JUC


Lo que no se ve desde fuera no cuenta a la hora de evaluar, comprar o confiar. La buena noticia es que hacerlo visible está al alcance de cualquier organización.

Por Guillermo Taboada Martínez · socio fundador y CEO de EstratégicaMente | IA con Criterio

La inteligencia artificial está entrando en las organizaciones más deprisa de lo que las organizaciones explican cómo la utilizan. Pasa en pymes, en universidades, en grandes empresas y en administraciones públicas. Se usa a diario y en casi todos los departamentos, pero pocas veces alguien se detiene a contar cómo, con qué límites y con qué supervisión.

Parece un detalle menor y no lo es. La pregunta que hoy se hace un cliente, un socio o quien evalúa una candidatura ya no es si usas IA, porque da por hecho que sí. La pregunta es si la usas bien, y si puede comprobarlo.

Tres condiciones para usarla con criterio

Nuestra experiencia es que la IA sin alfabetización, sin reskilling y sin gobernanza deja de ser una herramienta extraordinaria y se convierte en un riesgo.

La primera condición es la alfabetización: saber qué hace la herramienta, dónde falla y cuándo no fiarse de su respuesta. La segunda son las capacidades, es decir, reorganizar el trabajo de las personas en torno a lo que la máquina ya hace por ellas. La tercera es la gobernanza: qué se decide con IA, quién lo decide y por qué.

Las dos primeras no se ven desde fuera, y la tercera solo a medias.

Medir lo que se puede medir

Por eso, al diseñar el Observatorio CriterIA©, descartamos lo que parecía obvio: puntuar desde fuera si una organización gobierna bien o mal su IA. Eso no se puede saber mirando una web, por mucho que se intente.

Lo que sí se puede medir es más modesto y honesto: las señales públicas de que alguien, dentro, se ha hecho las preguntas que toca hacerse. Por ejemplo, si la organización publica una política de uso de IA, si explica dónde interviene la IA en lo que hace, o si su asistente conversacional avisa de que quien responde es una máquina.

LA MUESTRA · DATO actual

A día de hoy el Observatorio CriterIA© acumula +10.000 observaciones válidas. Se obtiene por observación externa de páginas web públicas, sin preguntar nada a nadie, sin acceder a áreas privadas y sin tratar datos personales. La captura sigue abierta y cierra el 30 de septiembre de 2026, así que la cifra crece.

Un resultado que merece contarse bien

Ya hemos calculado el primer resultado del Índice de Criterio©. No lo adelantamos aquí porque un número así merece presentarse con su desglose y su contexto, no como titular suelto.

Sí podemos adelantar cómo debe leerse. La ausencia de señal no es una infracción, ni demuestra que una organización gobierne mal su IA. Lo que muestra es cuánto de ese criterio es visible desde fuera. Y cuando quien evalúa, compra o se asocia empieza por la web, lo que no se ve pesa como si no existiera.

La parte positiva: hacerse visible es sencillo

No hace falta esperar a que nadie lo exija. Hay tres pasos que cualquier organización puede dar:

  • Publicar una política de uso de IA breve y clara: para qué se usa, para qué no y quién supervisa.
  • Explicar dónde interviene la IA en los servicios y en las decisiones que afectan a clientes o usuarios.
  • Avisar con claridad cuando quien atiende en un chat es un sistema automático.

Son gestos pequeños. Convierten un trabajo interno que ya existe en confianza que se ve desde fuera.

El dato completo, con el desglose por señales, se presenta el 20 de octubre de 2026 en Madrid, con AEEN (Asociación Española de Escuelas de Negocio), puedes inscribirte gratuitamente en el enlace. Quien no quiera esperar hasta entonces para saber dónde está su organización puede empezar hoy.