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La CNMC con su presidenta a la cabeza, Cani Fernández, acaba de presentar un informe sobre el apagón. Se pudo evitar pero hay que hacer mejoras para que no se produzca otro (Congreso Diputados)

  • Al mismo tiempo cree necesario  abordar mejoras en el sistema eléctrico «para dar respuesta a las necesidades actuales del sistema y dotarlo de mayor robustez».

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado un informe de recomendaciones y propuestas para fortalecer la eficiencia y la robustez del sistema eléctrico español a raíz del apagón registrado el 28 de abril de 2025.   Ese informe se puede consultar aquí  PRO/CNMC/001/26).

 El supervisor concluye que el episodio ha puesto de relieve la necesidad de seguir adaptando los marcos técnicos, operativos y normativos a un sistema en plena transformación, cada vez más condicionado por la elevada penetración de renovables, una mayor complejidad operativa y una creciente volatilidad de las tensiones.

Este jueves, la CNMC ha publicado, casi once meses después del cero eléctrico peninsular del 28 de abril de 2025, su informe sobre el incidente, en el que constata que se disponía de las «herramientas normativas y regulatorias, así como de mecanismos para garantizar el suministro» y haber evitado el apagón, aunque considera necesario abordar mejoras en el sistema eléctrico «para dar respuesta a las necesidades actuales del sistema y dotarlo de mayor robustez».

Hay que recordar que el pasado mes de octubre la Asociación Española de Consumidores (ASESCON) en declaraciones de su presidente, Miguel Angel Ruiz, comentó que acudiría a los tribunales cuando se conocieran las circunstancias que generaron dicho apagón. 

Al mismo tiempo, Los comercializadores independientes de electricidad echaban en falta una “mínima explicación” sobre qué causó el inédito apagón peninsular del pasado 28 de abril y aseguran sentirse en un “limbo” en el que no pueden atender las reclamaciones de los clientes ya que no saben a quién deben derivarlas.

En su informe, de más de 70 páginas y que sale un día antes de que se conozca este viernes el definitivo del panel de expertos europeos de Entso-e, plantea recomendaciones para reforzar la eficiencia y resiliencia del sistema eléctrico español, a partir de las conclusiones extraídas de la investigación del incidente.

No obstante, el documento tiene una naturaleza consultiva y se emite «sin perjuicio del resto de actuaciones que resulten procedentes en el marco de la investigación abierta sobre el incidente»

En las conclusiones presentadas se indica que la investigación del incidente del 28 de abril de 2025 llevada a cabo a partir de la información de los principales agentes del sector eléctrico implicados, ha permitido identificar líneas de mejora para dar respuesta a las necesidades actuales del sector eléctrico y dotarlo de mayor robustez.

 Sobre estas mejoras realiza la CNMC recomendaciones en el presente documento, sin perjuicio de señalar que el sistema eléctrico disponía en el momento del incidente de herramientas normativas y regulatorias, así como mecanismos para garantizar el suministro.

 En este informe se indica que  para avanzar de forma eficaz, todo el sector debe coordinarse para desarrollar soluciones técnicamente robustas, proporcionadas y consensuadas entre los gestores de red, y con los agentes, que puedan implementarse en plazos razonables y que aborden las causas subyacentes de las cuestiones a mejorar.

 Al mismo tiempo, los operadores del sistema y los operadores del mercado en Europa deben llegar a mayores niveles de consenso en las propuestas y en coordinación temprana, asegurando que el desarrollo de mercados competitivos no va en detrimento de la seguridad.

Evitar la volatilidad de las tensiones

En la actualidad, el principal desafío es hacer frente a una mayor volatilidad de las tensiones, cuestión que debe ser abordada, para contribuir a la estabilidad del sistema. Es necesario implementar medidas que ayuden a mitigar los cambios bruscos de tensión y analizar la evolución del resto de parámetros del sistema desde el punto de vista del impacto que provocan en las variaciones de tensión.

Para ello ha de definirse la “volatilidad aceptable” mediante la utilización de métricas de voltaje más sofisticada. Deben considerarse igualmente criterios técnicos de calidad de la onda para valorar el acceso a la red.

  Además de las modificaciones de los procedimientos de operación sobre la gestión de los mercados, se ha solicitado a las instalaciones de tecnología RECORE posteriores a la Orden TED/749/2020 una limitación de sus rampas de producción; cabría la posibilidad de plantearse la extensión de la aplicación de las rampas al resto de instalaciones, incluso a las instalaciones conectadas a la red de distribución.

9. Se están abordando cuestiones como los tiempos de respuesta o la metodología para verificar el servicio de control de tensión para hacerlo más efectivo frente a la variabilidad de las tensiones que complementarían la actualización ya realizada en junio de 2025 en el PO 7.4 que va a permitir aprovechar mejor la capacidad técnica de todo el parque generador aportando control de tensión dinámico mediante consignas.

