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Miguel A. Ruiz, su presidente  señala que “las reclamaciones se harán con el fin de evitar la prescripción de derechos que es a lo que políticamente se está jugando para imposibilitar el reconocimiento de los derechos de los consumidores en cuanto al resarcimiento del daño

Este viernes  se tuvo conocimiento de la noticia que  el organismo europeo  Entso-e transmitía en el sentido de que no señalará culpables de incidente eléctrico sufrido por los españoles en el mes de abril.

Desde la Asociación Española de Consumidores  (ASESCON)  se denuncia el obstruccionismo a la hora de dictaminar quien fue  el agente causante de lo ocurrido lo que dificulta la posible asunción de reclamaciones por parte de consumidores y empresarios.

Según se ha señalado por parte de la entidad europea que investiga estos hechos hasta el primer trimestre de 2026 no se verán las conclusiones de dicho informe. Eso sí, la principal conclusión es que el apagón se debió a una cascada de sobretensiones iniciada en el sur de nuestro país, que en pocos minutos se expandió por España y Portugal. Así, el documento de Entso-E señala que algunas de las decisiones que tomó Red Eléctrica contribuyeron a que el voltaje siguiera escalando.

Según confirme su presidente Miguel Angel Ruiz a este medio, “la Asociación Española de Consumidores va a esperar a final de año para ver si se conoce de aquí a esa fecha quien es el causante de los hechos.”.

“En el caso de que en el mes de enero no se tenga dicho conocimiento, la Asociación Española de Consumidores llamará a los consumidores a realizar reclamación masiva a todos los consumidores españoles para que hagan reclamación por los daños y perjuicios que se hayan ocasionado y hará reclamación tanto a Red Eléctrica de España como a las diferentes comercializadoras de electricidad que tenían los consumidores contratadas en el momento del apagón”. comenta

Un informe de Comillas culpa a REE

Por otro lado, el Instituto de Investigación Tecnológica (IIT) de la Universidad Pontificia Comillas hizo publico esta semana  un informe preliminar independiente que analiza las causas del apagón que dejó sin suministro eléctrico a la península ibérica el pasado 28 de abril.

 En el se trasluce que la gestión de Red Eléctrica Española (REE) fue uno de los elementos causantes del mismo. Sin embargo, su presidenta Beatriz Corredor, se mantiene en sus trece de culpabilizar a las eléctricas, como asi lo dijo en su comparecencia en el Senado.

 El documento, elaborado por los profesores doctores Luis Rouco, Enrique Lobato y Francisco M. Echavarren, identifica una combinación de factores que desembocaron en el primer cero de tensión de la historia del sistema eléctrico español.

La presentación del estudio preliminar, llevado a cabo por el IIT por encargo de Endesa e Iberdrola, ha sido remitida a la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transmisión de Electricidad (Entso-e) quien emitía su informe este viernes en la misma dirección que éste.

Este informe ha sido revisado por pares conforme a los usos de la comunidad científica. Los profesores Goran Anderson, catedrático emérito del Instituto Tecnológico Federal Suizo de Zurich, y Pier Luis Mancarella, catedrático de las Universidades de Melbourne y Manchester, han avalado el informe.

El informe señala tres claves para entender el apagón: inestabilidad de tensión los días previos y durante la mañana del día 28; baja generación síncrona y debilidad de la red de transporte y el insuficiente margen de seguridad frente al colapso por sobretensión.

Durante la semana anterior y la mañana del 28 de abril, se detectaron fenómenos de inestabilidad de tensión en la red, especialmente en Andalucía y Extremadura, caracterizados por elevadas rampas de subida y de bajada de la tensión.

 Estas variaciones de tensión llegaron a tener gran amplitud, lo que activó protecciones de sobretensión y desconectó generación renovable en cascada. El adecuado funcionamiento de las protecciones permitió que los equipos no sufriesen daños en las centrales de generación y demás equipos eléctricos y que el restablecimiento del suministro se llevara a cabo de forma satisfactoria.

El análisis revela que la generación síncrona (principalmente ciclos combinados y centrales nucleares) en las zonas sur y centro era inusualmente baja, con solo un grupo de ciclo combinado en Andalucía y uno nuclear en el centro. Además, más de un tercio de la red de 400 kV estaba desconectada por mantenimiento o control de tensión, lo que condujo a la ocurrencia de oscilaciones poco amortiguadas. Las oscilaciones de ese día fueron observadas en toda en Europa.

El informe introduce el concepto de “colapso por sobretensión”, un fenómeno inédito en Europa, donde la tensión aumenta de forma incontrolada al desconectarse la generación renovable controlada por factor de potencia constante. El margen de seguridad calculado era insuficiente: en la red de 220 kV, el margen era de 1019 MW, pero se produjeron desconexiones de al menos 1615 MW.

Impacto de las maniobras operativas de REE

El estudio subraya que el modo de apagón registrado —un colapso por sobretensión en cascada— no tiene precedentes en el sistema eléctrico europeo. La baja inercia y la debilidad de la red generaron un efecto dominó con desconexión masiva de generación renovable, que dejó sin suministro a millones de usuarios en cuestión de segundos.

Asimismo, el informe preliminar enfatiza que las maniobras realizadas por Red Eléctrica de España  (REE) entre las 12:00 y las 12:30 —conexión de líneas para intentar amortiguar las oscilaciones— redujeron aún más el margen de seguridad, acelerando el colapso del sistema.

El equipo del IIT de la Universidad Pontificia Comillas —uno de los centros de investigación en sistemas eléctricos más importantes de Europa— recomienda revisar los criterios de programación de generación síncrona y los procedimientos de control de tensión, especialmente en escenarios de alta penetración renovable.

 Además, insta a utilizar métricas más avanzadas para anticipar situaciones de riesgo, ya que la simple comprobación de que los valores de tensión estén dentro de los rangos permitidos no es suficiente para garantizar la estabilidad del sistema.

El informe también destaca la importancia de reforzar la coordinación entre los distintos agentes del sector eléctrico y de adaptar la operación del sistema a los nuevos retos de la transición energética, donde la integración masiva de renovables exige nuevas herramientas de análisis y gestión.

Finalmente, el estudio concluye que el apagón fue consecuencia de la combinación de inestabilidad de tensión, insuficiente generación síncrona y una red de transporte débil, agravado por la desconexión de generación renovable y maniobras operativas que redujeron el margen de seguridad. Los autores advierten de la necesidad de adaptar la operación del sistema eléctrico a los nuevos retos de la transición energética y de reforzar la coordinación entre los distintos agentes del sector.