JUC


A veces, es más pedagógico explicar lo que no debe hacerse, que vaciarse a explicar lo que sería correcto. Y éste es el caso que me ocupa hoy. Ha llegado a mis manos la carta de despido cuyo contenido íntegro adjunto. Se trata de una auténtica perla de la técnica jurídica que garantiza al 100% que el trabajador le saque a la empresa todo lo que quiera… y probablemente más.

Como es de ver, es un despido fundado en causas disciplinarias y objetivas a la vez, con audiencia previa incorporada. Lo que se conoce como un todo en uno. Más economía procesal, imposible.

Cualquiera que sepa algo del tema, habrá observado que:

-       No se precisa cuándo ni cómo se produjeron las faltas de asistencia y puntualidad.

-       Solo se concretan dos supuestas ausencias al trabajo, pero no os preocupéis por ello, el Convenio permite el despido a partir de tres, así que no hay problema. El trabajador, con esto, ya tiene asegurada, por lo menos, la improcedencia.

-       Ojo que se prescinde de los servicios del empleado para mejorar la organización de los recursos de la empresa y garantizar la viabilidad futura de la empresa. No sea que se nos olvide este dato.

-       La carta se notifica el día 16 con efectos del despido a día 19, dando al trabajador este plazo de audiencia previa y a la vez, permiso retribuido, anticipando que el día 19 estará de patitas en la calle. De este modo, se da plazo sobrado al trabajador, para que se vaya corriendo a pillar la baja y así, cuando llega el día 19 ya se ha montado el despido nulo con violación de todos los derechos fundamentales del mundo y parte del extranjero.

Si Vd. es empresario y quiere despedir a un trabajador con garantía absoluta de que le van a sacar hasta las muelas y sin anestesia, siga este ejemplo. Si quiere ahorrarse un dinerillo, haga todo lo contrario y mejor, si se plantea contratar a un profesional medianamente competente que le lleve de la mano en un trance como éste, que, aunque parezca mentira, algunos (por no decir la mayoría), difícilmente podemos hacerlo peor, y hasta incluso, somos capaces de hacerlo algo mejor. Puedo dar fe.