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La verdadera automatización de la labor de los abogados en el ámbito laboral consiste, por una parte, en poder generar borradores y automatizar tareas repetitivas. Pero una IA laboral también debe ser un asistente que facilite al letrado tomar mejores decisiones estratégicas, sin olvidar que ha servir de motor para que, a su vez, la firma mejore sus cifras de negocio

Qué es una IA laboral y la importancia de sus fuentes

Una IA laboral es una solución de inteligencia artificial especializada en derecho laboral, que contribuye a que el flujo diario de trabajo del letrado sea más ágil y se eviten los “cuellos de botella”, pero proporcionando, a su vez, seguridad jurídica. No existen, sin embargo, muchos productos de este tipo en el mercado que se limiten a esta rama del derecho. Lo habitual es el uso de una IA Jurídica completa, que cubre todas las materias legales, ofreciendo la solvencia necesaria para resolver las derivaciones multidisciplinares que puedan plantearse en la práctica diaria.

Una IA Jurídica de calidad incluye la IA laboral, ofreciendo un ecosistema integral. Además, esta clase de inteligencia artificial está entrenada exclusivamente con bases de datos jurídicas contrastadas y actualizadas en tiempo real. No se contamina, por tanto, de información de internet, como las plataformas genéricas de IA. Ahora bien, un despacho de abogados debe comprobar que la tecnología que va a adquirir cumple este requisito, porque pueden encontrarse IA’s orientadas a contenido legal que no lo cumplen.

Cómo ayuda la IA laboral en las tareas que más tiempo consumen

El volumen documental que gestiona un abogado de esta especialidad es muy elevado. En este sentido, la IA laboral reduce notablemente el tiempo invertido en cada tarea.

Redacción y revisión de contratos, escritos de despido y negociación, análisis de convenios colectivos… Las horas se convierten en minutos, a la vez que el bufete puede fundamentar sus escritos con certeza jurídica.

10 funcionalidades que debe contener una IA laboral

Para que una IA Jurídica pueda resultar realmente eficaz para una firma laboralista, ha de incluir un abanico de posibilidades que se puede resumir en:

  1. Resolución de preguntas para el día a día, tanto sobre la casuística recurrente como de escasa frecuencia.
  2. Informes jurídicos como respuestas a consultas complejas, tanto de laboral como de Seguridad Social, con acceso a las fuentes.
  3. Análisis en profundidad de escritos procesales laborales, e inspiración de estrategias con identificación de riesgos.
  4. Borradores de conciliación, con preparación de negociaciones mediante roles enfrentados.
  5. Contestación a la demanda de un trabajador, también proponiendo estrategias legales.
  6. Redacción de contratos y cartas de despido.
  7. Comparación de convenios colectivos e inclusión de cláusulas en contratos según el convenio aplicable.
  8. Novedades legislativas y jurisprudenciales en derecho del trabajo, y sobre todo respuestas del Tribunal Supremo ante una situación determinada.
  9. Búsqueda de jurisprudencia y doctrina administrativa alineada al caso.
  10. Y acompañamiento en acciones como verificación de citas en documentos, preparación de comunicaciones para el cliente o extracción de insights clave en el caso planteado.

Eso no es todo: qué más debes exigir a una IA laboral

Para un letrado laboralista, además de las propias funcionalidades que contenga la IA y las tareas que le ayude a llevar a cabo, es indispensable que se garantice la máxima protección de los datos de empresas y trabajadores, de forma que pueda subir escritos con datos personales sin riesgo alguno. Esta es una condición que siempre debe respetar una IA laboral, o jurídica en general.

Paralelamente, la tecnología en sí misma también es importante. La clave, en este sentido, es que la plataforma trabaje con agentes IA especializados. Solo así podrá ejecutar tareas completas, y no solo responder a preguntas.

Asimismo, la trazabilidad del contenido generado es esencial: poder comprobar al momento de qué fuente proviene la información y corroborarla, es un requisito del que no se puede prescindir para el buen ejercicio de la abogacía.

Y es ineludible insistir en la certeza normativa y documental, de cara a eliminar o reducir drásticamente el riesgo de alucinaciones.

Cómo empezar a usar IA laboral en tu despacho

La IA laboral y jurídica pionera en España es GenIA-L, de la reconocida editorial Lefebvre, que opera en un entorno de trabajo cerrado y seguro, y basado en los Mementos, legislación, jurisprudencia y doctrina administrativa.

Creada por y para abogados, la inteligencia artificial de Lefebvre conecta la tecnología con el conocimiento legal poniéndola al servicio de los profesionales del derecho, cumpliendo todos los requisitos para que estos trabajen con más tiempo, confianza y claridad.

GenIA-L está pensada tanto para casos complejos como para los habituales que se viven en el día a día. Sin sustituir al profesional legal, pero acompañándolo, el objetivo de esta solución de IA Jurídica es que los expertos en laboral puedan “jugar con ventaja” en su rutina sin perder un ápice de rigor.

Primeros casos de uso recomendados

Además de recurrir al chat interactivo para realizar consultas jurídicas complejas, o usar el módulo de jurisprudencia y doctrina, en GenIA-L resultan especialmente útiles los workflows, que son idóneos para comenzar a familiarizarse con la plataforma.

Estos workflows o flujos de trabajo predefinidos están diseñados para automatizar las tareas más recurrentes del día a día en los despachos, garantizando la máxima precisión técnica y facilitando la realización del proceso completo de la labor que se escoja.

Específicamente en la rama del derecho laboral, entre los 12 workflows de GenIA-L, existen seis que, en la práctica, pueden resultar especialmente efectivos para los abogados laboristas:

  • Contestación a una demanda proponiendo estrategias legales
  • Novedades legislativas y jurisprudenciales aplicables a un caso
  • Respuestas del Tribunal Supremo
  • Inclusión de cláusulas en contratos según convenio colectivo
  • Comparación de convenios colectivos
  • Borrador de inicio de negociación MASC

Sin embargo, las aplicaciones de GenIA-L no quedan limitadas a estos flujos, ya que el usuario puede explotar esta plataforma de IA jurídica de múltiples formas. En el contexto laboral, el Chat permite desde la creación de informes sobre consultas de alta complejidad hasta la redacción de contratos de trabajo, cartas de despido disciplinario u objetivo, expedientes de regulación de empleo, amonestaciones laborales...

El profesional puede también, por ejemplo, trabajar con su propia documentación verificando la validez de acuerdos de empresa, gestionar traslados y modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, o incluso estructurar expedientes complejos como protocolos de acoso laboral y planes de igualdad.

Cómo medir el impacto desde el primer mes

Introducir la IA laboral en los despachos implica una transformación del método de trabajo, pero también de los números de la empresa. Lefebvre, a propósito de ello, tiene disponible una calculadora gratuita de ROI que permite calcular el impacto real de la implantación de GeniA-L, en un bufete laboralista o de cualquier otra especialidad.