemos talento y tenemos experiencia.
Pero, sobre todo, tenemos algo que no aparece en ningún expediente ni en ninguna estadística: tenemos vocación de servicio.
Y cuando ponemos todo eso al servicio de las personas, especialmente en los momentos difíciles, demostramos quiénes somos.
Demostramos que nuestra profesión importa.
Que nuestro trabajo es necesario.
Y que, cuando instituciones y profesionales remamos juntos en la misma dirección, somos capaces de conseguir algo mucho más importante que cualquier cifra:
Hacer que las personas se sientan acompañadas cuando más lo necesitan.
Ese es el verdadero éxito de esta colaboración.
Y ese es el camino que, desde el Colegio de Graduados Sociales de Madrid, queremos seguir recorriendo junto a la Comunidad de Madrid, en beneficio de todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestra región.