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Jose Varela, experto en IA en UGT, cree que aún tardará el boom de la IA a nivel laboral en llegar (Imagen UGT)

  • En el estudio que acaba de publicar este sindicato, advierten que la implementación de la IA puede generar nueva brecha digital que urge cerrar con nuevos derechos sociales y laborales

La Inteligencia Artificial se está convirtiendo en un componente más de nuestra vida, tanto laboral como personal o educativa. Tal irrupción está multiplicando el número de noticias y estudios alrededor de esta tecnología, pero rara vez se analiza en términos de inequidad, desigualdad o cohesión social. 

Por ello, UGT ha confeccionado un informe que busca responder a preguntas clave del uso de esta tecnología, especialmente en el ámbito laboral: ¿Cuánta gente usa la IA en España? ¿Qué perfil tienen sus usuarios? ¿Qué uso es el más habitual? ¿En qué CCAA se usa más? Así, el sindicato responde hasta ocho cuestiones, con un apartado final de especial importancia: ¿Por qué hay personas que no utilizan nunca la IA?

La brecha digital también es una brecha de oportunidades. Por eso, la formación y el acceso a las nuevas tecnologías deben estar al alcance de todas las personas.

El estudio ha sido dirigido por Jose Varela, responsable de IA y digitalización de esta organización sindical. El primer informe de estas características que aborda el fenómeno de la IA, a nivel sociolaboral en nuestro país. En su opinión, la implementación de la IA en nuestro tejido productivo aún no ha llegado, salvo en sectores concretos como el del call center y otros similares. A su juicio es fundamental impulsar una campaña institucional donde se maximicen los beneficios de la IA frente a sus disfunciones.

En ese informe se indica que hoy, en España, más de 23 millones de personas nunca usan la IA (más de un 60% de la ciudadanía). Este dato desmontaría el primer mito: el uso de la IA, siendo amplio, todavía es minoritario, con muchas más personas que no la usan que aquellas que sí la emplean.

El uso de la IA en el trabajo no es, ni mucho menos, generalizado (seis de cada diez personas ocupadas no usan la IA). Precisamente, el uso de la IA en España discurre de manera prioritaria por el ámbito privado, consultas rápidas o incluso pura experimentación, “Es de uso privado, aún no implementado en nuestro tejido productivo”, apunta

El perfil del usuario de la IA es hombre, joven, residente de una ciudad grande, de nacionalidad española, con trabajo y buenos ingresos y, al menos, con estudios secundarios. Los tres principales precursores de la IA son la edad, el nivel académico y la renta.

En cuanto a la aproximación geográfica, Cataluña lidera la lista, con casi un 45% de la población. Le sigue de cerca Madrid (43,4%) y Baleares (42,7%). Que las dos CCAA con mayor peso en la economía se sitúen en el pódium tiene un estrecho vínculo con la lógica empresarial. En el polo opuesto, se encuentran Extremadura, Castilla-La Mancha y Euskadi. La ubicación de las dos primeras está relacionada con el argumento del empuje empresarial.

En el estudio se indican algunas razones del escaso uso de la IA en las empresas  (Imagen UGT)

Falta de integración en el trabajo

Las personas no usuarias esgrimen tres principales motivos para no usar la IA: la prescindibilidad, la inseguridad y la insuficiencia. “En su opinión por el momento se percibe una falta de utilidad percibida y, en un altísimo porcentaje, a la ausencia de una integración efectiva de la IA en la organización del trabajo”.

