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Un reciente estudio sectorial de la editorial Lefebvre, basado en la IA Jurídica GenIA-L, muestra cuáles son las prioridades de los juristas para trabajar a fondo con documentos propios. Las contestaciones a demandas son lo más habitual, seguido de consultas sobre jurisprudencia aportada y la gestión de contratos.

Los resultados reflejan que tanto los abogados como otros especialistas que trabajan con IA Jurídica no buscan en ella un simple generador de textos genéricos; el objetivo es contar con un asistente especializado capaz de ahondar en la complejidad técnica de los expedientes reales -y que sepa actuar al respecto bajo las peticiones que se le soliciten-. En ese sentido, las funcionalidades “extra” que ofrecen herramientas como GenIA-L, y que toman como punto de partida los archivos propios del usuario, son lo más relevante en cuanto a su uso.

La contestación a la demanda lidera el ranking

El estudio, realizado entre más de 1.000 profesionales del derecho, hace hincapié en que el servicio más solicitado desde la perspectiva documental es el de contestación a demandas. La IA Jurídica GenIA-L es capaz de extraer los hechos clave, comprender las pretensiones de la otra parte y proponer una estructura argumentada y coherente de respuesta. Esto no implica, sin embargo, una automatización total, ya que el abogado dirige la estrategia pero empleando el borrador de alta calidad obtenido.

La posición de liderazgo de esta funcionalidad responde, sin duda, a la necesidad de ahorro de tiempo por parte de los letrados en una de sus tareas más frecuentes. El usuario aporta el documento inicial al entorno seguro de trabajo de la IA y esta le ofrece un servicio rápido y fiable, ya que plataformas seguras como GenIA-L solo trabajan con un circuito cerrado de información; en este caso, la base de conocimiento de Lefebvre (legislación, jurisprudencia, doctrina y Mementos). Sin contaminarse de internet.

Las resoluciones judiciales, en un segundo puesto

Tras las contestaciones a demandas, la segunda práctica documental más común es subir autos y sentencias de expedientes privados para que la IA Jurídica pueda trabajar a partir de ellos. Se confirma, por tanto, y de nuevo, que lo más demandado a este tipo de inteligencia artificial no son las respuestas a preguntas (dinámica propia de la IA genérica), sino la combinación del contenido que se adjunta con las bases de datos del sistema.

Con la base de la sentencia subida, el abogado puede indicar directamente a GenIA-L el objetivo que persigue, como, por ejemplo: "ayúdame a rebatir el fundamento tercero de esta resolución" o "genera argumentos para impugnar este pronunciamiento"), y se redactarán propuestas y líneas de argumentación jurídica basadas estrictamente en la jurisprudencia de Lefebvre.

El top 3: elaboración y revisión de contratos

Siguiendo con el estudio de la compañía Lefebvre sobre cómo abogados y asesores usan la IA Jurídica para profundizar en archivos que ellos mismos aportan, el tercer escalón del ranking lo ocupan los contratos. Por ejemplo, un contrato laboral de un cliente se pueden cotejar con el convenio colectivo aplicable para verificar que no lo vulnera.

La capacidad de IA’s como GenIA-L para procesar la literalidad del contrato y asegurar la coherencia interna del documento permite, por ejemplo, que las asesorías y no solo los bufetes operen con una agilidad muy superior.

Los agentes IA especializados, cruciales

Como se puede observar en el estudio, la inteligencia artificial generativa legal asiste directamente al abogado en su trabajo diario. En este sentido, la tendencia definitiva son las plataformas con agentes IA y sistemas multiagente. Un agente no solo está preparado para llevar a cabo tareas de nivel avanzado: dispone de un conocimiento especializado y tiene la capacidad de ejecutar acciones. Partiendo de esa base, los sistemas multiagente se constituyen como una red organizada donde cada uno de ellos se dedica a un aspecto específico, y ayudan al profesional en múltiples aspectos.

En lo tocante al trabajo documental, los agentes IA especializados de GenIA-L hacen posible (desde un documento en blanco o una plantilla básica) la redacción de demandas, recursos, contratos, poderes notariales, informes jurídicos, acuerdos, convenios, escrituras… En este sentido, ya no se trata solo de revisar y mejorar los escritos, sino de generarlos desde cero y que sean legalmente consistentes -pero siempre como versión a validar por el profesional antes de utilizarlos-. Cada agente se encarga de un cometido, y siempre trabajando sobre un perímetro cerrado de información veraz y actualizada.

Workflows legales o procesos guiados para el usuario

Desde el punto de vista de la experiencia de usuario, GenIA-L incorpora workflows legales para facilitar el trabajo de los usuarios dentro de la plataforma. Uno de ellos es, precisamente, el de Contestación a una demanda proponiendo estrategias legales, el servicio documental más demandado conforme al estudio de Lefebvre.

Estos workflows son flujos de trabajo legal predefinidos que permiten realizar las tareas más comunes de los profesionales del derecho, con accesos directos en la página de inicio de GenIA-L. De ese modo, a golpe de vista, y con la intervención de agentes IA especializados, el abogado o asesor puede resolver casos de uso concretos de principio a fin con más rapidez y total confianza.

Los 12 workflows de GenIA-L 

Los workflows de GenIA-L son 12, y cada uno de ellos comprende una secuencia completa y estructurada pensada para una tarea jurídica concreta, como la mencionada contestación a una demanda o la también mencionada ayuda para revisar contratos según convenios. No se limitan, por tanto, a ser puras automatizaciones, sino que gestionan procesos legales complejos.

    1. Contestación a una demanda proponiendo estrategias legales

    2. Análisis de una notificación administrativa

    3. Novedades legislativas y jurisprudenciales

    4. Incluye una cláusula en un contrato según convenio colectivo

    5. Respuestas del Tribunal Supremo

    6. Análisis de un escrito procesal y preparación de un informe ejecutivo

    7. Preparación de un interrogatorio

    8. Comparación de convenios colectivos

    9. Razonamiento profundo aplicado al análisis del documento

    10. Borrador de Inicio de negociación MASC

    11. Análisis de una consulta fiscal foral

    12. Revisión multidocumento

No obstante, la intervención del profesional es siempre necesaria para la personalización, ajustes y comprobaciones finales, como dicta el buen uso de cualquier inteligencia artificial.