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Lorenzo Amor, presidente de ATA, anuncia en un reciente encuentro informativo la denuncia interpuesta de su asociación contra el Gobierno por no haber traspuesto la directiva de IVA de Franquicia

La Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios y Trabajadores Autónomos, ATA, ha interpuesto una denuncia contra el Gobierno de España ante la Comisión Europea por la falta de transposición y aplicación de la directiva relativa al sistema común del impuesto sobre el valor añadido en lo que respecta al régimen especial de exención del IVA para autónomos y pequeñas empresas, conocido como "Iva franquiciado".

Al mismo tiempo , ATA denuncia la insoportable carga burocrática que soportan los más de 3,4 millones de autónomos en España. Los datos son contundentes: un trabajador por cuenta propia destina una media de 200 horas al año exclusivamente a realizar trámites con las diferentes administraciones y al cumplimiento de sus obligaciones fiscales, laborales y de Seguridad Social.

Esta dedicación no solo supone una pérdida de tiempo productivo, sino que tiene un impacto económico directo. Teniendo en cuenta un coste medio de 15 euros por hora, estas 200 horas representan un coste de 3.000 euros anuales por autónomo. En términos globales, la burocracia y el cumplimiento normativo le cuestan al colectivo 10.000 millones de euros al año y más de 650 millones de horas dedicadas por los autónomos a gestionar trámites burocráticos

En concreto ATA  ha presentado una denuncia por el incumplimiento de la Directiva Europea 2020/285 del Consejo, de 18 de febrero de 2020, por la que se modifican los artículos 281 a 294 de la Directiva 2006/112/CE, vulnerando con ello los principios de efectividad, no discriminación, proporcionalidad, seguridad jurídica, competencia leal y libertad de establecimiento del Derecho de la Unión Europea.

Desde ATA se interpone  esta denuncia como la organización intersectorial representativa mayoritaria con la legitimación especial otorgada para actuar en defensa de los intereses colectivos de los autónomos ante las Administraciones Públicas, tanto nacionales como europeas.

Un año de retraso

Exigimos la implantación en España de un régimen real de simplificación/exención de IVA para pequeños negocios, alineado con la UE, que reduzca cargas administrativas y facilite el cumplimiento” ha declarado el presidente de ATA. “Este incumplimiento tienen un enorme efecto sobre las actividades de los negocios y nos resta competitividad”, señala su presidente Lorenzo Amor a este medio.

La Directiva 2006/112/CE que establece un sistema común del IVA fue modificada por la Directiva (UE) 2020/285 en sus artículos 281 a 292 para modernizar y armonizar el régimen especial de exención para pequeñas empresas, con el objetivo de simplificar sus obligaciones fiscales y reducir la carga administrativa.

Esta reforma permite a los Estados miembros establecer un umbral de facturación anual de hasta 85.000 €, por debajo del cual los autónomos y pymes quedarían exentos de repercutir, liquidar y declarar el IVA.

La Directiva fijó dos plazos que el Gobierno español ha incumplido:

• Plazo de transposición: Los Estados miembros debían adoptar y publicar las disposiciones necesarias a más tardar el 31 de diciembre de 2024.

• Plazo de aplicación: Las nuevas normas debían aplicarse a partir del 1 de enero de 2025.

A fecha de hoy, el Gobierno de España no ha adoptado ninguna medida legislativa para transponer la Directiva Europea 2020/285. La normativa española, contenida en la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, carece de un régimen general de franquicia del IVA basado en un umbral de facturación. Los autónomos españoles son los únicos en la Unión Europea que no se pueden acoger al Iva franquiciado si facturan menos de 85.000 euros”, ha asegurado en un desayuno empresarial en Jerez de la Frontera el presidente nacional de ATA, Lorenzo Amor.

Desde su punto de vista,  “Falta de previsión legal de un umbral de exención y la inexistencia de procedimientos de control y registro adaptados a la hora de aplicar de repercutir y liquidar el IVA son dos de los obstáculos principales que llevan a los autónomos a vivir con una inseguridad legislativa que se ha instalado en nuestro día a día. Son trabas y más trabas”.

