Antonio Serrano ha puesto en marcha un proyecto propio de headhunter legal que también asesora en la compra venta de despachos y asesorías
El sector del headhunting legal se mueve. Casi al mismo tiempo que un experto como Sancho Peña, lanzara su firma The Legal Headhunter, otro experto como es el caso de Antonio Serrano presentaba su iniciativa propia como es Hampton Headhunting para trabajar al mismo tiempo la gestión de talento en las firmas legales así como la compra venta de despachos donde también se observan movimientos
En el caso de Serrano su trayectoria avala su experiencia y profesionalidad. En su currículum se incluye responsabilidades directivas en firmas nacionales como Ceca Magán o DJV Abogados, a lo que suma su experiencia in-house con vertiente internacional en Barclays Bank. Todo ello le ha permitido adquirir un conocimiento profundo de las necesidades reales de despachos e in-house.
Este abogado, reconvertido en headhunter, ha sido testigo directo de la expansión de Ceca Magán en la última década, siendo una persona clave en el trabajo de Esteban Ceca, socio director de ese despacho, en el área de desarrollo de negocio. “Los despachos se están profesionalizando mucho. Ceca Magán es un caso de éxito de aplicar a los despachos la visión empresarial y esa profesionalización de la gestión. Siempre es bueno el trabajar con headhunter que ayudan mucho a despachos y asesorías jurídicas a encontrar el profesional que necesitan”.
Hampton ofrece un servicio integral de headhunting especializado en el sector legal. Su propuesta abarca desde la selección de abogados con expertise en áreas concretas del Derecho -con y sin cartera- hasta profesionales para liderar o reforzar departamentos in-house, pasando por perfiles de soporte y funciones técnicas esenciales en el funcionamiento diario de los despachos.
El valor añadido, explica, radica en la cercanía y personalización: “No se trata de enviar currículums, sino de identificar al profesional adecuado para cada despacho, entendiendo su cultura, su forma de trabajar y su proyección futura”. Además, cuenta con una amplia red de contactos que incluye desde jóvenes abogados con alto potencial hasta perfiles de dirección y gestión con experiencia consolidada en firmas nacionales e internacionales.
La acogida de la iniciativa ha sido bastante buena por los propios despachos. “Los tres socios que empujamos el proyecto llevamos más de veinte años en el sector y sabemos como se trabaja en los bufetes de abogados. Sabemos que buscan y cuáles son sus necesidades profesionales. A partir de esas primeras reuniones con despachos previo al lanzamiento de la firma, vimos que había un hueco de mercado que es el que queremos cubrir. Ahora el mercado legal vive uno de los momentos de mayor dinamismo”, indica Serrano.
Para este experto “en la actualidad, la competencia por atraer talento es importante. El mercado tiende a la especialización. Lo que más se demanda ahora mismo tiene que ver con tecnología y protección de datos y compliance Las firmas buscan profesionales formados en estas áreas, que conozcan bien la IA. Junto a ello perfiles más tradicionales como m&A en sectores regulados; laboral, procesalistas que conozcan arbitrajes en temas complejos. Son perfiles específicos muy demandados. En muchos de esos casos es fundamental que cuenten con cartera de clientes lo que supone un valor añadido importante”.

Para este experto, el uso de la IA esta generando que algunos despachos preparen productos y servicios de alto valor tecnológico
Integrar pequeñas estructuras
En los últimos años ese crecimiento inorgánico de los bufetes pasa también por incorporar pequeñas estructuras formadas por algún socio y varios abogados, lo que permite que el despacho cree o impulse un área especializada en concreto. Eso permite hacer un crecimiento controlado del despacho para que sea realmente sostenible “Los profesionales seniors que se buscan denotan una gran relación con los clientes y una buena capacidad de sacar papel importante. No tienen además el coste salarial de otros perfiles más elevados”, resalta
Para Serrano “es evidente que el integrarte en una nueva estructura puede generar cierta incertidumbre y miedos, lo que se suele hacer es un primer proceso de conocimiento, en el que ambas partes trabajan de forma conjunta durante un tiempo. Eso supone un periodo de adaptación, luego esas distancias se acortan y se toma la decisión de integrarse en la nueva firma jurídica. No son procesos inmediatos para ver esa alineación, donde siempre una fórmula para un posible divorcio amistoso si la iniciativa no cuaja”.