En este sentido, Varela indica que “ a su juicio esa falta de uso viene porque no existe ninguna necesidad, primero, de tipo particular y luego de, de tipo laboral. Es decir, no existen casos de uso en donde sea claramente que la IA da un antes y un después. Porque si así fuera, ahora mismo estaríamos hablando de ello. Sí hay algunos avances, sí se puede ver que hay, algunas aplicaciones muy determinadas, especialmente en la automatización de tareas repetitivas que puede servir, pero todavía estamos lejos de las promesas de productividad que nos decían”

Este jurista recuerda que la IA generativa nos iba a cambiar la vida a los abogados. Y de repente, todo son sentencias falsas, citaciones que no existen y problemas a la hora de apoyarse en eso. Se va introduciendo pero no de la forma que se nos quiere hacer creer. “En otros países de nuestro entorno el desarrollo es mayor, sobre todo en países con un liderazgo más claro a la hora de su implementación como son los casos de Países Bajos y Reino Unido, donde hay muchas experiencias de automatización de tareas en pequeñas y grandes empresas”.

En el informe se destaca que los índices de formación digital en las empresas nos sitúan a la cola de Europa: sólo 2 de cada 10 empresas de menos de 10 empleados proporcionan actividades formativas en TIC a sus empleados. Y sólo 3 de cada 100 empresas de menos de 10 empleados (el 95% del tejido productivo) hicieron lo propio.

En este contexto, Varela subraya que “esa formación digital es clave para una mejor implementación de la IA en nuestro mercado laboral. Ahora se emplea para tareas de automatizar procesos en tares de bajo valor añadido. El impacto que se prevé llegará pero no será tan rápido como pensamos y tarde entre cinco y diez años en llegar, sobre todo si no hay un liderazgo empresarial al respecto. “Ese liderazgo se logra con la formación. Ahí tenemos un gap porque se piensa que la introducción de la IA se sigue viendo como una herramienta de infraestructura y no como una herramienta de formación”.

Propuestas para mejorar uso de la IA

Ante esta nueva forma de inequidad, desde UGT se señala que no sólo se deben desmontar muchos de los mitos formados alrededor de la IA, sino que estamos obligados a implementar medidas efectivas, rápidas y concretas que nos permitan superar la impermeabilidad tecnológica de estas personas. Por ello, UGT propone:

En primer lugar, trasladar el foco que gravita sobre la IA desde las infraestructuras hacia las competencias; desde el interés puramente económico, al social. “Ahí es fundamental apostar por la formación como antes comentábamos sobre el impacto de la iA. En ese escenario también la organización sindical plantea Iniciar una campaña institucional que sensibilice sobre esta injusticia e improductiva desigualdad, y nueva fuente de inequidad social.

Junto a ello confeccionar un Plan Nacional de Cualificación en IA, con cuatro ejes: planes de formación abiertos a toda la ciudadanía; establecimiento del Derecho a la Formación Continua Profesional en la jornada laboral; articulación de un plan de refuerzo dirigido a las personas en situación de desempleo; y fortalecimiento del marco legal para que la negociación colectiva ordene y monitorice el despliegue de la Inteligencia Artificial en los centros de trabajo.

En este escenario Varela cree que se podría crear un Observatorio nacional de la Brecha Digital, con especial foco en la adopción de la IA y participada por todos los actores implicados. Se podría analizar trimestralmente la situación, si existen despidos a causa de la IA, si son de verdad a causa de la IA, porque ahora hay un gran debate sobre si hay despidos o no. “Habría que analizar la situación y ver que necesitamos de las administraciones públicas para intentar que esa gente no se quede descolgada, a la vez que analizar las buenas prácticas existentes”

José Varela como reputado experto en transformación digital de IA que es, se encontraba en el último encuentro de AMETIC hace unos días en Santander, cuando el vicepresidente Carlos Cuerpo habló de la intención del Gobierno de impulsar un Pacto Nacional sobre la IA con la participación de agentes sociales y otros operadores “Se trata de anteponer a la destrucción de empleo, la productividad y ver la forma de recalificar los trabajos que están en peligro o poner medidas paliativas durante un tiempo.Y luego, por el otro lado, si somos capaces de identificar buenas prácticas que ayuden a las empresas a crecer. En ese pacto por la IA sería bueno implementarlo a través de un diálogo social tripartito, pero habrá que ver si es posible en las actuales circunstancias".