La  burocracia que rodea a los autónomos es brutal: un trabajador por cuenta propia destina una media de 200 horas al año exclusivamente a realizar trámites con la Seguridad Social  y otras administraciones

Unico país en Europa que no cumple con esta Directiva

Tambien recuerda que según  ha confirmado la propia Comisión Europea, España es actualmente el único Estado miembro que no aplica el régimen de exención para pequeñas

empresas, incumpliendo de forma flagrante y prolongada sus obligaciones. En la actualidad se ha iniciado el  procedimiento de infracción por la Comisión Europea. Como Guardiana de los Tratados, la Comisión Europea constató este incumplimiento e inició el correspondiente procedimiento de infracción (art. 258 TFUE).

Tras un requerimiento formal en enero de 2025, la Comisión decidió enviar un dictamen motivado al Reino de España el 18 de julio de 2025, instándole a adaptar su Derecho interno a la Directiva en un plazo de dos meses, bajo la advertencia de llevar el asunto ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). A día de hoy, el incumplimiento persiste.

Desde ATA se insiste en la denuncia que la “inacción  del legislador español provoca que la mayoría de los autónomos de España no puedan acogerse a ningún régimen de simplificación real del IVA, viéndose obligados a cumplir con las mismas obligaciones formales que

las grandes corporaciones. Esta situación genera discriminaciones injustificadas:

En primer lugar,  Por sector de actividad: Un autónomo en una actividad tradicional tasada (ej. hostelería) puede acogerse a módulos, mientras que un profesional liberal o del sector digital (ej. abogada, consultor de marketing) está excluido y soporta una carga burocrática desproporcionada, aunque facture mucho menos. Al mismo tiempo,  Por forma jurídica: Un autónomo persona física puede (si su actividad está en la lista) acogerse a un régimen simplificado, pero si constituye una sociedad limitada para proteger su patrimonio, queda automáticamente excluido, penalizando una práctica empresarial básica.

Con ánimo constructivo, ATA ha formulado propuestas de reforma legislativa para que España cumpla con sus obligaciones, que se resumen en: Modificar la Ley 37/1992 del IVA para crear un nuevo artículo que regule el régimen de franquicia. En segundo lugar,  establecer un umbral de exención generoso, idealmente los 85.000 € autorizados, en línea con economías comparables como Italia o Francia. Como tercer elemento se plantea diseñar un  procedimiento de acogida voluntario y simplificado para los autónomos que cumplan los requisitos asi como adaptar   los sistemas informáticos de la Agencia Tributaria y las obligaciones formales (libros de registro, etc.) a la nueva realidad de los sujetos pasivos exentos.

Menos burocracia

En una actividad donde la jornada media es de 47 horas semanales, el autónomo dedica cuatro horas de su negocio o de su descanso para cumplir con la administración. El 90% de los autónomos señala en el Barómetro de ATA que las trabas burocráticas han subido en el último año, lo que no solo supone un coste añadido, sino que merma drásticamente su capacidad de conciliación. Así, las horas dedicadas a la burocracia por el total de los autónomos suponen tanto como el trabajo semanal (47 horas de media) de 278.000 autónomos.

Esta situación se agrava para el casi millón de autónomos que tienen trabajadores a su cargo. Para ellos, el aumento de la carga administrativa es exponencial, ya que a sus trámites personales como autónomo deben sumar todas las obligaciones laborales y normativas propias de los empleadores, que son cada vez más complejas y exigentes.

La burocracia está ahogando al colectivo. Llevamos años oyendo hablar de simplificación administrativa y de reducción de cargas, pero es algo que nunca llega. La realidad es que cada día hay más normas y más trámites que suponen más costes para el autónomo”, señala Lorenzo Amor, presidente de ATA. “Cada vez hay más normas que suponen más trámites y más obligaciones. España no puede seguir a este ritmo. Se necesita un cambio radical porque la burocracia está ahogando y asfixiando a los autónomos”.

Por todo ello, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA, advierte que el actual sistema es insostenible. “Cada día dedicamos más tiempo a los papeles y menos a generar riqueza. Menos conciliación, menos descanso y un mayor coste económico. No podemos permitir que la administración se convierta en un obstáculo en lugar de un facilitador”, concluye Lorenzo Amor.