Haciendo memoria, Antonio Serrano constata que grandes integraciones han sido escasas en los últimos años. La última fue caundo DA Lawyers se integro en Andersen en el 2021. Junto a ello Roca Junyent creo un grupo de despachos donde participan despachos como Iparbilbao Abogados (País Vasco), Gaona, Palacios y Rozados Abogados (Andalucía y Madrid), RocaJunyent - Riutord Abogados (Baleares) y otros en Castilla y León y Extremadura, además de incorporaciones recientes como EMHE Legal (Valencia) y la integración de talento fiscal de Segarra de Figarolas,
“No es fácil que dos despachos de cierto tamaño logren su integración. En algunos bufete hay equipos destinados a impulsar dichas integraciones y hacerlas más rápidas y con más posibilidad de éxito. Hay que darse cuenta que no es una decisión sencilla de tomar, porque hablamos en muchos casos de culturas distintas, Tardan en producirse, pero se seguirán gestando porque es la forma de crecer. En el caso de los despachos pequeños o están muy especializados o tendrán que ir a estructuras más grandes para seguir creciendo y reducir sus costes”, afirma Serrano.
En este contexto nuestro interlocutor también señala que es un buen momento paras las boutiques legales especializada “que pueden adaptarse mejor al cambio. En algunas ocasiones las configuran socios de grandes despachos, próximos a su jubilación. Pese a que en los grandes bufetes han alargado esa edad de jubilación, se ven estos movimientos. Esta cuestión va en detrimento de los que vienen por detrás que prefieren salir a otras firmas. Ser socio está ahora más difícil que nunca”.
Junto a esta batalla por conseguir clientes Serrano revela que hay muchos despachos que están integrando sistemas de IA en su actividad profesional. Todo ello está cambiando la forma de trabajar del sector legal. Es factible que algunos bufetes lancen productos y servicios apoyados en IA que necesitan terceras empresas para atender sus necesidades legales habituales”.

Serrano todo un experto en el sector legal, espera tener un hueco como headhunter jurídico
Compraventa de despachos
El otro pilar de Hampton es su especialización en operaciones de compraventa, fusiones e integraciones de despachos. Ya no son solo tres o cuatro firmas destacadas las que apuestan por el crecimiento inorgánico. La creciente demanda -especialmente tras la entrada de fondos de inversión- y la oferta a la baja hacen que dar con la pieza adecuada sea cada vez más complejo. De ahí la necesidad de un acompañamiento profesional y especializado.
Hampton acompaña a los socios en todas las fases del proceso: desde la identificación de oportunidades hasta la negociación y cierre, siempre bajo los principios de confidencialidad, rigor y orientación estratégica. “Lo que más se observa son despachos pequeños, con sus socios a punto de jubilarse, quieren obtener una recompensa económica y en algunos casos continuar unos años más. Son operaciones orientadas a este tipo de perfiles porque no es fácil un traspaso interno por eso buscan una formula como ésta. Lo vemos mucho en la historia de asesorías contables, fiscales y laborales, sobre todo “.
En el sector legal, Serrano cree que la irrupción de los fondos de inversión, ya presentes en el capital de algunos despachos, pueden ayudar a este tipo de operaciones de mayor tamaño. “Este tipo de inyección económica puede ser que los planes de cualquier despacho de abogados se agilicen. Permiten desde ampliar áreas de negocio hasta reforzar equipos y mejorar el talento de cualquier organización que cuente con este tipo de socio financiero. Este tipo de operaciones permiten impulsar iniciativas con más agilidad, pero no a todos los despachos les puede encajar”.
“No se trata de un servicio puntual, sino de un acompañamiento estratégico en el tiempo, adaptado a las distintas etapas de desarrollo de un despacho. Nuestro trabajo es buscar que esas firmas puedas ser compatibles en una hipotética integración que no es rápida y sencilla. Ahora trabajamos con algunas integraciones y tenemos a varios compradores dispuestos a hacerse con pequeños despachos manteniendo su marca propia. Frente a ello hay más dificultad a encontrar ese vendedor concreto que se ajuste a lo que se busca en este momento”, subraya.
De cara al 2026, Antonio Serrano cree que el panorama es bueno con varios asuntos abiertos que podrían cuajar a corto y medio plazo. El sector está en un momento de dinamismo importante que continuará en los próximos meses. Las áreas de RRHH de los bufetes nos reclaman perfiles concretos. Lanzamos Hampton con la convicción de que el sector legal necesita un Partners especializado, con profundo conocimiento del día a día de los despachos y sus necesidades, capaz de aportar valor en dos aspectos esenciales para su crecimiento y sostenibilidad: el talento y las operaciones de integración”, concluye.
Para este experto, el uso de la IA esta generando que algunos despachos preparen productos y servicios de alto valor tecnológico