Se encuentra en curso el proceso de habilitación de las centrales para la prestación del servicio en la modalidad de seguimiento de consigna, resultando crucial que un número significativo de instalaciones resulten habilitadas para que la medida se muestre efectiva. En este ámbito, cabría plantearse el establecimiento de un marco que permita el exigir una prestación del servicio de control de tensión más dinámico a las instalaciones RECORE.

.Otros recursos de generación y absorción de potencia reactiva para el control de tensión, como la gestión de reactancias y los cambios de toma de transformadores, precisan adecuarse a un contexto de variabilidad de las tensiones y deben realizarse coordinadamente entre los gestores de red de transporte y distribución.

Mejorar la coordinación entre gestores

En el informe se indica que la coordinación entre gestores debe ser fortalecida en un sentido amplio que mejore la comunicación, la gestión conjunta (por ejemplo, de defensa y reposición) y la visibilidad operativa (entre gestores de red y entre los centros de control).

Los operadores de las redes de distribución en la medida que sus redes son cada vez más dinámicas han de jugar un papel especialmente relevante y proactivo, también en la estabilidad de la red de transporte.

 Para posibilitar una operación más coordinada del sistema, es preciso garantizar a los gestores de la red un acceso más directo a las telemedidas, siendo importante que se finalice el desarrollo del Reglamento (UE) 2017/1485 relativo a la red observable y los límites de potencia que determinan la obligación para remitir telemedidas.

La disponibilidad de información inmediata sobre instalaciones de pequeña potencia permitiría mejorar la capacidad de prever la demanda, estimar las reservas y gestionar la red en situaciones exigentes. Este desarrollo debe realizarse teniendo en cuenta criterios de eficiencia económica y proporcionalidad.

Otra cuestión que se indica es que las infraestructuras de evacuación compartidas por varios sujetos productores que han proliferado en los últimos años añaden complejidad en la determinación de los parámetros técnicos con los que deben operar las instalaciones. Es necesario establecer de forma precisa las responsabilidades que estos agentes deben asumir, valorando asimismo la posibilidad de ceder estas infraestructuras a un gestor de red para asegurar la seguridad operativa.

De ello se infiere que las plantas pueden superar la capacidad de aislamiento normalizada de los equipos. También existe divergencia en la definición de la temporalidad de las sobretensiones entre ambas normativas. Se debería armonizar a nivel europeo y nacional los niveles de tensión de operación del sistema, debiendo establecerse un margen suficiente entre los niveles que deben soportar las instalaciones sin desconectarse, respecto a los que corresponden a la operación normal.

.Por otra parte, es aconsejable que estos sistemas de protección sean objeto de un programa periódico de inspecciones específicas y que se verifique el funcionamiento posterior de las instalaciones tras su certificación inicial. Este refuerzo de la supervisión en el plano técnico también es necesario en lo referente al reporte de información por parte de todos los sujetos del sistema.

Mejoras regulatorias

En este documento de la CMNC se indica que es necesario mejorar la claridad y sistematización de las normas y avanzar hacia una regulación más dinámica orientada a integrar nuevos servicios y tecnologías. Adicionalmente, la diversidad competencial hace necesario reforzar los mecanismos de coordinación institucional y atribución funcional para dotar a la normativa de una mayor robustez en los términos indicados en este informe.

.Este informe contiene también recomendaciones en sectores distintos al eléctrico. Así en el sector gasista, destaca la necesidad de revisar la autonomía de operación de algunas instalaciones como parte de las plantas de regasificación o las estaciones de compresión, de manera que se permita la atención a la demanda gasista, estableciendo también canales alternativos de comunicación en caso de interrupción del suministro eléctrico.

 En el sector de carburantes, se recomiendan soluciones de resiliencia orientadas a recurrir a grupos electrógenos de gran capacidad en las infraestructuras logísticas esenciales y a sistemas de bombeo y carga con capacidad de operación autónoma en las instalaciones de suministro. Se sugiere implementar medidas para disponer de sistemas de comunicaciones y de pago alternativos.

Por ultimo se indica que  en el sector de telecomunicaciones y audiovisual, se recomienda completar la tramitación y aprobación del Proyecto de Real Decreto sobre seguridad y resiliencia de las redes y servicios de comunicaciones electrónicas e infraestructuras digitales, así como acoger las recomendaciones efectuadas por la CNMC en su informe sobre el citado proyecto, IPN/CNMC/051/25.

También se hace necesario reforzar la coordinación de la planificación de las infraestructuras de telecomunicaciones con la planificación de las redes eléctricas e impulsar la implantación de DAB+ junto con su sistema ASA de alerta automática de seguridad. Finalmente se incluyen actuaciones en el sector ferroviario.