JUC


Uno de los grandes momentos del juicio laboral es el del “intercambio de documentos”. Esto ocurre en fase de prueba documental, donde, y a diferencia de otras jurisdicciones, las partes intercambian los documentos que aportan como prueba, concediendo el Juez, unos minutos (siempre pocos…) para que cada abogado pueda examinarlos y preparar, sobre la marcha, las conclusiones a exponer en tal fase del juicio.
Se trata, de una práctica que seguramente está ya en vías de extinción tras la aprobación de la Ley Orgánica 1/2025, aunque esto está aún por ver y seguro que dará mucho de qué hablar.

Es un momento clave del juicio. De golpe, le pueden caer a uno un mogollón de documentos sobre la mesa y toca examinarlos bajo la impaciente mirada de SSª, en cosa de pocos minutos. Con los años, vamos adquiriendo la habilidad de leer en diagonal y al final, hasta, a veces, somos capaces de articular algún argumento en conclusiones. Cuando somos varios codemandados, solemos ver los documentos todos los abogados a la vez, lo cual, contribuye sin duda, a fomentar el compañerismo entre nosotros. Y aquí, es cuando cuchicheamos. Procurando que no nos oiga ni el contrario, ni SSª, y menos aún quede grabado en el video del juicio, el uno le hace ver al otro: “… mira, ves, este informe nos viene de perlas…” o todo lo contrario: “… la madre que le parió, esto es un golpe bajo…”, o bien: “… es intrascendente, no se que quieren probar con esto…”. “… este no se ha enterado de la película…”… y así hasta un larguísimo etcétera de expresiones, escalofríos, cabreos y hasta alguna alegría… Y luego viene lo de: “.. vale, pero esto lo dices tu…” o “… yo diría…”… y queda en suspense lo que en realidad luego dirá el compañero/a, dando así más emoción al momento.

Lo del cuchicheo es todo un arte. Como veis, se trata de que solo nos oiga el compañero que tenemos al lado. Por tanto, hay que modular la voz adecuadamente y a ser posible taparse la boca con la mano… por si el contrario saber leer los labios, esto sí, manteniendo la cara de póker para que el contrario, no se de cuenta y se crezca si percibe que nos ha pillado en falso.

Como decía, esta magnifica práctica se puede perder con la aplicación de la nueva ley, dado que ésta obliga a aportar la prueba documental con 10 días de antelación a la celebración del juicio. Nadie sabe, a día de hoy, si esto va a implicar que nos den traslado de tal documental en forma también anticipada a la celebración del juicio, porque lo de que la prueba se propone, admite y practica en el mismo acto de juicio, sigue vigente.

Pronto voy a tener mi primer caso de aportación de la documental los 10 días antes, así que ya os contaré la experiencia. Por mi parte, pienso que sustraernos la posibilidad de cuchichear en los juicios en los que coincidimos varios codemandados, va a adulterar el juicio mismo. La emoción, el morbo y la grandeza de la institución del cuchicheo, no tiene precio. Veremos lo que ocurre en la práctica.